Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cervantes, fin de fiesta en Alcalá

Un programa con 66 actividades clausura el cuarto centenario de la muerte del escritor en su ciudad natal

Falla instalada en el centro de la ciudad de Alcalá. Ampliar foto
Falla instalada en el centro de la ciudad de Alcalá.

Cervantes no había nacido aún cuando el Cardenal Cisneros ordenó construir el paraninfo de la Universidad de Alcalá en 1516. El salón, de planta rectangular, bancos de madera y decoración plateresca, ha albergado este jueves la 41 edición del premio literario más importante en castellano, que lleva el nombre del autor del Quijote desde su creación en 1975. Como todos los años, la ciudad se ha engalanado para la ocasión, pero esta vez es especial. Tras la entrega del galardón a Eduardo Mendoza, Alcalá realiza 66 actividades que se prolongarán hasta el domingo. Con ellas, la ciudad natal del escritor culmina los fastos por el cuarto centenario de su muerte, tres meses después de que se clausuraran de forma oficial en España.

Las cigüeñas sobrevolando la ciudad, el ajetreo en los locales de la Calle Mayor y los florecidos almendros en la calle Libreros son mucho más que un símbolo primaveral en Alcalá. Suponen la proximidad del premio Cervantes. Se entrega cada 23 de abril, día que murió el escritor, siempre que no sea domingo, como sucedía este año. En ese caso se adelanta. Pero Alcalá acapara igualmente millones de miradas durante la jornada. El escritor, además de ser su vecino más ilustre, se ha convertido en el principal activo para atraer turismo. En 2016 por ejemplo, en pleno año Cervantes, su Casa Natal superó las 200.000 visitas, un 25% más de la cifra media anual registrada. “Cervantes forma parte de la identidad de la ciudad y seguirá teniendo un espacio muy especial en nuestra agenda”, confirma el alcalde, Javier Rodríguez Palacios (PSOE). De hecho, la próxima semana se va a presentar el libro El Quijote escrito por los niños.

La calle continúa siendo protagonista en la conmemoración de la muerte del escritor durante los cuatro días (del 20 al 23 de abril) en los que se clausura el centenario. Se ha realizado una programación especial con 66 actividades enmarcadas en nueve disciplinas diferentes y distribuidas en 32 espacios de la localidad. Hay espectáculos para todos los gustos: música, teatro, visitas o exposiciones. Tras la entrega del Cervantes, este jueves a las 20.00 en la Catedral-Magistral de Alcalá, el Coro de Niños de la Capilla Real de Madrid interpretará Réquiem, de Mozart. El viernes por la tarde, y previa inscripción, tres grupos de 30 personas podrán visitar el Teatro Cervantes. A las 18.30, en el Antiguo Hospital de Santa María la Rica, se celebra un encuentro nacional de Narración Oral y, a partir de las 21.30 en la plaza Cervantes, un concierto de música con instrumentos reciclados.

Quema de una falla

El sábado habrá un pase matinal y otro vespertino para admirar un espectáculo que intentará transmitir la elegancia y la técnica de las artes circenses. Una charanga con gigantes también realizará un pasacalles por el centro de Alcalá. Luego será el turno para el teatro, con dos representaciones al aire libre: Un viejo celoso, entremés de Cervantes interpretado por un grupo local, y Sueños de Arena, en la que Borja González narra la vida de dos personas a través de una retrospectiva de las experiencias vividas. El domingo a mediodía en la capilla del Oidor, un coro integrado por 300 voces procedentes de nueve corales infantiles de Alcalá interpretará El príncipe de los ingenios, una canción que han creado para homenajear al escritor.

La traca final tendrá lugar a las 21.00 del domingo con la quema de la falla de Cervantes. El conjunto retrata distintas escenas de la vida y obra del escritor. Unos operarios la instalaron el miércoles en la plaza de los Santos Niños, en el casco histórico de la ciudad. Allí aguarda su turno mientras los viandantes se detienen a admirarla o para hacerse una foto. En el centro, esta obra realizada por Estudio Chuky, plasma el alma de la literatura de Cervantes, un equilibrio entre lo real y lo satírico en el que aparece el escritor en plena creación, pluma en mano incluida, mientras dos molinos emergen para amenazar a Quijote y Sancho. Además, hay un giño a La Galatea, novela pastoril del alcalaíno, y un homenaje a su obra póstuma Los trabajos de Persiles y Segismunda, publicada hace ahora 400 años.

Prórroga del centenario

Oficialmente, los homenajes por el IV centenario de la muerte de Cervantes fueron clausurados por el rey Felipe el 30 de enero en el Palacio Real. “Recordar a Cervantes es recordar quiénes somos, de dónde venimos”, aseveró aquel día el monarca. Solo la perseverancia de algunas instituciones logró salvar una celebración que comenzó renqueante. De los millares de actos realizados en toda España, 500 fueron impulsados desde la comisión de un centenario que inició su andadura con fuertes críticas por su injustificada tardanza. Alcalá, una ciudad mimetizada con su vecino más ilustre, donde teatros, calles y plazas evocan su figura, fue la primera en celebrar la efeméride y ha sido la última en abandonarla. Durante este año, la ciudad complutense ha organizado 260 actividades, a las que hay que sumar las 66 de estos días. En ellas han participado 400.000 personas según datos del Ayuntamiento, que de momento no ha revelado la cantidad total invertida.