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el drama de las cuentas públicas

Madrid tiene 1.017 millones pendientes de pago a unas 1.700 empresas

El Ayuntamiento comunica 16.712 facturas al Ministerio de Hacienda

Hay otros 86 millones que no se incluirán en el plan de abono diseñado por el Gobierno central

La capital terminará el año con 6.623,5 millones de deuda financiera

Ha cerrado 2011 con un déficit del 0,47%, debido a entregas a cuenta excesivas de 2008 y 2009

Pondrá a la venta varios edificios para cuadrar el presupuesto de 2012

La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, abraza al ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón. Ampliar foto
La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, abraza al ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón.

En parte obligado a ello por el Gobierno de Mariano Rajoy (PP), en parte por la política de casi completa transparencia económica instaurada por el anterior alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, el Ayuntamiento de Madrid (PP) ha exhibido hoy con luz y taquígrafos las mollejas de sus cuentas. El resultado es bastante similar al que hasta ahora se conocía, y ofrece signos optimistas, que la alcaldesa, Ana Botella; y su concejal de Hacienda, Concepción Dancausa, han empleado para sacar pecho. Pero también apunta signos preocupantes que auguran un final de año complicado para el Ayuntamiento, al que le resta poquísimo margen de maniobra para encajar nuevos reveses.

16.712 facturas pendientes de pago

Hoy concluye el plazo otorgado por el Ministerio de Hacienda a los ayuntamientos para que le informen de todas sus facturas sin pagar a las empresas proveedoras de bienes y servicios (recogida de basuras, alumbrado público, agua, etcétera) a fecha de 1 de enero de 2012. En el caso de la capital, son 16.712 facturas, de las que 14.460 corresponden al Ayuntamiento en sí; 1.508 a los organismos autónomos municipales (son seis: Agencia para el Empleo; Madrid Emprende; Agencia Tributaria; Informática; Madrid Salud; y Agencia de Gestión de Licencias); y 744 a las empresas públicas municipales (Madrid Movilidad; Empresa Municipal de Transportes; Promoción Madrid; Calle 30; Club de Campo; y Espacios y Congresos).

Barcelona, modelo del PSM

El portavoz municipal socialista, Jaime Lissavetzky, ha criticado hoy que el Ayuntamiento de Madrid haya establecido “un nuevo récord de facturas impagadas”. Esta deuda “tiene un efecto muy desfavorable sobre las empresas madrileñas y el mantenimiento del empleo”, según el líder socialista, que ha contrapuesto la situación de la capital con la de Barcelona, que no ha necesitado la ayuda del Gobierno para pagar a sus proveedores porque ya lo hace en un máximo de 42 días (en Madrid son hasta 10 meses).

En total, cerca de 1.700 empresas están pendientes del abono de facturas, la inmensa mayoría desde hace unos 10 meses como máximo, aunque algunas desde 2010 e incluso antes. El monto total de la deuda local asciende a 1.017,5 millones de euros, de los que 910 corresponden al Ayuntamiento; 30,1 a los organismos autónomos; y 77,2 a las empresas municipales.

6.623,5 millones de deuda a final de 2012

El Gobierno central ha puesto en marcha un mecanismo para permitir el pago de estos 1.017,5 millones pendientes, correspondientes a facturas del año 2011. Para ello, los ayuntamientos podrán echar mano de un fondo de 35.000 millones; deberán devolver el dinero prestado por los bancos en 10 años (durante los dos primeros, solo pagarán intereses). Los proveedores cobrarán antes o después en función de si se trata de pequeñas o medianas empresas (con prioridad) o de grandes compañías.

Esos 1.017,5 millones dejarán así de contabilizarse como deuda a proveedores y se sumarán a la deuda financiera del Ayuntamiento de Madrid, el dinero que debe a bancos y cajas por los desfases presupuestarios de años anteriores o por la construcción a crédito de grandes infraestructuras (enterrar la M-30 bajo el parque de Madrid Río; la Caja Mágica; el Palacio de Cibeles; etcétera). A 31 de diciembre de 2011, esa deuda financiera asciende a 6.348 millones de euros. Así, cuando se sumen esos 1.017,5 millones, previsiblemente en el segundo o tercer trimestre del año, se elevaría a 7.365,5 millones. Sin embargo, a esa cantidad hay que descontar los pagos periódicos que realiza el Ayuntamiento. A finales de 2012, la deuda total será de 6.623,5 millones de euros.

