Siete de las víctimas del accidente de Tarragona eran italianas

El conductor está ingresado en la UCI con contusión pulmonar y no podrá declarar ante la juez

Varios operarios trabajan en el autobús accidentado.

Siete de las víctimas del accidente de autobús ayer en Tarragona eran italianas, según ha confirmado este lunes el consejero del Interior Jordi Jané. El resto de las mujeres muertas eran dos de Alemania, una de Rumanía, una de Uzbekistán, una de Francia, y una de Austria, ha detallado Jané en una rueda de prensa. Los fallecidos tenían entre 19 y 25 años.

El consejero de Interior ha explicado también que el conductor del autobús, de 62 años, no declaró finalmente este domingo ante los Mossos d'Esquadra. El hombre fue encontrándose mal y ha acabado ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Verge de la Cinta de Tortosa, con una contusión pulmonar. Imputado por las 13 muertes, estaba citado este lunes a las 10.00 en los juzgados de Amposta, pero finalmente no ha podido acudir.

Este lunes está previsto que diversos familiares de las víctimas se acerquen hasta Tortosa, para reconocer a los cadáveres en el tanatorio. Seis de las familias ya han llegado al municipio tarraconense, según ha contado el consejero de Interior. El Gobierno catalán ha habilitado una sala en el Aeropuerto de Barcelona para recibir a los familiares, con un equipo de dos psicólogos. Las familias también tendrán a su disposición un coche para desplazarse hasta Tortosa. Jané ha dicho que algunas de ellas están teniendo dificultades para llegar a Cataluña a raíz de la huelga de controladores aéreos en Francia.

Tortosa, convertida en puesto de coordinación avanzado para tratar a los jóvenes que padecieron el accidente, ha despertado con el susto aun metido en el cuerpo. La plana mayor del Gobierno de la Generalitat, el vicepresidente Oriol Junqueras, los consejeros Comín y Jané y la consejera Munté, han asistido al minuto de silencio convocado a las doce del mediodía en el casco antiguo de la ciudad. A unos centenares de metros, el dolor desgarraba a los familiares de las 13 chicas que murieron en la carretera. El precioso Parador del Castillo de la Suda acogía durante la mañana a padres y madres recién llegados del viaje más triste de sus vidas. Los equipos de asistencia psicológica no se separaban en ningún momento de ellos, intentado auxiliarles en todo lo preciso.

Una ala del monumental edificio del siglo X se ha reservado para dispensar acomodo a las familias llegadas desde distintos países, la mayoría desde Italia. Desde allí, acompañados por psicólogos, y si lo precisan también por traductores, los parientes de las chicas fallecidas emprendían un viaje hasta el tanatorio de Jesús, en la otra punta de la ciudad. Allí les aguardaba el doloroso trámite de identificar los cuerpos de sus hijas.

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Varios familiares llegan al Parador de Tortosa.

Todavía quedan 24 personas ingresadas en diversos hospitales catalanes, seis de ellas están en estado grave y una séptima, crítica. El consejero de Interior ha dicho que otro de los heridos que ayer estaba en estado crítico está algo mejor. Además de prestar apoyo a los familiares de las víctimas mortales, la Generalitat también asegura estar facilitando la llegada de aquellos que tienen ingresados a sus seres más próximos en cualquiera de los hospitales que fueron activados tras el accidente. Estos son los de Amposta, Tortosa, Reus, Tarragona, Vinarós (Castellón) y hasta cinco centros médicos de Barcelona.

Las personas que viajaban en el turismo que chocó con el autocar son de Gavà y de Badalona, según ha concretado Jané, que ha aprovechado para hacer un llamamiento a la prudencia en las carreteras durante los días de la Semana Santa con tal de evitar más accidentes.

"Nada me hace pensar que sea culpa de la carretera"

"Nada me hace pensar como consejero de Interior que de madrugada, con poco tráfico en la AP-7 y en una recta donde hay un radar que la carretera fuera la causa del accidente", ha afirmado Jané cuando le han preguntado por el origen del siniestro. Sin embargo, ha dicho que para tener la certeza de qué fue lo que provocó el accidente se tendrán que esperar los frutos de la investigación.

El hijo del dueño de la compañía de autobuses Autocares Alejandro, Raúl López, ha precisado a Efe que el conductor había descansado antes del viaje, y ha asegurado que las víctimas murieron aplastadas al chocar contra el vehículo que circulaba por la otra vía en sentido Valencia. El hombre ha añadido que nada hubiese cambiado si las víctimas hubiesen llevado el cinturón de seguridad. 

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