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Metro de Madrid propone un ERE voluntario para 673 trabajadores

La empresa y los sindicatos acuerdan llevar la propuesta a la negociación del convenio

Las centrales convocan dos asambleas de trabajadores para informar de la medida

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Un vagón de Metro abarrotado en la estación de Pacífico durante un paro contra la supresión de la extra.

Metro quiere prescindir de los 673 trabajadores de más edad para ahorrar costes. La empresa pública, en plena negociación de su próximo convenio colectivo, ha hecho una propuesta firme sobre la plantilla a los sindicatos. Se trata de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectaría al 10% del personal, formado por 6.700 empleados. Los afectados, de 58 o más años, tienen que adherirse en principio de forma “voluntaria” a esta última propuesta que allana el camino para llegar un acuerdo.

Las centrales aprobaron el martes de madrugada la nueva opción, que está condicionada a cómo se cierren el resto de los flecos del convenio, que se empezó a negociar hace 10 meses. Metro ha barajado también bajadas de sueldo del 10% y los sindicatos han respondido con movilizaciones y huelgas.

La última propuesta, alcanzada en la llamada mesa técnica de negociación, supone ofrecer una indemnización de 20 días por año a los veteranos, que deberían apuntarse a la lista voluntaria antes de abril de 2014, según el documento. El preacuerdo contempla indemnizaciones superiores para “la mayor parte” de los trabajadores de 58 años de edad y con más de cinco años de antigüedad en la empresa. Estos recibirían mensualmente un 85% de su salario hasta cumplir 64. La compañía calcula que el ERE previsto reducirá la masa salarial en 47 millones de euros en 2014 y 2015 y que se ahorrarán en más de 119 millones hasta 2020. El salario medio de Metro oscila entre 35.000 y 38.000 euros anuales brutos, según la estimación del Sindicato de Conductores.

El pacto, firmado por representantes de Metro y de los sindicatos, refleja que “la posibilidad” de que se ponga en marcha el ERE está condicionada “a la consecución de un acuerdo” sobre el convenio colectivo con medidas “organizativas, productivas y económicas”; es decir, ajustes de horarios y plantilla para asumir el trabajo de los 673 puestos amortizados, entre otras cuestiones.

“No vamos a consentir nada que suponga una reducción salarial ni despidos forzosos, aunque si son voluntarios nos parecen bien”, señaló Ignacio Arribas, representante de CC OO. “Es positivo ir avanzando en la negociación, pero el ERE no está ni de lejos cerrado”, añade Teodoro Piñuelas, de UGT. Desde el mayoritario Sindicato de Conductores, Julián Gómez añade que falta “la letra pequeña” y subraya otras cuestiones “importantes” como la conversión de unos 150 contratos parciales en fijos. Las centrales convocaron ayer a la plantilla en dos asambleas para informarles del contenido del preacuerdo y prevén someter el convenio a referéndum antes de su aprobación.