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TVE censura que no se emitiera una información por presiones del PP

El jefe de prensa del gobierno municipal de Sevilla maniobró para intentar abortar las noticias sobre un caso de enchufados en los distritos

El Consejo de Informativos de TVE ha censurado la actitud del director del centro territorial de la televisión pública en Sevilla, Francisco Aguilera, que en febrero de este año decidió que no se emitiera una información sobre los supuestos enchufados del PP en los distritos de Sevilla tras recibir una llamada del jefe de prensa del alcalde. Según el dictamen emitido por el Consejo de Informativos, que representa a los profesionales que elaboran los telediarios, Aguilera actuó con “exceso de celo injustificado” al ordenar que no se emitiese la información porque no incluía la versión de los hechos del PP, que en un principio había declinado hablar, aunque luego se desdijo y pidió que se incorporara su opinión.

El Consejo de Informativos empezó a estudiar el caso en febrero pasado a petición del redactor del centro territorial de Sevilla Roberto Lakidain. El periodista acudió al Ayuntamiento un día que se celebraba pleno municipal para hacer una información sobre la trama de enchufados del PP en los distritos que había denunciado el grupo socialista. Lakidain acudió al despacho del jefe de prensa del gobierno, Santiago Martínez Vares, para pedirle la valoración del PP, pero no lo encontró. Después, se reunió con varios periodistas que estaban en el Ayuntamiento y que también querían declaraciones de algún cargo popular sobre la trama de los distritos. El Consejo de Informativos, que ha recabado la versión de varios testigos, considera demostrado que una redactora de Canal Sur entró en el pleno y le pidió a un miembro del gabinete de prensa de Zoido la versión del PP en nombre de todos los compañeros, pero éste dijo que no se iba a hablar del asunto.

Para el Consejo de Informativos, que esta gestión la hiciera una profesional de otro medio y no el propio Lakidain “carece de relevancia” ya que, según manifestó la redactora de Canal Sur al órgano de representación profesional, cuando se dirigió a su interlocutor estaba claro que lo hacía en nombre de todos los compañeros presentes, “e igualmente clara fue la negativa”.

Lo que los representantes de los periodistas de TVE deducen de los relatos de las dos partes que, después de manifestar que no habría declaraciones relacionadas con el caso de los enchufados, el PP “reconsideró su actitud”. De hecho, al Centro de Informativos le consta que “llamadas similares a la efectuada al director de TVE en Andalucía se hicieron a otros medios de comunicación aproximadamente a la misma hora”. El dictamen sostiene que, tras hablar con el jefe de prensa de Zoido, Aguilera creyó que no había tiempo para incluir en la información la versión del PP y por eso la “levantó”,

Una decisión que no comparte el Consejo de Informativos que cree, además, que si la valoración de los populares se consideraba “imprescindible” existían otras alternativas, como emitir un comunicado en la pieza o recoger las declaraciones por teléfono. “Se debe calibrar la importancia de un testimonio (…). Y en el caso que nos ocupa, aceptando que las declaraciones de algún representante del PP podrían enriquecerla, no cabe admitir, sin embargo, que fuesen relevantes o tuvieran tanto peso como llegar al extremo de que sin ellas la pieza no fuese emisible”, recoge el dictamen.

El consejo concluye que si bien no existió estrictamente “manipulación informativa” en el sentido de distorsionar la verdad, la decisión del director territorial supone “una vulneración de los derechos profesionales” del periodista. Al órgano de representación tampoco le ha pasado desapercibido que los hechos ocurrieron a un mes de las elecciones andaluzas, lo que, en su opinión, influyó en la actitud del PP: “Ninguna circunstancia ajena a la propia noticia, como la proximidad de unas elecciones o el temor a que el Partido Popular utilice este caso para arreciar en sus ataques a RTVE, debe ni puede condicionar el trabajo de los informadores ni las decisiones de los responsables editoriales y directores de programas”, concluye el escrito.