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Félix de Azúa: “Colau debería estar sirviendo en un puesto de pescado”

El escritor asegura que en Cataluña se vive un "fascismo simpático"

Félix de Azúa. Atlas

El escritor Félix de Azúa carga contra la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en una entrevista concedida a la revista Tiempo. El filósofo considera que la dirigente de Barcelona en Comú es "como de risa", y apostilla: "Debería estar sirviendo en un puesto de pescado". Azúa, que hace tres semanas tomó posesión de la silla H de la RAE como referencia "en materias cívicas y culturales", en palabras de Mario Vargas Llosa, cree que Colau no está preparada para gobernar: "No tiene ni idea de cómo se lleva una ciudad ni le importa. Lo único que le importa es cambiar los nombres de las calles". 

La alcaldesa de Barcelona ha contestado al académico de la lengua en las redes sociales, de manera muy contundente: "En las futuras definiciones de machismo y clasismo de la RAE, el señor Azúa podrá citarse a sí mismo ¡Qué honor!".

Las palabras de Azúa acompañan otro desprecio en forma de recomendación laboral a Colau, el que le hizo el concejal del PP en Palafolls (Barcelona) Óscar Bermán, que la conminó a "fregar suelos". La alcaldesa le respondió que "ser alcaldesa y fregar suelos es compatible". El PP condenó las palabras de Bermán.

Se desconoce si Félix Azúa desprecia los puestos de pescado. En su discurso de entrada a la RAE, hizo referencia a algunos de sus comercios de referencia, sin citar la pescadería: "Cuando ustedes tuvieron la bondad de concederme la letra H de esta Academia, no podía yo imaginar que mi vida cotidiana iba a cambiar de un modo tan repentino. A la mañana siguiente recibí salutaciones en la panadería, en el quiosco, en el puesto de frutas y verduras, en el estanco, me felicitaban por la calle los conserjes del barrio, la incansable empleada de Correos e incluso un taxista de los que habitualmente ocupan la parada del hotel me dio un par de cómplices bocinazos", arrancó su discurso el escritor. 

El filósofo valora los resultados electorales afirmando que "la gente debe de votar borracha" y asegura que él optó por Ciudadanos y muestra sus dudas para las próximas. A quién parece que no votará es a Podemos. Azúa afea al partido morado que reciba supuestamente financiación de Irán y Venezuela y le conmina a "pedir perdón a los homosexuales iraquíes". Su resumen de la situación política es que la democracia española es un "franquismo simpático". 

Palabras similares tiene el escritor para Cataluña, la tierra en la que nació y de la que decidió irse, "para que no le impusieran el odio a España" a su hija. "Es una presión constante, todos los días y a todas horas. Pero sonriente. Es fascismo sonriente, fascismo simpático, de feria, del poble. Un poco como la época de ETA en el País Vasco, que tomaba las fiestas del pueblo. No podías ir a ninguna si no eras, al menos, simpatizante abertzale. Esta gente es parecida, sigue una estrategia similar. Controla todo el dinero y no se gasta un duro sin que lo aprueben. Da mucho frío quedarse fuera de eso".