Catorce víctimas denunciarán al pederasta confeso de los maristas

El hombre que decidió abrir el caso pide que se investigue si el colegio encubrió al profesor

El padre del exalumno de los Maristas del barrio barcelonés de Sants que ha destapado el caso de abusos sexuales perpetrados por un exprofesor de gimnasia del centro religioso aseguró este domingo que ya se han puesto en contacto con él hasta 14 víctimas del exdocente Joaquín Benítez. El hombre quedó en libertad el pasado sábado después de reconocer que había abusado de dos menores mientras era profesor en el colegio barcelonés. El exprofesor admitió ante el juez que podía recibir muchas más denuncias por hechos similares. El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, dijo ayer que se está siguiendo “muy de cerca” el caso para ver si se puede detectar algún error en el protocolo de actuación de la Administración en este tipo de casos.

Han pasado apenas cuatro días desde que saltó el caso a los medios de comunicación y más de media docena de personas se han puesto en contacto con Manuel, el padre que inició la campaña para buscar víctimas del “depredador sexual”, que ejerció como profesor en la escuela religiosa durante tres décadas.

El promotor de las denuncias respetó ayer la decisión de la justicia de dejarlo en libertad y anunció que hará “todo lo posible para que todos aquellos alumnos que hayan sido abusados por Benítez” se personen “en una causa conjunta contra él”. Una denuncia que se presentará contra el profesor, pero también “contra el colegio Maristes Sants-Les Corts porque aparecen informaciones de personas que se empiezan a arrepentir de haber visto la situación y no haberlo denunciado”, sentenció. Según publicó ayer El Periódico, un alumno envió un correo electrónico a la dirección del centro en 2010, un año antes de que Benítez fuera finalmente despedido por otra denuncia de otro menor que estudiaba en el centro.

El denunciante aseguraba tener declaraciones asegurando que dentro de la escuela se sabía lo que estaba sucediendo y que, en cambio, no se le expulsó hasta 2011, cuando un alumno denunció un abuso y Benítez lo reconoció. “Pediremos al juez que investigue esa línea porque el centro podría haber perpetrado un posible encubrimiento”, aseguró.

El padre del exalumno agredido, que en la actualidad tiene 21 años, reconocía que a las víctimas les ha costado admitir la decisión judicial y que Benítez quede en libertad ha generado “bastante enfado”. Aún así, reconocía que el exprofesor tiene sus derechos y el magistrado el pasado sábado sólo tenía conocimiento de cuatro denuncias, aunque sigue el reguero de familiares de posibles víctimas que se ponen en contacto con quien decidió descubrir el caso. “Si se vulnerasen sus derechos, se irían al traste las denuncias, así se lo he hecho saber al resto de las víctimas, y se han quedado bastante tranquilas”, explicó.

El denunciante aseguró que ya había contactado con un abogado y que este solicitará el ingreso en prisión del pedófilo confeso. Además, dijo que es necesario que todas las víctimas denuncien al agresor. “Hay personas que tienen más de 40 años y ya ha prescrito lo que hizo este depredador sexual con ellos, pero su declaración es importantísima para que se le pueda castigar”, recordaba.

Benítez regresó el sábado a su domicilio en una población del Alt Empordà, donde vive con un hermano discapacitado psíquico. Allí aseguró que quería seguir estando “ilocalizable” para los medios de comunicación, para que las acusaciones que pesan sobre él no acaben afectando sobre su familiar.

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, aseguró que la Generalitat está siguiendo “muy de cerca” el caso y que en caso de detectar algún error se revisará el protocolo de actuación de la Administración. “Si fuera el caso de que hubiera habido un error de protocolo evidentemente revisaremos lo que sea necesario, pero todavía es prematuro para sacar esta conclusión”, manifestó desde Molins de Rei.

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