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Los padres de Nadia tuvieron relaciones sexuales junto a la menor

Blanco y Garau declararon al juez que la niña estaba "dormida" y no se enteró

La madre de Nadia (dcha.) declara ante el juez en La Seu d'Urgell el pasado 10 de diciembre.

Fernando Blanco y Marga Garau mantuvieron relaciones sexuales mientras su hija Nadia se encontraba tumbada en el mismo colchón y despierta. Esa es la conclusión a la que llega el juez que investiga el caso tras analizar las imágenes registradas por los padres, y que fueron incautadas por los Mossos d’Esquadra durante el registro de la vivienda familiar. El juez pone en duda las explicaciones que dieron los padres por las fotografías de carácter sexual en las que aparecían ellos mismos manteniendo relaciones sexuales, y también su hija desnuda.

Los padres de Nadia –la niña afectada por tricotiodistrofia, una enfermedad genética rara- están siendo investigados por utilizar a la menor para conseguir dinero a través de donaciones. Pero la policía halló indicios de otro delito: los agentes descubrieron un lápiz de memoria con imágenes comprometedoras. En el primer grupo de 41 fotografías aparecen Fernando y Marga mientras mantienen “relaciones sexuales explícitas en la misma cama en la que se encuentra la menor”. Según los padres, la niña estaba dormida, por lo que “no tuvo conocimiento”

El juez pone en duda esa versión. La menor, recuerda, está “a escasos centímetros de distancia” de sus padres y “en el mismo colchón”. La televisión está encendida. Y en las fotografías “puede apreciarse que los pies de la menor aparecen en distintas posturas”. “O bien estaba despierta”, insiste el juez en el auto, “o bien se despertó mientras los padres mantenían relaciones íntimas”. Las relaciones sexuales son tan explícitas –incluyen imágenes de diferentes “posturas, movimientos alborotados, primeros planos de los genitales, felaciones y utilización del flash”- que la niña, pese a su dolencia, tuvo que saber lo que ocurría.

En el segundo grupo de fotografías (nueve) es la propia Nadia la que aparece desnuda “en diferentes actitudes”. En su declaración, Fernando y Marga explicaron que esas fotos tenían dos objetivos: controlar la evolución médica de la niña y retratarla en “gestos graciosos”. Si querían observar las consecuencias en la piel de la enfermedad, los padres debieron haber realizado fotos de detalle” y no generales del cuerpo desnudo, con escasa resolución”, en las que resulta “imposible” identificar las dolencias. Tampoco puede entenderse que quisieran recoger “recuerdos familiares”.

El auto recuerda que Nadia aparece siempre desnuda, en una ocasión “tumbada en un sofá con la mano sobre sus genitales” y en otra, con las “piernas abiertas exhibiendo sus genitales”. La menor, de 11 años, “hacía suficientes años que había dejado de ser un bebé”, reprocha el juez. Además, la ubicación de las fotos, su contexto y la falta de otras explicaciones razonables le hace pensar que hay “serias sospechas” de que Fernando y Marga han podido cometer los delitos de exhibicionismo y provocación sexual.

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