Colau lanza un plan de 150 millones para reducir la brecha entre barrios

La alcaldesa de Barcelona pide a ERC y al PSC que se sumen al Gobierno municipal

“Incorporar los barrios que corren el riesgo de quedarse atrás a la Barcelona de primera línea”. Es lo que se propone el plan de barrios que anunció ayer la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, un proyecto a 10 años vista que prevé una inversión de 150 millones para este mandato y se focalizará en el eje del Besòs. Para hacer posible este y otros planes, Colau pidió a ERC y al PSC que se sumen al Gobierno municipal. “Quiero un Gobierno de izquierdas en Barcelona”, afirmó.

Siete meses después de llegar a la alcaldía de Barcelona, Colau anunció el plan de barrios como un plan de choque para reducir las desigualdades en 15 de las zonas más vulnerables de la ciudad, como los barrios de Barcelona que miran al río (Vallbona, Trinitat Nova o Bon Pastor, aunque no habló de nombres concretos). Las áreas de Barcelona, Montcada, Santa Coloma y Sant Adrià que lindan con el río concentran las rentas más bajas del área metropolitana. Lo llaman, dijo Colau, “el corredor de la pobreza” y añadió: “de la vergüenza”. El plan también se fija en Ciutat Vella, La Marina o los barrios de montaña, como los de Nou Barris.

Colau se refirió al proyecto como “la estrategia central de este mandato y de futuro” y evocó a Manuel Vázquez Montalbán y su idea de “la Barcelona de los barrios”. El ambicioso proyecto contempla combinar medidas de dinamización económica y empleo, de cohesión social y de empoderamiento de los vecinos, con los que se contará para llevarlos a cabo.

“No es una intervención asistencialista, sino de que los vecinos sean protagonistas de la oportunidad de cambiar sus condiciones de vida”. El reto será ahora financiarlo, para lo que la alcaldesa afirmó que espera contar con otras Administraciones, como la Generalitat o el Área Metropolitana.

 Promesa electoral

 El plan de barrios del Gobierno de Colau se inspira en los de los Gobiernos tripartitos de la Generalitat, una de las políticas que unánimemente se aplaudieron por la capacidad que tuvieron de rehabilitar viviendas y mejorar la vida de zonas muy desfavorecidas o cascos antiguos. Lo coordinará quien también lo hizo con el tripartito, Oriol Nel.lo. El plan figuraba en el programa electoral de Barcelona En Comú.

Para hacer posible este y otros proyectos, Colau pidió a ERC y al PSC que se sumen al Gobierno para darle la estabilidad que ahora, con 11 concejales, no tiene. Más explícita que nunca, Colau apeló a la “necesidad” de lograr un acuerdo de gobierno con las fuerzas de izquierda para “facilitar la gobernabilidad”.

“La desigualdad, amenaza para el desarrollo”

El Gobierno de la alcaldesa Ada Colau ha hecho de la lucha contra la desigualdad el eje de su mandato. Una brecha socioeconómica que Colau ayer rechazó “en términos de justicia social”, pero que afirmó que “es también la principal amenaza para el desarrollo económico y la seguridad: una ciudad desigual es una ciudad tensa, que se crispa y a la que le costará retener talento”.

La alcaldesa situó la brecha social como uno de los indicios del “peligro” que corre Barcelona, admirada por “compacta, cohesionada y un urbanismo con liderazgo público que ha sido referente”. “Pero el modelo ha comenzado a dar muestras de agotamiento e incluso de recular”.

Colau se estrenó ayer en la conferencia que cada año hace el alcalde de Barcelona en el Colegio de Periodistas. Una conferencia que marca el inicio del año político y en la que el alcalde —la primera alcaldesa en este caso—, acostumbra a lanzar una gran idea o proyecto. Fueron dos: el plan de barrios y la invitación a la izquierda para hacer un frente común. Esta semana el PSC se ha mostrado dispuesto a entrar en el Gobierno siempre que se vincule al Plan de Actuación Municipal y al presupuesto. En cambio, también esta semana, ERC ha reprochado a Colau que no tenga proyecto de ciudad y ha asegurado que, hoy por hoy, descarta entrar a gobernar.

Sea como fuere, Colau dejó claro que, pasado el ciclo electoral, toca hablar de ciudad. En su conferencia no hizo ninguna referencia a la situación política catalana ni española, más allá de afirmar que confía reunirse con el presidente Carles Puigdemont.

 Escala metropolitana

 Hacia donde sí miró Colau fue hacia la escalera metropolitana. La alcaldesa preside el área metropolitana y anunció que abrirá una ronda de conversaciones con alcaldes y alcaldesas para relanzar el Eje Besòs “como un gran eje cívico y de nueva centralidad metropolitana”, entre otros retos metropolitanos.

Mencionó la estación de La Sagrera, la necesidad de atraer actividad a los polígonos industriales del Bon Pastor o La Verneda, e hizo mención específica sobre el sector de Les Tres Xemeneies, “uno de los espacios con más oportunidades de desarrollo del modelo económico, ambiental y de movilidad”. Apostó por un proyecto cultural y de memoria histórica sobre el pasado obrero.

La alcaldesa también reafirmó su apuesta por la economía social y solidaria, y a quienes le acusan de paralizar la ciudad, respondió: “No gobernamos contra nadie sino para todo el mundo”.

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