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El exprofesor de gimnasia confiesa que abusó de sus alumnos

Asegura que estaba esperando el momento de ser denunciado y cree que todo es debido a la estricta educación que recibió

Joaquín Benítez Peña, el profesor acusado de agredir sexualmente de varios de sus alumnos de los Maristas de Sants-Les Corts, confesó ayer que todas las denuncias presentadas contra él son ciertas.

Benítez que actualmente tiene 57 años, aseguró en declaraciones a El Periódico que esperaba que se hicieran públicas todas sus agresiones muchos años antes. El exprofesor de gimnasia vive ahora junto a su hermano gemelo, que posee una discapacidad de carácter intelectual, en una casa aislada en un pequeño municipio próximo a Girona. 

El docente aseguraba ayer que quería pedir perdón a sus exalumnos por el daño que les había causado sus agresiones sexuales. Además, Benítez, que se ha convertido a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, los mormones, afirmaba que desde que fue expulsado en 2011 del centro en el que había trabajado casi tres décadas, esperaba el aluvión de denuncias. Todos estos años le han permitido pedir perdón a Dios. Benítez consideraba ayer que tras el perdón divino había llegado el momento de rendir cuentas a la sociedad.

El profesor aseguró que cometió los abusos por debilidad. Echó las culpas a la educación que había recibido de joven. Una formación severa basada en los principios católicos más estrictos lo que le obligó a ocultar su condición homosexual durante años. Benítez confía en que este fin de semana declarará ante el juez que está instruyendo la causa y posteriormente desaparecerá.