Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Arturo Fernández: “No estoy condenado por corrupto. Lo de las ‘tarjetas black’ fue un accidente”

El expresidente de la CEIM ha acudido este viernes a la Asamblea de Madrid para hablar del ‘caso Aneri’

Arturo Fernandez declara por el Caso Aneri.
Arturo Fernandez declara por el Caso Aneri.

El expresidente de la patronal madrileña, Arturo Fernández, ha acudido este viernes a la Asamblea de Madrid para hablar del caso Aneri, pero ha terminado hablando de su propia condena por corrupción por las tarjetas black, de cuando contrató con un sueldo de más de 100.000 euros a Lourdes Cavero, imputada y mujer del hoy detenido expresidente Ignacio González, o de las aportaciones que hizo el empresario a la fundación del PP, Fundescam, investigada por posible financiación irregular del partido en Madrid a cambio de contratos públicos.

“Antes era casta, ahora no soy casta, soy trama”, ha ironizado el expresidente de la Confederación de Empresarios de Madrid (CEIM) en su intervención. Su rostro es uno de los que aparece en el denominado Tramabús que ha puesto en circulación Podemos. Y, a preguntas de la diputada podemita María Espinosa, ha señalado que le “molesta” que su cara esté en uno de los laterales del vehículo. “Me molesta si me dicen que estoy ahí por ser corrupto”, ha dicho. “Yo no estoy condenado por corrupto en ningún lado. Tengo lo de las tarjetas black, que fue un accidente y devolví el dinero”, añade el también expresidente de la Cámara de Comercio madrileña.

El expresidente de los empresarios madrileños, al frente de la patronal entre 2007 y 2014, fue condenado a seis meses de prisión por apropiación indebida tras gastar 38.777 euros con la visa que repartió CajaMadrid  entre sus cargos y directivos.

La dimisión de Aguirre

A la entrada de su comparecencia, los periodistas le han preguntado si debería dimitir Esperanza Aguirre, actual concejal del PP en Madrid, tras la detención de Ignacio González. Fernández, autodefinido como amigo de la expresidenta madrileña “a mucha honra”, ha señalado que “ha sido una magnífica presidenta” aunque no entra en si debe marcharse o no. “Es problema de ella”.

Ha sido menos entusiasta al hablar de su relación con el expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, detenido el martes en el marco de la Operación Lezo. Preguntado por su amistad con González, ha indicado que él es “amigo de todo el mundo”. “Ahora está en un momento complicado y el juez tendrá que decir lo que sea”, ha señalado.

La mujer de González en la CEIM

Dentro de la comisión, Fernández ha admitido que fue él mismo quien contrató primero como adjunta a la presidencia y después como vicepresidenta de la patronal madrileña a la esposa de Ignacio González, Lourdes Cavero, imputada en la Operación Lezo que investiga el posible desvío de fondos del Canal de Isabel II para beneficiar a personas vinculadas al anterior Gobierno regional del Partido Popular.

El propio Fernández explicó en 2011 a EL PAIS que Cavero fue la primera persona que él había decidido contratar desde que estaba al frente de la patronal. Este viernes ha añadido que lo hizo porque ella se lo pidió tras dejar su puesto como responsable del área internacional en la Asociación Española de la Industria Eléctrica (ANESA). Entonces trascendió que por su puesto de vicepresidenta, ella recibía 78.000 euros brutos al mes. El expresidente de CEIM ha señalado en la comparecencia que cobraba entre “100.000 y 110.000 euros”. Los otros 19 vicepresidentes de la CEIM no recibían remuneración. Cavero dimitió en 2014. “Nos faltaba una persona y ella me pidió el trabajo”, ha señalado Fernández, que asegura que recibió “el ok” de la asamblea general de la patronal madrileña. “Trabajó durante tres años a plena satisfacción y lo hizo muy bien”, ha dicho Fernández.

Las donaciones a Fundescam

Una de las empresas de Fernández gestionó la cafetería de la Asamblea de Madrid, a pocos metros de la sala donde ha comparecido, hasta que renunció al contrato en 2014. El juez Eloy Velasco y la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil investigan en una pieza secreta de la operación Púnica si hubo financiación irregular del PP de Madrid a través de la fundación Fundescam a cambio de contratos públicos. Fernández ha admitido que la fundación que lleva su nombre, y que fundó su abuelo, ingresó 60.000 euros “limpios y transparentes” a Fundescam “a cambio de nada”. “No quiero que se relacione los 60.000 euros de Fundescam con los 160.000 euros que recibimos con la cafetería”, según el empresario, que ha asegurado que era un negocio “deficitario” en el que “se palman 60.000 euros todos los años”. Ha rechazado que la suma pueda estar relacionada con una posible financiación irregular del PP: “es un problema que no es mío, no tengo ni la menor idea”.

Tezanos “no era ni amigo ni enemigo”

Fernández fue presidente de la CEIM y de la Cámara de Comercio, dos organismos a los que pertenecía uno de los principales imputados por el caso Aneri, el empresario madrileño Alfonso Tezanos. Tezanos fue vocal de la patronal madrileña y responsable de formación en la Cámara. “No era ni amigo ni enemigo, era uno más”, le ha definido Fernández, aunque el propio Tezanos se defendió cuando se publicaron los primeros indicios que apuntaba a su gestión asegurando que le estaban atacando a él para intentar hacer daño al presidente de la patronal. Arturo Fernández asegura que no conoce al empresario cordobés José Luis Aneri, que llegó a Madrid de la mano de Tezanos. “El caso Aneri ha perjudicado mucho a las asociaciones empresariales y a la Ceim”, ha dicho, “es una trama bastante desagradable”. Admite que, cuando conoció el caso, se entrevistó con la entonces consejera de Empleo, Isabel Mariño, para mediar por las asociaciones afectadas que pertenecían a la patronal. La mayoría de la treintena de entidades afectadas formaban parte de la Ceim.

Más información