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La policía tiene fichados a 200 integrantes de bandas latinas

Los agentes están visionando las imágenes de las cámaras de seguridad para detener a los autores del crimen de Sol

La policía en el lugar donde se produjo el crimen. Claudio Álvarez / ATLAS

La Brigada Provincial de Información (dedicada a la lucha contra grupos radicales y el terrorismo) tiene fichados a unos 200 integrantes de bandas latinas juveniles. Los investigadores de estos grupos violentos descartan que el asesinato de un joven de 15 años el pasado sábado durante una riña tumultuaria en los alrededores de la Puerta del Sol se deba a un repunte de la violencia de las bandas. Los policías visionan las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona para localizar a los autores del crimen. Ayer fue identificado el fallecido: se llamaba Daniel y pertenecía a los Trinitarios.

El crimen del pasado sábado ha sacado a la luz el problema de las bandas latinas, que tuvieron un gran auge al principio de la década pasada. En aquellos años, el número de reyertas y de crímenes protagonizados por estos jóvenes era continuo, sobre todo los fines de semana. La cifra fue bajando por la acción policial. Los agentes de Información crearon un archivo de todos los integrantes de las bandas, en especial de los Latin King y de los Trinitarios, que eran los más activos. Las continuas detenciones y sus descabezamientos hicieron que esos grupos mermaran. Parte de sus líderes terminaron encarcelados y otros fueron deportados.

Las bandas son vigiladas desde hace 15 años con un grupo especializado de la Brigada Provincial. Además de por la presión de los agentes, sus integrantes se han reducido debido a que sus líderes han ido haciéndose mayores y abandonándolas. Según fuentes policiales, en la actualidad no superan los 200 miembros. Algunas fuentes elevan esa cifra hasta 300, pero reconocen que muchos están en fase de estudio, es decir, en la fase previa al ingreso en la banda. Para lograrlo deben pasar unas pruebas, como cometer agresiones y robos (en especial atracos) y mostrar una fuerte sumisión a los líderes de los respectivos capítulos (los sectores en los que se divide cada banda).

El grupo más numeroso es Dominican Don’t Play (DDP, “los dominicanos no juegan”) y los Trinitarios. El número de ambos es similar: unos 80 miembros. Los primeros se mueven por los distritos de Usera, Puente de Vallecas y Tetuán. Los segundos están más expandidos: Carabanchel, Leganés, Alcorcón y Fuenlabrada.

Grupos residuales

Otras bandas son casi residuales, pese a haber tenido un gran predicamento en otros tiempos. Es el caso de los Forty Two, cuyo lugar predilecto era la zona de la calle Orense y tenían grupúsculos en Tetuán y Alcorcón. También son muy residuales los Latin King, la primera banda implantada en Madrid, que llegó a tener centenares de seguidores. Atrás quedó también otro grupo numeroso, los Ñetas.

Los jóvenes que integran estas bandas suelen ingresar en ellas a los 14 o 15 años, pertenecen a familias desestructuradas o con pocos recursos económicos, y suelen proceder de barrios en los que el índice de escolarización es muy bajo y el fracaso estudiantil muy alto.

Muchas veces se trata de jóvenes que han nacido en España dentro de familias inmigrantes procedentes de Ecuador, República Dominicana y, en menor medida, Colombia y Bolivia. Permanecen en las bandas hasta los 22 o 23 años, cuando suelen encontrar empleo. Otras veces terminan detenidos. Con el registrado el pasado sábado en Sol, estos colectivos suman 11 homicidios en los últimos 12 años.

La policía opina que la pelea multitudinaria del pasado sábado en la Puerta del Sol es “un hecho puntual” que no supone que haya un repunte de la violencia de estas bandas. Según algunas fuentes, se trató de un encuentro fortuito entre unos 15 integrantes de los DDP y unos cuatro o cinco de los Trinitarios. Algunas fuentes también apuntan a que la pelea se debió a que ambas bandas quedaron para enfrentarse: “No es el territorio de ninguna de ellas, pero desde luego resulta arriesgado quedar en pleno centro, donde hay muchas cámaras de seguridad y mucha presencia policial”, comentan.

La policía trata de recomponer “el puzle” de todos los intervinientes en la reyerta del sábado para identificarlos y detenerlos. “No es una cosa que vaya a ocurrir en breve. Es mucho mejor ir despacio y poder imputar a todos”, señalan mandos policiales.

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