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El juez obliga al dueño a abrir los caminos de la finca Romanillos

El duque de Berwick valló los accesos públicos a su terreno el pasado marzo

Acceso a la finca Romanillos, en Boadilla del Monte, en 2013. Ampliar foto
Acceso a la finca Romanillos, en Boadilla del Monte, en 2013.

Los propietarios de la finca Romanillos, situada entre Boadilla del Monte y Majadahonda, tendrán que permitir el paso por algunos de los caminos que atraviesan sus propiedades. El juzgado de instrucción número 1 de Majadahonda ha ordenado, como medida cautelar, el desalojo y puesta a disposición de esos Ayuntamientos y de la Comunidad de Madrid de los viarios que cerraron los dueños en marzo pasado al considerar que son privados. El cierre chocó con la indignación de vecinos y transeúntes que utilizan “desde siempre” esos caminos, y de ambos Ayuntamientos, para los que dicho suelo es público. Contra el auto cabe recurso.

La polémica llegó a los juzgados tras varias denuncias de la Asociación de Amigos de los Caminos de Majadahonda, de particulares y de los Ayuntamientos de Majadahonda y Boadilla del Monte. El procedimiento se encuentra en fase de diligencias previas y los dueños, Jacobo Hernando Fitz-James Stuart, duque de Berwick, y Francisco Javier Fitz-James Stuart de Soto, se enfrentan a un posible delito contra la ordenación del territorio, coacciones, daños, alteración de lindes y desobediencia.

El auto señala que se toma esta medida solicitada por el ministerio fiscal “con la finalidad de proteger a las víctimas y patrimonio en este caso público y evitar la posible continuación de la comisión del delito y nuevos incidentes”. Conmina a los propietarios de la finca, de 1.000 hectáreas, a eliminar los obstáculos que existan: puertas, cadenas...

Los propietarios pidieron licencia para vallar 1.800 metros de la finca solo por la parte de Boadilla, pero invadieron el término de Majadahonda. Eludían así el preceptivo estudio ambiental para terrenos superiores a 2.000 metros, indica el auto.

Al mismo tiempo, el juzgado resalta que la zona tiene especial protección al estar situada en el Parque Regional del río Guadarrama. El Ayuntamiento de Boadilla se felicita de que la decisión le “haya dado la razón”.