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El incendio de Xàbia y Benitatxell fuerza el desalojo de 1.400 personas

El Gobierno valenciano cree que el fuego, que se reprodujo con varios focos, fue intencionado

Incendio Jávea.  Vista general del frente del fuego en la urbanización Cumbres del Sol.

El incendio que desde el domingo por la tarde afecta a las poblaciones turísticas valencianas de Xàbia y Benitatxell, ha obligado a desalojar a más de un millar de personas. El fuego quedó controlado inicialmente, pero se reprodujo con varios focos y la Generalitat cree que fue intencionado. Hay 16 urbanizaciones afectadas y 1.400 personas desalojadas.

Las previsiones moderadamente optimistas de este lunes por la mañana se han desvanecido debido a un cambio en el sentido y la intensidad del viento. A primera hora de la tarde las llamas cercaban la urbanización Cumbres del Sol, en Benitatxell, que ha sido ido desalojada y donde se daban por seguros daños en viviendas, y la zona próxima a la cala de la Granadella.

Mapa del incendio en Benitatxell y Xàbia

El presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, que se ha desplazado al puesto de mando avanzado desde donde se dirigen las tareas de extinción, ha calificado de "desgraciado" y "malnacido" a la persona que supuestamente ha iniciado el siniestro. "Tengo que contenerme en adjetivos ante este nuevo terrorismo medioambiental que va más allá de poner en riesgo el patrimonio natural porque también pone en riesgo a las personas", ha declarado.

Los trabajos de extinción se han mantenido durante toda la noche en terrenos forestales y en urbanizaciones de los dos pueblos del norte de la provincia de Alicante. Desde primera hora del lunes se han incorporado 20 medios aéreos, entre hidroaviones y helicópteros. Estos últimos resultan más efectivos en zonas urbanas. 370 personas trabajan sobre el terreno para atajar el avance de las llamas y cada cuatro minutos se produce una descarga de agua para intentar sofocar el fuego.

"Lancen a las piscinas las bombonas de butano"

El pavoroso incendio en Xàbia y Benitatxell ha mantenido en vilo durante toda la noche del domingo al lunes a miles de personas. Fernando Blat, dueño de una vivienda cercana a la urbanización de El Tossalet, abandonó su casa hacia la medianoche, después de oír el llamamiento a desalojar la zona que repetían insistentemente las fuerzas de seguridad. "Decían con megáfonos que dejáramos las casas y lanzásemos las bombonas de gas a las piscinas".

Blat vio las llamas cerca de su vivienda antes de marcharse. Cuando se reunió con su mujer en casa de unos amigos le pidió que se hiciera a la idea de que en vez de una casa "iba a tener un solar en Jávea". Al regresar este lunes por la mañana ha comprobado, sin embargo, que el fuego solo había quemado la valla de la parcela y la vivienda se ha salvado.

"Estamos de enhorabuena en ese sentido, pero ha sido un desastre. Xàbia ha perdido mucho", afirma desde su jardín, sobre el que este lunes a mediodía caía una fina lluvia de ceniza.

El director general de Emergencias de la Generalitat, Josep Maria Àngel, era relativamente optimista por la mañana con la evolución del incendio y con la posibilidad de impedir que se adentrara en las urbanizaciones. En conversación con EL PAÍS señalaba que finalmente dependería de las condiciones climatológicas, que han empeorado hacia el mediodía. Varias propiedades y cerca de 812 hectáreas han quedado ya arrasadas.

La irregular orografía de la zona, y la influencia que sobre el viento tienen la cercana montaña del Montgó, así como la que ocupa la urbanización Cumbres del Sol y los cabos que se adentran en el mar complican la actuación del operativo antincendios, según ha explicado a este periódico el miembro de una de las brigadas desplegadas.

El fuego se inició en la zona del mirador de Benitatxell, cerca de la urbanización de las Cumbres del Sol, hacia las cuatro de la tarde del domingo. Cuando ya se consideraba controlado y parte de los efectivos habían sido retirados en previsión de que fueran necesarios en los fuegos de Moixent y Bolulla, también en la Comunidad Valenciana, un incendiario, según la convicción de la Generalitat, prendió fuego en otros dos puntos de la montaña de la Granadella, en una zona de difícil acceso. Más tarde se declaró otro foco en la zona del Saladar, en Xàbia, no lejos de la popular playa del Arenal.

El fuego del Saladar desató la alarma al tener como escenario una zona rodeada de viviendas, pero ha resultado el más fácil de contener al carecer de masa forestal. Las fuerzas de seguridad han desalojado viviendas en las urbanizaciones del Tossalet, Pinosol (cuyo parque ha quedado arrasado), Cansalades, Villes Al Vent, Valle del Sol y La Guardia, entre otras, así como el camping El Naranjal. Los equipos antincendios trabajan para evitar la propagación de las llamas a la zona del Cap de la Nao.

Unas 300 personas han pasado la noche del domingo al lunes en centros educativos de Jávea y Benitachell habilitados por la Generalitat. Sobre el terreno trabaja personal de la Unidad Militar de Emergencia, bomberos de los consorcios provinciales de Alicante y Valencia, brigadas forestales autonómicas, Guardia Civil y policía local.

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