Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cerrada parte de la unidad de tráfico de la Policía Municipal por las altas temperaturas

Los agentes se han tenido que redistribuir por otras plantas para seguir con su trabajo

Dos policías municipales patrullan en verano por Lavapiés. Ampliar foto
Dos policías municipales patrullan en verano por Lavapiés.

La quinta y última planta de la sede de la Policía Municipal en la calle del Plomo (Arganzuela) de la capital tuvo que ser cerrada desde las doce del mediodía de ayer por las altas temperaturas registradas en el edificio. Los agentes de Unidad de Tráfico tuvieron que repartirse por otras dependencias ante la falta de aire acondicionado, porque el sistema no funciona y tiene que ser reparado.

Los agentes llevaban sufriendo problemas por las altas temperaturas desde hacía unos días, pero la situación ya se volvió inaguantable ayer debido a la ola de calor. Los policías midieron a mediodía que sus departamentos superaban los 32 grados. Cuando llegaron técnicos de salud laboral de UGT, los termómetros superaban los 33. Por ello, los mandos decidieron que se clausurara la planta y los policías se repartieran por otras zonas.

Una portavoz de la Concejalía de Seguridad informó de que se iban a repartir aparatos de aire frío mientras se repara la instalación del aire acondicionado. De hecho, ayer mismo se aprobó el gasto para esta reforma. Esperan que este problema se pueda solucionar en los próximos días. “Al ser la última planta y tener la azotea es la que acumula la mayor temperatura”, reconoció una portavoz municipal.