La investigación apunta a que el conductor del autobús se durmió

Tanto el consejero del Interior, Jordi Jané, como el ministro Jorge Fernández Díaz han atribuido el accidente a un fallo humano

Bomberos trabajan en el accidente de autobús en Tarragona. Josep Lluís Sellart / ATLAS

Las primeras investigaciones apuntan a que el conductor del autobús accidentado en Freginals (Tarragona) pudo haberse dormido mientras conducía. El hombre, que sufrió un ataque de ansiedad mientras declaraba ante los Mossos d'Esquadra, dio negativo en los controles de alcoholemia y de drogas que le hizo la policía catalana. Tanto el consejero del Interior, Jordi Jané, como el ministro de la misma área, Jorge Fernández Díaz, hablaron de un fallo humano.

El autobús era el último de una expedición de cinco, que llevaba a unos 60 estudiantes de Erasmus de vuelta a Barcelona después de acudir a las fiestas de las Fallas valencianas. En el punto kilométrico 333 de la AP-7, el coche dio un volantazo a la izquierda, probablemente porque el conductor se quedó dormido, según fuentes implicadas en el caso. El conductor tenía 17 años de experiencia y nunca había sufrido ningún accidente, según fuentes de la compañía de autobuses citadas por Efe.

"No tenemos todos los datos, pero todo nos hace pensar que el autocar primero se ha ido aproximando hacia el arcén derecho de la autopista y cuando ha rozado las protecciones del arcén derecho previsiblemente ha dado un volantazo hacia la izquierda, con tanta fuerza que el autobús se ha desplazado al otro lado y ha quedado en dirección contraria", contó el consejero catalán Jordi Jané en una conferencia de prensa.

El tramo del accidente es una recta de la AP-7, que normalmente asume un gran volumen de circulación. A pesar de que el alcalde de Freginals, Josep Roncero, aseguró que se trata de un punto negro, una portavoz de Abertis, gestora de la autopista, indicó que desde 2010 no se produce ningún accidente con víctimas mortales.

"Antes de cruzar el puente del río Ebro perdí de vista a mi compañero, no le veía y empecé a sospechar", lamentó Alejandro López, dueño de la empresa de autobuses que contrataron los estudiantes y conductor de otro de los vehículos. A los 15 minutos sabía que habían sufrido un accidente, pero no se lo comunicó a los estudiantes hasta llegar a Barcelona. El autocar cumplía todas las normas de seguridad, había pasado la ITV cuando le tocaba y era un vehículo de unos tres años de antigüedad de la marca Mercedes. También contaba con control antiderrapaje.

El Juzgado 3 de Amposta, que estaba de guardia, se ha hecho cargo del caso y ha citado al conductor a las diez de la mañana de hoy.

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