Puigdemont vota con la oposición y evita su primera derrota

Junts pel Sí acepta a última hora devolver la paga extra a los funcionarios

Junts pel Sí ha votado este miércoles a favor de una propuesta de la oposición para devolver la paga extra retirada a los funcionarios en diciembre de 2012. La CUP iba a votar con los partidos contrarios a la independencia para rechazar una enmienda de la coalición del Gobierno, en lo que iba a ser su primer desencuentro después del pacto de investidura. Finalmente Junts pel Sí ha aceptado retirar dicha enmienda que dejaba en el aire el pago y devolver el dinero a los trabajadores a través de un nuevo acuerdo alcanzado con los sindicatos. Con esta maniobra evita la imagen de desacuerdo con su socio de Gobierno y la pérdida de su primera votación en el Parlament.

El acuerdo se ha producido otra vez a última hora. La noticia se ha conocido mientras se aprobaban las comisiones de la legislatura en el pleno. Con el apoyo final de todos los grupos, el Gobierno catalán se compromete a devolver la paga extra de diciembre de 2012 a los funcionarios entre este año y el primer trimestre de 2018. Además, retira una condición que impuso el Ejecutivo anterior que retenía el 5 % de su sueldo aquel año. De esta manera, ha asegurado el diputado de Junts pel Sí Sergi Sabrià, se une la devolución que reclamaba la oposición con evitar que se tenga que hacer de inmediato. Aún así, el precio a pagar es alto. La medida tiene un coste de 437 millones de euros y según el Gobierno catalán este gasto imprevisto hará "más difícil" otros desembolsos como por ejemplo, el plan de choque social.

Sindicalistas presentes en la negociación han admitido que están “moderadamente contentos” con la decisión porque con el nuevo texto se garantiza el pago aunque sea escalonado, mientras que antes estaba subordinado a los presupuestos.

Durante la jornada, los intercambios de intervenciones entre Puigdemont y la CUP han dejado ver una difícil relación entre dos fuerzas antagónicas en muchos aspectos —sobre todo económicos—, para sostener un Gobierno estable. “La gente de la calle pide que lo que vayamos a hacer se haga con estabilidad”, le ha recordado el president al grupo anticapitalista en una de intervenciones. La CUP ha preferido criticar al PP y el PSOE por la reforma del artículo 135 de la Constitución que incluye anteponer el pago de la deuda a gastos sociales. Pero el diputado Benet Salellas sí que ha mencionado a Convergència —que está dentro de Junts pel Sí—, para recordarle que Cataluña tiene menos trabajadores públicos que la media europea gracias a sus Gobiernos.

Todos los grupos de la oposición se han felicitado por el acuerdo, pero no han dudado en criticar a Junts pel sí. Joan García, de Ciudadanos ha tirado de ironía al dirigirse al grupo del Gobierno: “Ustedes son campeones del suspense”. Esta formación y el PP han arremetido contra las “duplicidades” que, en su opinión, hubieran sido la alternativa a la retirada de la paga extra. “Haciendo de la necesidad virtud han salvado los muebles de su débil acuerdo”, les ha recordado Marc Vidal, de Catalunya Sí que es Pot.

La medida de no pagar esa paga extra la tomó el Ejecutivo de Rajoy en su día en virtud de la “estabilidad presupuestaria y la competitividad”, pero el propio Gobierno central instó a devolverla a finales de 2015. Según reza el texto presentado en la sesión del Parlament, “la casi totalidad de las administraciones ya han hecho efectivo el pago y han establecido un calendario para devolver los otros derechos suspendidos”.

Junts pel Sí presentó una enmienda a la iniciativa que consistía básicamente en dejarla sin efecto hasta que “las disponibilidades presupuestarias lo permitan”. La lectura que hacía el grupo que sostiene a Puigdemont es la que hasta ahora ha esgrimido siempre la Generalitat para justificar sus recortes: la falta de presupuesto viene de la asfixia económica que impone Madrid. El diputado Pere Aragonès incluso criticó la tarde anterior que el PP firme la propuesta de resolución cuando es su Gobierno el que impulsó la medida de retirar la paga extra. Esta posición de Junts pel Sí era la que iba a encontrar con el primer desacuerdo de la CUP desde que pactaron el acuerdo de legislatura aunque finalmente no ha sido así.