86 millones más de facturas fuera del plan

Esos 1.017,5 millones de euros pendientes no incluyen toda la deuda a proveedores del Ayuntamiento, solo aquella que se ha notificado al Gobierno para que se incluya en el citado plan de pago. Además, la capital tiene 307 millones más en obligaciones pendientes de pago, de las que unos 86 millones corresponden a facturas a proveedores.

¿Por qué no se suman a los 1.017,5 millones? Porque no cumplen con las condiciones impuestas para ello por el Gobierno en el Real Decreto 4/2012 del pasado 24 de febrero. Algunas son anteriores al 1 de enero de 2011, y por tanto se salen del plazo marcado; otras no cumplen con los criterios exigidos sobre el tipo de servicio o de empresa contratante. El Ayuntamiento se ha comprometido en cualquier caso hoy a agilizar el pago de estas facturas para hacerlo coincidir en la medida de lo posible con el del resto.

Un déficit del 0,47% en 2011

El Ayuntamiento ha difundido hoy también la liquidación de sus cuentas de 2011, que se ha cerrado con un superávit de 145,9 millones de euros en términos presupuestarios y un déficit del 0,47% del Producto Interior Bruto en términos de contabilidad nacional (el sistema que mide el objetivo de estabilidad ante la Unión Europea). Esta última cifra está por debajo del 0,8% de déficit establecido por el anterior Gobierno socialista (derrotado en las urnas en noviembre) para las Administraciones locales. En 2012, sin embargo, los ayuntamientos no podrán incurrir en déficit; Madrid tiene aprobado un presupuesto que prevé alcanzar un superávit, pero sobre el que pende la espada de Damocles de los nuevos ajustes que previsiblemente se aprobarán a finales de mes junto con las cuentas generales del Estado.

El déficit de 2011 lo achaca el Ayuntamiento a “los errores de cálculo” del anterior Gobierno socialista, que le adelantó en 2008 y 2009 más dinero del que luego realmente le correspondía; la crisis recortó los ingresos previstos, y obligó así a ayuntamientos y autonomías a devolver parte de un dinero que ya se habían gastado. El nuevo Ejecutivo ha ampliado los plazos para esa devolución de cinco a 10 años para aliviar algo estas apreturas, pero en las cuentas aparece reflejada toda la cantidad (406,7 millones, sobre un déficit total de 597 millones, el citado 0,47% del PIB).

Un recorte de 128 millones de euros

El Ayuntamiento ha recalcado en cualquier caso que el resultado de 2011 es mejor que el previsto (740,7 millones de déficit en lugar de 597 millones). Pero aun así, cada vez cuenta con un margen más reducido para ir encajando el empeoramiento de la situación (el país ha entrado ya en su segunda recesión en menos de tres años) y las más que probables nuevas medidas de ajuste que acompañarán a los Presupuestos Generales del Estado para 2012.

Precisamente por ello, en enero el Ayuntamiento decidió congelar 128 millones de los 180 millones que no estaban comprometidos ya en sus cuentas para este año (un 7,25% del total de gasto en bienes y servicios para 2012). Teme que el dinero que le debe entregar el Estado, y que supone más de un tercio de sus ingresos, se vea mermado por el empeoramiento de las expectativas. Teniendo en cuenta que ya no puede cerrar el año con déficit, apenas cuenta con margen si quiere evitar medidas políticamente más costosas como subidas de impuestos o tijeretazos en servicios fundamentales. Cabe recordar además que en sus presupuestos se dan por hechas algunas operaciones aún en el aire, como la venta del 7% de las acciones del Canal de Isabel II o de varios edificios municipales.

Edificios municipales a la venta

Precisamente hoy la alcaldesa ha anunciado su intención de elaborar un inventario de sedes que se podrán poner a la venta una vez que el Gobierno apruebe las modificaciones legales para poner invertir ese dinero luego en el pago de bienes y servicios. En los presupuestos se incluye el edificio insignia del área de Urbanismo, en la calle Guatemala. También se desprenderá de uno en la calle Divino Pastor. Unos 200 funcionarios repartidos ahora en este último edificio y otro arrendado en la calle Mejía Lequerica se trasladarán en 15 días al Palacio de Cibeles. En total, el Ayuntamiento tiene un 4,6% del espacio que utiliza en régimen de alquiler.

 “Estamos preparando una relación [de edificios para poner en venta], es una tarea que lleva tiempo porque tenemos que saber cuántos funcionarios hay en cada uno, qué funciones son las más fáciles de fusionar y qué edificios son los más interesantes desde el punto de vista económico”, ha explicado hoy la alcaldesa en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno local.

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