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Miles de personas se manifiestan en Barcelona contra la independencia

Los asistentes a la marcha, convocada por Societat Civil Catalana, piden "parar el golpe" del Gobierno catalán

Cabecera de la manifestación. Quality

Miles de personas han recorrido este domingo al mediodía las calles del centro de Barcelona para protestar por el plan independentista de la Generalitat. Convocados por la entidad Societat Civil Catalana (SCC) y bajo el lema Aturem el cop separatista (Paremos el golpe separatista), los participantes  —6.500 según el Ayuntamiento y 15.000 según la organización— han exhibido su rechazo a la ley que prepara el Gobierno de Carles Puigdemont para amparar el referéndum sobre la independencia previsto para el próximo septiembre. La marcha ha transcurrido en un ambiente festivo y sin incidentes, culminando en la plaza de Sant Jaume, sede del Ejecutivo catalán, con la lectura de un manifiesto.

Al acto han acudido dirigentes políticos de PP, Ciudadanos y el PSC, entre otros, que se han reunido en la plaza de Urquinaona poco antes del mediodía. “A los que quieren separarnos, les decimos que apostamos por la unidad de todos", ha dicho Carlos Carrizosa, portavoz de Ciudadanos en el Parlamento catalán. Carrizosa ha pedido a Puigdemont que "disuelva la cámara y convoque elecciones" porque "se ha metido en un laberinto del que no sabe salir". El líder del PP en Barcelona, Alberto Fernández Díaz, ha destacado por su parte que este sábado "sale a la calle la Cataluña silenciada por el independentismo". En primera fila de la manifestación han estado también dirigentes socialistas como Joan Ferran o el diputado David Pérez, un habitual en este tipo de concentraciones.

Muchos de los manifestantes han acudido al acto con banderas españolas, bien ondeándolas, bien llevándolas atadas en la espalda a modo de capa. "Golpe separatista, no", se ha podido leer en los carteles; algunos con fotografías del exsenador de Esquerra Santi Vidal, investigado por haber dicho que el Gobierno catalán dispone de datos fiscales de los ciudadanos de forma ilegal. Desde la primera fila de autoridades ha hablado también José Domingo, vicepresidente de SCC. "Es imprescindible que las instituciones catalanas abandonen la idea del referéndum; lo único que van a conseguir es romper la sociedad catalana". Domingo ha apostado por una España "constitucional e integrada como la vía más sensata para la convivencia".

La marcha ha discurrido por Via Laietana entre gritos de "no nos engañan, Cataluña es España" y "yo soy español". La protesta llega en un momento clave del proceso independentista. Hace apenas dos semanas, Junts pel Sí activó el mecanismo para que la llamada ley de transitoriedad jurídica el marco legal hasta consumar una hipotética secesión— pueda aprobarse en el Parlament sin apenas debate. Junts pel Sí (formado por el PDECat y Esquerra) y la CUP tienen mayoría en la cámara autónoma.

Gabriel Rufián (ERC) se refiere a los manifestantes como "extrema derecha".

Societat Civil Catalana y los manifestantes consideran que esa ley y el resto de pasos que está dando el Ejecutivo de Puigdemont “dañan gravemente la convivencia, la democracia y nuestros intereses”. El comunicado que han preparado para la manifestación de este sábado acusa a “los independentistas” de querer convertir las instituciones en “instrumentos de sus propósitos ilegales e ilegítimos” y de “desobedecer a los jueces”, en alusión a la condena contra el expresident Artur Mas por desobediencia. “Es necesario recuperar el Estado de derecho para Cataluña”, subraya el texto, que invita a los contrarios a la independencia a acudir “a la calle” y “a los tribunales si es preciso”.

Al manifiesto se han adherido más de 200 personas. La mayoría son políticos o vinculados a la política (de Ciudadanos, PP, UPyD y el PSC), aunque también hay profesionales como catedráticos, abogados, empresarios y periodistas y escritores. El periodista Albert Castillón participa en el acto junto a Dolores Agenjo, que saltó a la fama porque fue la única directora que se negó a ceder su instituto, en L’Hospitalet de Llobregat, como centro de votación para la consulta independentista del 9 de noviembre de 2014. Agenjo declaró como testigo en el juicio contra Mas, Joana Ortega e Irene Rigau que se saldó con condenas a inhabilitación por desobediencia.

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