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Botella reduce nueve millones en gasto social para pagar la limpieza de calles

Propone amortiguar este recorte ajustando las nóminas en juntas y distritos

Un montón de bolsas de basura en una calle del centro de Madrid en la última huelga. Ampliar foto
Un montón de bolsas de basura en una calle del centro de Madrid en la última huelga.

Quizá se haya fijado en que el camión de la basura sigue pasando en domingos y festivos, y eso pese a que el Ayuntamiento anunció lo contrario hace menos de un año. La intención de la alcaldesa, Ana Botella (PP), era poner patas arriba ese servicio, de forma que resultara más barato para las arcas municipales y mejorara en calidad. Recortar los días de recogida debía servir además para bajar la tasa de basuras. ¿Qué pasó? Que ninguna empresa quiso asumir las condiciones del Ayuntamiento por un precio menor. El concurso quedó desierto. Y Botella tuvo que aplazar sus planes.

Pero el de basuras era solo el primero de los seis supercontratos con los que la alcaldesa quiere abaratar los servicios. El resto debería estar listo este año. Ante el temor de que pudiera repetirse la inapetencia de las empresas, el Área de Medio Ambiente y Movilidad solicitó la semana pasada al Área de Hacienda un crédito adicional de 19 millones para engordar la oferta y engolonisar a los interesados en el próximo contrato de limpieza viaria y de parques.

Hacienda se encontró así con la necesidad de rascar ese dinero de unos presupuestos recién aprobados y terriblemente restrictivos ya, tras un recorte del 25% del gasto corriente en tres años. Y optó por una decisión salomónica: quitar a todas las áreas de Gobierno y a los 21 distritos de la capital un 12% del crédito no comprometido. Es decir, de su presupuesto disponible aún sin asignar.

La alcaldesa busca cómo financiar los seis nuevos supercontratos 

Eso no quiere decir que todos perdieran la misma cantidad, puesto que el total dependía de cuánto dinero les quedaba aún sin comprometer. Y resultó que el Área de Asuntos Sociales y los distritos (cuyo gasto es fundamentalmente social) tenían mucho, así que debían ceder los que más.

Responsables del Área de Hacienda se lo comunicaron a los gerentes de distrito a finales de la semana pasada, y estos montaron en cólera. Tanto es así que la delegada, Concepción Dancausa, tuvo que reunirse con los concejales el viernes para apagar el incendio. Otro tanto sucedió con la delegada de Asuntos Sociales, Dolores Navarro, que se quejó amargamente del recorte en la Junta de Gobierno del jueves, según fuentes conocedoras de las reuniones.

El Área de Hacienda necesita 19 millones para afrontar los concursos públicos

Al Área de Asuntos Sociales le tocaba renunciar a más de cuatro millones. Su presupuesto asciende a 203 millones, tras un recorte este año del 13%. A los distritos, les correspondía perder otros cinco millones. Su presupuesto es de 510 millones, un 3% menos que en 2012. La mitad de su gasto corriente corresponde al programa de ayuda a domicilio a mayores; el resto se dedica también en su mayoría a servicios sociales. Es decir, un recorte total en asuntos sociales de nueve millones.

Hacienda cedió a sus quejas, y mantuvo el recorte del 12% para el resto de áreas (incluida Seguridad, que financia a la Policía Municipal y el SAMUR), pero levantó el pie sobre distritos y Asuntos Sociales. Se les obliga ahora a renunciar a parte de su presupuesto no comprometido, “la cantidad máxima a su alcance”, según Hacienda, que todavía desconoce la cuantía exacta.

¿Y el dinero que falte? Saldrá del capítulo 1, es decir, de los gastos de personal. Botella ya incrementó el horario laboral de sus empleados el año pasado, de 37 a 37,5 horas a la semana, y redujo sus permisos. Al mismo tiempo, recortó un 20% el dinero presupuestado para el pago de horas extras y gratificaciones; y suspendió la concesión de premios especiales y las prestaciones para la acción social, con excepción de las ayudas por discapacidad y para transporte. Esas medidas le permitieron ahorrar 22 millones de euros, pero generaron un malestar entre los empleados municipales que cristalizó en una marea negra (por sus camisetas de ese color) de protestas.

Hacienda asegura ahora que no tiene previsto nuevos recortes. Se limitará, dice, a contrastar el gasto previsto en nóminas en enero con el gasto real realizado, para llevar a cabo un recorte virtual sobre los meses restantes.

El tiempo apremia: el ajuste para el contrato de limpieza viaria tiene que estar listo entre esta semana y la que viene.