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La Complutense revisará la cátedra que hizo el listado de calles franquistas de Madrid

La alcaldesa califica de "disparate" retirar nombres de intelectuales y asegura que no se cambiarán

La alcadesa de Madrid tras ser nombrada cofrade de honor de la cofradía del entierro de la sardina, este miércoles. EFE

La Universidad Complutense de Madrid mantiene en suspenso el futuro de la Cátedra de la Memoria Histórica que elaboró, por encargo del Ayuntamiento, la lista de nombres ligados al franquismo en el callejero de la capital. La alcaldesa, Manuela Carmena, calificó este miércoles de “disparate” el listado. La universidad estudia si renovará la cátedra (cuyo convenio finalizó este martes) y a su directora, Mirta Núñez.

Carmena calificó de “disparate” retirar del callejero los nombres de intelectuales y artistas que la Cátedra de la Memoria Histórica ha incluido en un listado de nombres ligados al franquismo. Esa toponimia “no se va a cambiar”, subrayó la alcaldesa, porque no está “inmersa en las pautas de la Ley de Memoria Histórica”. Y añadió: “Eso no tiene ni pies ni cabeza”.

El informe, llamado La pervivencia del franquismo en el callejero madrileño, fue elaborado —por encargo del Ayuntamiento— por la llamada Cátedra de la Memoria Histórica de la Universidad Complutense. Esta es una entidad no oficial que no depende de ningún departamento universitario y está formada por profesionales (no necesariamente historiadores) que hacen trabajos por encargo de instituciones o administraciones.

En la lista de 256 calles que ayer publicó EL PAÍS (fechada hace pocos días) se incluían los nombres de varias decenas de intelectuales, escritores y artistas de renombre como Salvador Dalí, Gerardo Diego, Miguel Mihura, Joaquín Turina, Josep Pla, Eugenio D’Ors o Enrique Jardiel Poncela.

La Cátedra de la Memoria Histórica se define a sí misma como “una colaboración de la universidad [Complutense] con otras entidades [fundaciones, administraciones públicas] para la realización de actividades relacionadas con la docencia y la investigación”. Está respaldada por la Complutense, la Asociación de la Memoria Social y Democrática, la Fundación Francisco Largo Caballero y la Fundación Primero de Mayo, de CC OO. La dirige la directora del departamento de Historia de la Comunicación Social de la Complutense (Facultad de Periodismo), Mirta Núñez. Cuenta con un coordinador de Programas, el doctor en Historia Sergio Gálvez, y un consejo ejecutivo de nueve miembros (catedráticos, doctores y licenciados).

17.999 euros por el trabajo

El convenio que une a la cátedra con la Complutense finalizó el martes pasado. Un portavoz del centro universitario madrileño confirmó ayer que “existen muchas posibilidades de que se renueve el convenio” con la cátedra, pero sugirió que habría modificaciones. Entre ellos, la posibilidad de que Mirta Núñez ya no la dirija. “Puede haber cambios en la dirección”, señaló. Este periódico no logró ayer la versión de Núñez.

Mientras tanto, el debate político se encendía por un trabajo por el que el Ayuntamiento pagó 17.999 euros, un euro menos de lo que exige la ley para sacarlo a concurso. Purificación Causapié, portavoz del PSOE, que sostiene con sus votos al Gobierno de Carmena, catalogó también “de disparate” lo planteado por el informe. Los socialistas insisten en crear una “comisión amplia de expertos” que pueda plantear qué nombres se tienen que eliminar.

Esperanza Aguirre, portavoz del PP, calificó, igualmente, de “absoluto disparate” las recomendaciones. “Espero que la alcaldesa ponga un poco de sentido común porque [el informe] no tiene ni pies ni cabeza”, dijo. La portavoz de Ciudadanos, Begoña Villacís, criticó que el Ayuntamiento proponga “aquellas cosas que están destinadas a dividir a la sociedad”. Y denunció que los madrileños hayan pagado por un estudio que no salió a concurso.

Núñez, nieta de un primer ministro cubano

La portavoz del PP, Esperanza Aguirre, arremetió este miércoles contra Mirta Núñez. Afirmó que no es catedrática y que “tampoco es española o, por lo menos, no es nacida en España”, y “sí la hijastra de Fidel Castro”, que “lleva en el poder más que Franco”.

En realidad, Núñez es hija de la primera mujer de Castro y de Emilio Núñez Blanco, vástago a su vez de Emilio Núñez Portuondo, que fue primer ministro de Cuba en 1958, antes de la llegada de Castro al poder. Mirta Núñez rehusó hablar con EL PAÍS de su “vida personal”.