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“Cuando el profesor no me tocaba me sentía culpable”

Los maristas apartan cautelarmente al subdirector del centro, denunciado por abusos sexuales

Los Maristas de Sant-Les Corts de Barcelona apartaron ayer “cautelarmente de sus responsabilidades y tareas educativas” al actual subdirector del centro “el hermano F. M.”, denunciado por supuestos abusos a menores, según un comunicado emitido por el propio centro. F. M. es el único de los cinco investigados en el escándalo de pederastia que ha explotado en el centro que todavía trabaja en la escuela.

Un exalumno, que en la actualidad tiene 38 años y ha presentado una denuncia contra F. M., contó ayer a este diario algunos de los abusos que sufrió entre los diez y los 13 años: “No me gustaba el sistema educativo de Maristas y entonces, al final de los años ochenta, o eras buen estudiante o te excluían y te maltrataban físicamente”. La víctima explicó en una conversación telefónica: “F. M. me tocaba el culo de forma más que habitual; el día que no me tocaba me sentía culpable, pensaba que había hecho algo mal simplemente porque el hermano no había sido cariñoso conmigo”.

El mismo joven también ha denunciado a otro exprofesor, A. F. “Todo el mundo le quería, te enseñaba fotos, audiovisuales… los que se portaban bien incluso se los llevaba el fin de semana a su casa. Los padres lo veían bien: era un premio”, recordó. El denunciante nunca fue al domicilio del docente pero sí recuerda que le obligó a ducharse desnudo delante de él en un campamento. Cree que sus denuncias pueden ser de casos prescritos pero “el mundo tiene que saber qué pasaba allí dentro”, sentenció.

Las víctimas del exprofesor de gimnasia y pederasta confeso, Joaquín Benítez, con el que comenzó el caso, recurrieron ayer el auto de libertad que el juez dictó el pasado sábado. Iván Fernández, el letrado de cuatro denunciantes, entre los que se encuentra el hijo de Manuel —el padre que destapó la trama—, argumentó que Benítez “reconoció los hechos y si solo se le condena por una de las agresiones sexuales se enfrenta a una pena de más de 13 años, por lo que consideramos que debe aguardar el juicio en prisión”. También considera que hay riesgo de fuga o de que se destruyan pruebas que lo inculpen. Fernández denunciaba que pese a que Benítez confesó abusos a menores en 2011 siguió trabajando con niños, la última vez en un campamento de Navidad en Peralada (Girona).

La cúpula de los Maristas y de la Fundación Champagnat anunció ayer en una entrevista a Catalunya Ràdioque se personarán como acusación particular en los casos de pederastia que involucren al centro educativo y volvió a pedir perdón por los hechos. Los dirigentes de la escuela han asegurado que "no tenían conocimiento" de los protocolos sobre abusos de la Generalitat. La consejera del ramo, Meritxell Ruiz, le respondió que estos documentos son parte de las normas de funcionamiento de centros que se envían al comenzar cada curso. “Esto debería estar más especificado en el concierto educativo”, pidió el director del colegio, Raimon Novell.

Pere Ferré, vicario provincial de los Maristas, negó que se llegara a un acuerdo económico con Benítez para que dejara el colegio. “No hubo un arreglo entre los maristas y él para que se marchara. Él decidió irse”, explicó. Se desconoce, sin embargo, qué tipo de despido se utilizó.

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña informó ayer que la denuncia de 2011 sí se investigó. Según el alto tribunal, el juzgado lo solicitó a los Mossos y estos contestaron ·que la dirección del centro se negó a facilitar información y que, reunidos con la familia del menor e informados del procedimiento a seguir, estos decidieron no presentar denuncia”. El cardenal de Barcelona, Juan José Omella, invitó en una entrevista a la Cadena SER ayer a denunciar a las victimas.

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