Barcelona vive la tercera noche de altercados por el desalojo de Can Vies

Graves enfrentamientos entre los Mossos y miles de jóvenes por el derribo del centro ocupado

Encapuchados queman un contenedor en el barrio de Sants. J. Barbosa / Atlas

Barricadas de fuego, cargas policiales y miles de manifestantes han protagonizado la tercera noche de altercados en el barrio barcelonés de Sants, tras el desalojo del centro okupa de Can Vies el pasado lunes. Las protestas se extendieron este miércoles a las cuatro provincias catalanas de forma pacífica, salvo en Barcelona, con decenas de concentraciones convocadas en unas 50 localidades. También ha habido actos de solidaridad en Valencia, Palma de Mallorca y el barrio burgalés de El Gamonal, cuya continuada protesta vecinal consiguió la retirada del proyecto de construcción de un gran aparcamiento subterráneo. En Barcelona los Mossos d'Esquadra han detenido a 25 personas.

Las cargas en el barrio de Sants comenzaron a las diez de la noche cuando en la zona coincidieron frente a frente manifestantes llegados en columnas organizadas desde el resto de barrios de la ciudad y las dotaciones antidisturbios de la policía autonómica. La tensión estalló cuando un grupo de jóvenes levantaron una barrera con contenedores, además de incendiar alguno de ellos. Media hora después, Sants era una una batalla campal, con duras cargas policiales y más de un millar de personas corriendo por sus callejuelas. Decenas de manifestantes atacaron a los agentes con piedras y todo tipo de objetos.

Interior envía a 200 antidisturbios a Barcelona para proteger los edificios del Estado

El Ministerio del Interior ha enviado a unos 200 policías nacionales antidisturbios para proteger las instalaciones del Estado en Barcelona. La Administración central ha puesto a disposición de la Generalitat estos agentes por si el Ejecutivo catalán los precisaba para reforzar a los Mossos. El Departamento de Interior catalán ha contestado que no era necesario y se ha valido solo de su policía.

La policía autonómica, confirmaron fuentes del cuerpo, ha movilizado a todos sus agentes en día de libranza para hacer frente a unas protestas en las que hasta ayer algunos pequeños grupos —que actúan de forma simultánea en varios focos— han protagonizado actos muy violentos como la quema de una furgoneta de TV-3, la excavadora que empezó el derribo del centro ocupado y más de 50 contenedores. La actuación de los Mossos también ha sido criticada por la contundencia de sus cargas, que provocó este martes numerosos heridos, y el ataque sufrido por la sede de la revista digital alternativa La Directa.

Can Vies, una nave propiedad de la empresa pública Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) —presidida por el alcalde Xavier Trias (CiU)—, fue ocupado hace 17 años y desde entonces ha sido un referente de los movimientos alternativos y un activo dinamizador de la vida social del barrio. Por la mañana, Trias había explicado que ha interrumpido las negociaciones con los colectivos de Can Vies hasta que no cesen las protestas violentas. “Protestas y manifestaciones las que se quiera, pero lo que no se pueden aceptar son los actos violentos”, afirmó. Trias insistió en que sigue dispuesto a negociar con las entidades de Can Vies, pero “sin chantajes que tengan a la gente atemorizada”.

Manifestantes queman contenedores en el barrio de Sants.

Durante la tarde, Trias cuestionó el momento elegido por el hasta ahora director de los Mossos d'Esquadra, Manel Prat, para dimitir, este martes. “Como alcalde de Barcelona yo no hubiera elegido este momento para presentar la dimisión”, aseguró el regidor en una entrevista a Onda Cero. “Si estás en una operación como la de estos días, pues intentas no hacerlo [el anuncio de dimisión] cuando tendrás follón seguro”, precisó Trías.

Las protestas han empezado a media tarde en los distritos. En Gràcia, por ejemplo, el grupo ha realizado pintadas en la Plaza de la Revolución y en la fachada de la sede del distrito, en la plaza de la Vila, contra la que han arrojado bolas de pintura roja. Los manifestantes han coreado frases como “el que siembra miseria recoge rabia” y han repartido octavillas. En la zona, no han aparecido unidades antidisturbios. Una brigada de Barcelona neta se ha acercado hasta la plaza de la Vila para retirar un contenedor con escombros de una obra para evitar que los mismos fueran utilizados como armas arrojadizas durante eventuales altercados. 

Dos agentes practicando una de las detenciones tras los disturbios.

Mientras, en Lleida un centenar de personas concentraron por la tarde en la plaza del Ayuntamiento gritando consignas de solidaridad con Can Vies y en contra de la actuación de los Mossos d'Esquadra, informa Lluís Visa. Poco después, y bajo una lluvia intensa, los concentrados iniciaron una marcha por el centro de la ciudad durante la que han realizado pintadas en entidades bancarias como “Si Can Vies cae, Cataluña se quema” y lanzaron huevos de pintura contra las puertas del Ayuntamiento, donde fueron alcanzados un agente de la policía local y una periodista de la Agencia Catalana de Noticias.

En Terrassa, un grupo de jóvenes ha pintado la sede de Convergència. En Sabadell unas 200 personas se han manifestado por el centro de la ciudad hasta la Gran Vía donde han volcado tres contenedores y han montado una barricada. Un par minutos después, se ha disuelto la marcha antes la estación de Renfe. Algunos han tomado el tren para unirse a la protesta de Barcelona, informa Ivanna Vallespín. En Girona, unas 300 personas se han concentrado ante el Ayuntamiento y han coreado gritos contra Convergència y la Policía. Un portavoz de grupo ha leído un manifiesto en la que han aplaudido la dimisión del director de los Mossos, Manel Prat, han reclamado también la marcha del consejero Ramon Espadaler y de su predecesor Felip Puig. En el manifiesto, el colectivo ha lamentado que el desalojo se realizara un día después de las elecciones.

Las protestas se extendieron este miércoles hasta Tarragona donde alrededor de 150 de personas se concentraron  sede de Convergència, en la avenida de Cataluña. La protesta transcurrió sin incidentes y estuvo rodeada en todo momento por un fuerte despliegue policial, informa Mercè Pérez. Los manifestantes se concentraron a unos 50 metros de la sede de convergente y leyeron un manifiesto en apoyo a Can Vies en el que lanzaron proclamas contra CiU, los mosso y el Ayuntamiento de Barcelona. En varias pancartas se leía “Quien la hace la paga” y “Quien siembra miseria recoge la rabia”.

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