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Colau condicionará ayudas para rehabilitar pisos a que no echen a los vecinos

El plan de barrios de Ciutat Vella se centrará en Can Seixanta, el Borsí y el Moll de la Fusta

La fábrica can 60.
La fábrica can 60.

Evitar la expulsión de los vecinos de los barrios de Barcelona, ya sea por la presión turística, por la gentrificación o por las dos cosas, es una de las obsesiones del gobierno de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. De ahí que el Ayuntamiento esté diseñando "cláusulas anti-gentrificación" en las ayudas a la rehabilitación de vivienda. Esto es, condicionará las subvenciones que reciben los propietarios a cuestiones --todavía por definir-- como que no suban el precio de los alquileres, que den continuidad a los contratos o que el edificio no se pueda vender hasta transcurrido un tiempo, para que la revalorización no acabe echando a sus vecinos. Y empezará a aplicarlas en Ciutat Vella, en el marco de los planes de barrios previstos en el distrito, en el Gòtic Sud y Raval Sud. Unas inversiones que ascenderán a 22,8 millones de euros.

“Vecinificar”, lo opuesto a la gentrificación

“Vecinificar”. Es el concepto que emplea el Ayuntamiento para referirse a “ganar espacios públicos para los vecinos para su uso en clave de proximidad donde los vecinos puedan realizar actividades cotidianas para una buena calidad de vida”. Sería, pues, lo opuesto a la gentrificación. Una reconquista que busca aplicarse al Moll de la Fusta o la Rambla del Raval.

La concejal de Ciutat Vella, Gala Pin, ha explicado que se trata de "evitar que la intervención pública de mejora, hecha con dinero de todos, acabe generando unas plusvalías que expulsen a los vecinos, justo lo contrario de lo que buscan estas intervenciones". Pin ha hablado en la comparecencia de prensa del Ayuntamiento para explicar los proyectos del plan de barrios en el distrito. Y pese a las preguntas insistentes, ha rechazado dar detalles sobre estas "cláusulas antigentrificación". Para no dar pistas a los propietarios, ha argumentado, tras recordar que Ciutat Vella tiene el parque de edificios más envejecido de la ciudad.

En la presentación ha tomado la palabra el presidente del Consejo Asesor del Plan de Barrios, Oriol Nel.lo, que ha recordado el reto que plantean "en toda Europa las intervenciones de mejora de los barrios, que los convierten en más atractivos para vivir", de manera que su precio en el mercado sube. De ahí que sea necesario "intervenir y gobernar las transformaciones, y de forma simultánea a las actuaciones, intervenir en el mercado del suelo y la vivienda". En Barcelona están por definir, pero estarán "atadas a nivel legal", ha asegurado Nel.lo.

La concejal, el presidente del Consejo Asesor y el gerente del Ayuntamiento, Jordi Martí, han presentado los que serán los tres "proyectos motor" del plan en Ciutat Vella. Uno será la transformación de Can Seixanta, una antigua casa fábrica que el consistorio acaba de comprar, en vivienda pública y equipamientos. Otro será convertir el Borsí --el edificio que la ciudad recuperó como contrapartida al adelanto de fondos para avanzar en la línea 9 del metro-- en un equipamiento de gestión vecinal, al que también se trasladará la biblioteca Andreu Nin. Y el tercero será la recuperación como espacio de uso ciudadano del Moll de la Fusta, la Rambla del Raval y su entorno o los jardines de Voltes d'en Cirés, detrás de la escuela de idiomas, en Drassanes.

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