Acuerdos de Gobierno

La CUP lamenta su “beligerancia” hacia Junts pel Sí

La plataforma anticapitalista renovará su grupo parlamentario para "visualizar la autocrítica"

La Candidatura d'Unitat Popular dio ayer un giro de 180 grados y lamentó en el comunicado conjunto con Junts pel Sí “su beligerancia” hacia la coalición liderada hasta ahora por Artur Mas. Tras días de agrios reproches, la CUP acordó que dos de sus diputados se incorporen a la dinámica de Junts pel Sí para garantizar la estabilidad parlamentaria y su acción de gobierno y que otros dos dejen el escaño. “No ha sido un proceso ejemplar. Debemos asumir nuestra responsabilidad”, dijo la diputada Eulàlia Reguant.

En una comparecencia en la sede del partido, Reguant se avanzó a los reproches de "transfuguismo" que formuló el PSC y Ciudadanos y aseguró que la CUP seguirá manteniendo un grupo propio con 10 diputados. Su plan es que se incorporen a la dinámica de Junts pel Sí, pero Reguant fue muy clara. “Ellos no van a pasar de 62 a 64 diputados ni nosotros de 10 a ocho. Seguiremos teniendo un grupo de 10 personas con voz propia”, afirmó. En el acuerdo conjunto, la CUP se compromete a no votar junto a los grupos contrarios al derecho a decidir cuando se ponga en riesgo la estabilidad parlamentaria y a "fortalecer la acción de Gobierno" y tal efecto acepta que esos dos parlamentarios se incorporen a las reuniones de Junts pel Sí para participar en sus deliberaciones. Con esos dos escaños, la coalición impulsada por Mas suma en total 64 diputados frente a los 63 del resto de grupos evitando así el bloqueo de la oposición.

El grupo parlamentario de la CUP y su dirección política decidirán esta mañana en una reunión qué diputados serán los que se adhieran a Junts pel Sí y los dos que, en un gesto de "generosidad" para corresponder a la renuncia de Mas, abandonarán el escaño.  Antonio Baños dejará en manos de la CUP si mantiene o no su asiento en el Parlament tras la investidura, en lo que es un nuevo giro en su postura desde que es diputado. Baños había renunciado este lunes al escaño al verse incapaz de defender el veto a Mas.  El otro diputado que tampoco ocupará su escaño es Ramon Usall, de Lleida, que hace días decidió abandonarlo por razones personales. Además de ellos dos, otros dos saldrán del hemiciclo aunque serán asesores del grupo parlamentario. La renovación la realizan para "visualizar" la nueva etapa y para asumir "implícitamente" la parte de autocrítica que les corresponda. La decisión la tomará la cúpula del partido en lugar de la asamblea.

Con el acuerdo in extremis, la CUP ha sorteado la escisión que se estaba fraguando en sus filas desde el estrambótico empate a 1515 votos de la asamblea de Sabadell del día 27 y la ajustada decisión de su consejo político del día 3 de no investir a Mas. “Es un acuerdo excepcional para un momento excepcional y para avanzar hacia la república catalana”, señaló Reguant. No tardó en recordar que las elecciones del 20-D han arrojado un resultado que no permite avanzar hacia ese horizonte de constituir “la república catalana y celebrar el supuesto referéndum”. “Dos de las terceras partes del Congreso están en contra”, recalcó.

En una autocrítica mucho más contundente que la de Junts pel Sí, Reguant asumió que las negociaciones no se han distinguido por ser ejemplares. “Asumimos nuestra parte de responsabilidad”, dijo la diputada en alusión a que habían podido ralentizar el proceso y “decepcionado” a parte de la ciudadanía. No quiso tampoco valorar la figura de Carles Puigdemont y solo deslizó: “Nos encontrará a su lado en todo lo que tenga que ver con el proceso constituyente y la ruptura”.