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El independentismo se acerca a la secesión unilateral

La ANC da luz verde durante su asamblea a declarar la independencia de Cataluña

Asamblea de la ANC en Granollers.

A medida que se cierran puertas para el referéndum de independencia que busca el Gobierno catalán vuelven a asomar voces en el mundo soberanista que abogan por la independencia unilateral. Si la semana pasada fue el líder de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, quien lo defendió, ayer fue la principal entidad independentista, la Asamblea Nacional Catalana (ANC) la que, con el aval de sus socios, fijó una hoja de ruta que incluye una declaración de independencia si el Estado impide el referéndum o inhabilita a miembros del Gobierno catalán.

Los más de 3.000 socios con derecho a voto de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), la principal entidad privada independentista, apostaron ayer por apoyar una eventual declaración unilateral de independencia en caso de que el Estado no permita celebrar el referéndum que prevé el Gobierno catalán. El presidente de la Generalitat, que participó en el acto, lanzó una última llamada al Ejecutivo central para que se siente a negociar un referéndum acordado, aunque no concretó nada sobre la consulta.

La hoja de ruta de la ANC para este año, aprobada sin enmiendas, contempla tres escenarios respecto al proceso de independencia de Cataluña. En el primero, se celebraría el referéndum; en el segundo se prevé una “injerencia” del Gobierno español en las instituciones catalanas antes del referéndum, y un tercero donde dicha injerencia se daría a posteriori.

En el caso de que se produjeran el segundo o el tercer escenario, la ANC activaría la llamada Asamblea de Electos de Cataluña (Aecat), un órgano extraoficial formado por diputados, alcaldes y concejales soberanistas. La activación de este organismo se daría si un miembro del Govern es inhabilitado y sería este ente el encargado de proclamar la independencia y asumir “la máxima representación legítima, soberana e institucional de Cataluña”, según fija su hoja de ruta. En las anteriores asambleas anuales, la ANC ha aprobado otras declaraciones con objetivos sobre la independencia que no se han cumplido.

El presidente de la ANC, Jordi Sànchez, no mostró dudas sobre la celebración del referéndum: “Votaremos, desde luego que votaremos”. Y “la declaración de independencia se hará como consecuencia del referéndum”. Sànchez pidió a los suyos una “movilización permanente”: “Si hay que ir a dormir a las puertas del Parlamento para que puedan legislar y convocar nuestro referéndum, ahí estaremos, en el parque de la Ciutadella [sede de la Cámara catalana]”.

Símbolo de sumar

La asamblea la clausuró el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, que no se refirió de forma explícita a la declaración unilateral de independencia que prevé la hoja de ruta de la ANC. El presidente insistió al Gobierno central sobre la necesidad de negociar el referéndum. “Que escuche y se sienta interpelado por una parte de sus conciudadanos que le llaman a la puerta para expresar que la forma más civilizada de resolver un conflicto es hablando”. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, respondió desde Bruselas que no se moverá de sus posiciones. “Ni puedo ni quiero acceder a su pretensión” de someter a consulta de los catalanes una decisión que afecta a la unidad de España. Con todo, dijo que esperará a que Puigdemont le comunique formalmente su propuesta.

Durante la asamblea de ayer también se dio a conocer la movilización que prepara la entidad para la Diada del 11 de septiembre de este año. En esta ocasión consistirá en dibujar una cruz, “el símbolo de sumar” en el cruce de dos de las principales arterias de Barcelona, el paseo de Gràcia y la calle de Aragó. Con ello, los independentistas esperan vencer los síntomas de desgaste que se aprecian entre sus bases

Las bases ovacionan a Lluís Llach

Lluís Llach en la asamblea.
Lluís Llach en la asamblea. EL PAÍS

c.b.

Las 4.000 personas que este sábado participan en la Asamblea General Ordinaria de la ANC han ovacionado al diputado de Junts por el Sí, Lluís Llach cuando ha entrado al recinto donde se celebra la reunión y se ha sentado junto al presidente de la entidad, Jordi Sànchez. Una muestra de apoyo que llega después de que este diario hiciera públicas las advertencias que Llach lanzó sobre las consecuencias que tendría para los funcionarios catalanes no cumplir la ley de transitoriedad jurídica. También han sido ovacionados el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y la presidenta del Parlament, Carme Forcadell.

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