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La llegada de extranjeros se desploma

El número de viajeros cae un 7,7% en lo que va de año y un 22,2% en agosto

La Comunidad culpa a la crisis de Iberia y las altas tasas de Barajas

Turistas extranjeros se fotografían en la plaza de España este agosto. Ampliar foto
Turistas extranjeros se fotografían en la plaza de España este agosto.

La Comunidad de Madrid recibió en agosto 290.494 turistas extranjeros, lo que supone una caída interanual del 22,2%. Según la encuesta de Movimientos turísticos en fronteras del Ministerio de Turismo, en los primeros ocho meses del año visitaron la región 2,7 millones de viajeros foráneos, un 7,7% menos que en el mismo periodo de 2012. La Comunidad se situó así entre las cuatro regiones con menor porcentaje de ocupación hotelera, un 41,7% en agosto; solo tuvieron peores cifras Aragón (41,5%), Extremadura (35,3%) y Castilla-La Mancha (28,5%). Y eso pese a que los precios del alojamiento han caído un 6,3% en el último año, según el Instituto Nacional de Estadística. La facturación media por habitación ocupada es de 65 euros, un 5,7% menos que hace un año; el ingreso por habitación disponible es de 29,5 euros, un 9,8% menos.

Las aerolíneas ‘low cost’ buscan pistas más baratas

La consejera regional de Empleo, Turismo y Cultura de la Comunidad, Ana Isabel Mariño (PP), achaca la caída de turistas no solo a la situación de Iberia, sino también a la subida de tasas que AENA, gestora del aeropuerto de Barajas, ha aplicado en Madrid, y a que en la terminal 4 solo puedan operar en exclusiva la aerolínea española y aquellas englobadas en la alianza One World.

“Decisiones así hacen que las compañías low cost (de bajo coste) hayan elegido para operar El Prat en detrimento de Madrid”, considera el Gobierno regional. “Más que Iberia, nos preocupa que Barajas opera al 60%. AENA debe explotar más la capacidad del aeropuerto, ser atractivo para otras aerolíneas”, añade el Ejecutivo regional.

Además, Mariño cita entre las causas el cierre de los centros para la celebración de congresos, la bajada generalizada del turismo italiano, la crisis general, las manifestaciones y las "revueltas callejeras" en la capital.

La alcaldesa de Madrid, Ana Botella (PP), anunció que promovería “cambios” en Barajas, el principal motor económico de la capital, que genera un valor añadido de 15.178 millones de euros anuales de los que una quinta parte aproximadamente se quedan en la ciudad. La semana pasada, Botella se reunió con la ministra de Fomento, Ana Pastor, con la que trató la próxima creación de un Comité de Coordinación Aeroportuario en el que estarán presentes, además del Gobierno y AENA, tanto el Ayuntamiento como la Comunidad y la Cámara de Comercio.

Hoy, Botella se reunió con el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, que admitía la importancia de Barajas en el descenso de la llegada de viajeros foráneos a la región: “Lógicamente, si se disminuyen rutas es menor la posibilidad de muchos turistas de viajar a ese destino”.

Hace un año y medio, en un acto público, Botella aseguró que “Madrid necesita la conexión del AVE con el aeropuerto de Barajas”, aunque evitó plantearlo como una exigencia.

El portavoz municipal socialista, Jaime Lissavetzky, que llevará esta cuestión al pleno de mañana, ha instado a Botella a unir esfuerzos con la Comunidad para exigir una rebaja de las tasas aeroportuarias que cobra AENA. “El despegue del aeropuerto de El Prat está basado en las compañías de bajo coste, pero aquí esas aerolíneas no suelen prosperar porque las tasas son muy altas”, dijo Lissavetzky, que lamenta que, “mientras en España sube el turismo, en Madrid baja”. Pidió por ello “una acción combinada de todas las Administraciones” para reflotar la actividad en Barajas, que “supone un 10% del PIB de la capital”.

Estas cifras son doblemente preocupantes porque, en el conjunto del país, este mes de agosto ha sido mucho mejor que el de hace un año y se han rozado niveles “récord”, según el ministerio.

A España llegaron ese mes 8,3 millones de turistas extranjeros, un 7,1% más que en 2012. En los ocho primeros meses del año, el país ha recibido a 42,3 millones de viajeros foráneos, un 4,5% más que en el mismo periodo del año anterior. Han repuntado, sobre todo, la Comunidad Valenciana (11,8%), las islas Baleares (8,3%), Cataluña (6,5%) y Andalucía (4,1%). Frente a ellas, Madrid perdió el mencionado 7,7%. La región es el destino del 6,5% de turistas extranjeros, frente al 26,1% de Cataluña, el 15,9% de Canarias, el 13,1% de Andalucía o el 9,9% de la Comunidad Valenciana. El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, ha calificado estas cifras de “históricas”.

¿Qué sucede entonces con Madrid? Soria considera “preocupante” la caída de turistas en la región, que atribuye fundamentalmente al retroceso de viajeros en el aeropuerto de Barajas. En agosto, el aeropuerto barcelonés de El Prat superó por primera vez a Barajas en número de pasajeros: ganó 31.700 pasajeros (hasta los 3,9 millones, un 0,8% más), mientras Madrid perdía medio millón (hasta los 3,8 millones, un 11% menos). Esta situación volverá a darse la vuelta, previsiblemente, cuando acabe la temporada veraniega y el turismo de playa se vea sustituido en los aeropuertos por los viajes de negocios. Entre enero y agosto, Madrid acumula 2,7 millones de pasajeros más que Barcelona.

Una de las causas del sorpasso es el auge de Vueling, llamada a convertirse en referencia dentro del grupo resultante de la fusión de Iberia y British Airways. Soria reconoció el pasado domingo en una entrevista en EL PAÍS que, tras la fusión, las cifras de la aerolínea española “han ido a peor”, lo que repercute en Barajas, su cuartel general, y, por ende, en toda la región. La “brutal” caída del tráfico en el aeropuesto madrileño, como la califican empresarios del sector, se explica también por el descenso de viajeros y cierre de rutas de aerolíneas de bajo coste como Ryanair (el pasado verano canceló 11 trayectos con origen y destino en Madrid, y redujo la frecuencia de 24) o EasyJet (cerró su base en Madrid y recortó a la mitad su oferta en Barajas).

A todo ello se suma el descenso en la afluencia a la región de viajeros italianos y portugueses, las dos nacionalidades que sostenían hasta ahora el turismo extranjero en la región. En el conjunto del país, la llegada de italianos ha bajado un 7,1% en agosto; en la región, la caída acumulado en el primer semestre del año es del 33,5%. Además, Madrid no se beneficia del trasvase de turistas de playa por la inestabilidad política en Túnez, Turquía y Egipto, según apunta la empresa de turismo del Ayuntamiento de Madrid.

La Consejería madrileña de Empleo, Turismo y Cultura se ha comprometido a lanzar un plan de choque que revierta esta situación en los próximos meses. En mayo, lideró un acuerdo de promoción que incluía 30 medidas con el objetivo de aumentar un 5% la llegada de viajeros foráneos en 2013 y mantener así la cifra total por encima de los 10 millones anuales. La Asociación Empresarial Hotelera de Madrid rechazó suscribirlo.

Su secretario general, Antonio Gil, opina que la caída de turistas se debe a la falta de marca de la ciudad. “Es un problema de pegada a nivel internacional. Nos falta imagen y conocimiento de lo que es el producto Madrid”, asegura Gil, que pide “una gran campaña internacional” enfocada principalmente a Reino Unido, Alemania y EE UU.