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Colau y sus socios impulsan un nuevo partido separado de Podemos

La alcaldesa plantea aglutinar a la izquierda superando "coaliciones y sopas de letras"

Ada Colau anunció ayer su intención de crear un nuevo partido político en Cataluña que aglutine a las formaciones de izquierda. Con la fuerza que le otorga la victoria en esa comunidad de En Comú Podem el 20-D, la regidora barcelonesa, de Barcelona en Comú, defendió la creación de un espacio político en el que se confluya individualmente a través de una asamblea constituyente. “No queremos ni coaliciones ni sopa de siglas”, avisó.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau Albert García ATLAS

Colau reveló el plan aprovechando que hace justo un año presentó su candidatura de Barcelona en Comú para las elecciones municipales. El balance es conocido: se alzó con la alcaldía desbancando al convergente Xavier Trias y catapultó a En Comú Podem, que ganó en las pasadas generales en Cataluña imponiéndose en un panorama de independentismo fraccionado. En medio de ambas citas, se celebraron las elecciones autonómicas del 27-S, en las que Barcelona en Comú no participó en la confluencia de izquierdas formada por Iniciativa, Esquerra Unida y Podem. Colau no acudió ni a un solo mitin de Cataluña Sí que es Pot, para estupefacción de Podemos e Iniciativa, y esta candidatura quedó relegada a una discretísima posición en el Parlament con 11 diputados de 135.

La situación ahora es diametralmente distinta y la alcaldesa quiere aprovechar todo el camino recorrido hasta las generales —“Ganamos con una candidatura hecha en dos meses y sin apenas presupuesto”, recordó ayer— para asentar ese espacio y convertirlo en una alternativa en Cataluña. “Ya no somos una hipótesis”, señaló Colau. “Buscamos el protagonismo ciudadano en el que la defensa de los derechos sociales, la lucha contra la corrupción y el derecho a decidir estén en el centro”, dijo.

No está aún definido el calendario de esa asamblea constituyente pero Colau dejó claras algunas cuantas premisas. Avisó de que no hay negociaciones “entre ejecutivas ni con cúpulas”. “No renegamos de nadie; bienvenidas las trayectorias y las historias de todo el mundo”, remachó. Y lanzó un aviso: no se trata de crear una coalición ni de hacer “sopas de siglas”. Xavier Domènech, de En Comú Podem, aclaró que la asamblea se hará respetando las herencias de los partidos que han formado las confluencias.

Debilidad de los socios

Los portavoces de ICV, Podem y Esquerra Unida, que celebran este año asambleas, ven con buenos ojos la propuesta

 

La apuesta de Barcelona en Comú llega en un momento de debilidad para sus socios que están a las puertas de celebrar cónclaves para reorientar su estrategia tras los éxitos en las municipales y en las generales y el fracaso en las autonómicas. Portavoces de los tres partidos se mostraron muy receptivos a la alternativa que en la práctica supone su desaparición y no discuten la iniciativa y el liderazgo de Colau, que en la campaña de las generales marcó los tiempos y la candidatura, tras los magros resultados que la coalición de partidos sin Colau —Catalunya sí que es Pot— cosechó el 27-S. Todo ello ha dado la medida de que la izquierda alternativa sin Colau no sale del nicho de votos logrado por los postcomunistas. Por eso ayer ni una sola voz del conglomerado izquierdista catalán criticó la propuesta.

Los ecosocialistas de Iniciativa celebrarán en febrero una asamblea en la que serán elegidos los sucesores de los actuales coordinadores (Joan Herrera y Dolors Camats) y, además, se abordará la refundación del partido. El Consejo Ciudadano de Podem se fracturó en otoño tras la dimisión de Gemma Ubasart y, aproximadamente en marzo, celebrará una asamblea para renovar su cúpula y definir su hoja de ruta. Esquerra Unida i Alternativa celebrará una asamblea y el nuevo partido “será uno de los temas estrella”.

De izquierda a derecha, Xavier Domènech, Susana Segovia, Ada Colau y Marcelo Expósito. EL PAÍS

 Marc Bertomeu, portavoz de Podem, admitió que el debate sobrevuela desde hace tiempo en la izquierda, y recalcó que este partido ha sido “desde el minuto cero” partidario de las confluencias. En cualquier caso, será su asamblea la que determine si acepta la idea de Colau, que equipara de alguna forma a la apuesta que hizo en su día el Partit Socialista Unificat de Catalunya (PSUC, comunista), o bien se inclina por la coalición.

 Bertomeu simpatiza con la propuesta de la alcaldesa —“tenemos dos años de vida: no tenemos grandes mochilas ni grandes deudas que pagar”— y soslayó que Barcelona en Comú pueda acabar absorbiendo a su partido. “Que se llame Podem o En Comú Podem queda en segundo plano. Una absorción sería renunciar a políticas que defendemos”, dijo.

No hay negociaciones entre ejecutivas: no renegamos de nadie, bienvenidas las trayectorias de todo el mundo", dice Colau

La ecosocialista Marta Ribas defendió la consolidación del espacio político y recordó que una asamblea que el partido celebró en 2013 ya apostó por la confluencia.

Toni Salado, coordinador de Política Institucional de Esquerra Unida i Alternativa (EUiA), aplaudió la idea y recordó que en 2012 ya reivindicaba la creación de “un nuevo espacio transformador”. “Nuestro espacio fue el primero en hacer la reflexión de superar la coalición ICV-EUiA”, afirmó.

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