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Ciudadanos veta en Las Rozas a la edil que lo criticó en las redes sociales

Patricia Arenas, que no estará adscrita a ningún grupo, debía sustituir a otro concejal

Patricia Arenas, en segundo plano de rojo, vota una de las mociones del pleno de este jueves.

Ciudadanos de Las Rozas ha concretado este jueves el veto a una edil de su propio partido que debía completar el grupo municipal tras la dimisión de dos concejales en enero. La formación ha rechazado que Patricia Arenas integre su grupo por "su actitud en las redes sociales". Arenas, que iba en el número nueve de la candidatura de Ciudadanos en Las Rozas, será concejal, aunque no estará adscrita a ningún grupo político. Quien sí formará parte del grupo municipal de la formación tras el pleno de hoy será Carlos Gómez (fue número ocho en la candidatura). El partido que preside Albert Rivera se queda así con cinco ediles, aunque en las elecciones locales de mayo consiguió seis, siendo solo superada por el PP (11 concejales de un total de 25), partido que ganó los comicios y gobierna en minoría.

Durante su discurso de toma de posesión, Arenas ha acusado a Ciudadanos de privarla de sus derechos al impedirle formar parte de su grupo y de llevarla a incumplir sus compromisos electorales. Además, ha anunciado que acudirá "a cuantas instancias sean oportunas por esta vulneración del derecho de todo concejal a integrarse en un grupo político, que no es algo que dependa de los partidos, sino que corresponde a la voluntad de los electores". El portavoz municipal de Ciudadanos, Alberto Hernández, ha afirmado que tiene el respaldo de su partido para no aceptarla.

Esta decisión prolonga la guerra en el grupo municipal de Ciudadanos en Las Rozas, que nueve meses después de los comicios ha tenido que superar la dimisión de tres concejales electos (la mitad de los que obtuvo en las urnas). La primera baja se produjo en noviembre, cuando Pedro Delgado dejó su puesto tras ser imputado en un caso referente a una empresa suya. Su sustituta, Iria Bouzas (que además es presidenta de Ciudadanos en la localidad), y Pilar González presentaron su dimisión en enero, con solo 48 horas de diferencia, por "discrepancias internas". Para sustituirlas, en el pleno de este jueves debían tomar posesión de las actas Carlos Gómez y Patricia Arenas, pero esta última ha sido rechazada por su propio grupo municipal. PP y Ciudadanos (16) votaron a favor de que Arenas fuese concejal no adscrita, Contigo por Las Rozas (3) se abstuvo y PSOE, UPyD y la propia Arenas (6) se mostraron en contra.

"Yo he mostrado mi opinión en redes, pero nunca he faltado el respeto a nadie. La decisión de apartarme no la entiendo", critica Arenas. La ya edil no adscrita ha explicado a EL PAÍS que tiene un trabajo y debe pedir permiso al jefe para ausentarse, pero que la política es una vocación. "Estoy descontenta con Ciudadanos porque, por ejemplo, se dijo que no se iba a liberar a ningún concejal (en ese caso aumentan sus emolumentos) y sí se ha hecho (es el caso, dice, de la edil Verónica Priego)". En su opinión, ella no vale para el grupo municipal por no militar en el partido pero, sin embargo, "se contrata a un cargo de confianza de Villanueva del Pardillo a quien no le suena Las Rozas ni de oídas".

El portavoz municipal de Ciudadanos, Alberto Hernández, sostiene que Arenas se dio de baja en el partido y que, al no estar afiliada, "no pudimos incoarle un expediente disciplinario" para expulsarla. En opinión de Hernández, la número nueve de la candidatura que él lideró (tras la dimisión de Fernando Calatrava, anterior candidato, a menos de mes de las elecciones locales) ha realizado "descalificaciones personales" y "ha faltado el respeto" al partido. Considera que son motivos "suficientes" para no admitirla en el grupo municipal, que es "una directriz nacional".

Una de las polémicas que distanció a Arenas de sus compañeros se produjo el 19 de enero. Ese día, el portavoz municipal de la formación naranja tuiteó sobre una moción. En uno de sus mensajes comentó a su interlocutor que "no lo haremos tan mal, aunque le pese a Patricia Arenas". Esta le contestó con otro tuit en el que decía: "A mí? Yo encantada de que lo hagáis bien, si es mi pueblo!! Que no el tuyo, ni el de Verónica Priego (otra concejal de Ciudadanos en Las Rozas)". La disputa continuó, aunque Hernández no la considera el incidente más grave protagonizado por Arenas.

Juan Rubio, subdelegado de Ciudadanos en el noroeste de Madrid, explica que "decir la palabra vetar tiene connotaciones" y no se ajusta a lo sucedido con Arenas. La ahora edil no adscrita de Las Rozas estuvo en la agrupación de la formación naranja, "pero se fue". Según Rubio, es entonces cuando "empieza una serie de tuits en los que falta el respeto". Este periódico no ha podido encontrar en su historial de Twitter mensajes ofensivos. Rubio sostiene que los ha podido borrar, pero que él tiene en su poder pantallazos (que no aporta). Aún así, el representante de Ciudadanos en la zona no tiene constancia de "que exista algo lo suficientemente grave" como para iniciar acciones legales contra Arenas.

Firmado por cuatro concejales

Patricia Arenas mostró su disponibilidad a tomar el acta de concejal (que es personal e intransferible) en un documento que registró en el Ayuntamiento el 25 de enero. Tres días más tarde, el portavoz de Ciudadanos en Las Rozas registró dos documentos. En uno de ellos adjuntaba los correos electrónicos que había intercambiado con el subdelegado de la formación en la zona, Juan Rubio. Este asegura que la decisión del partido era la de "no aceptar en ningún caso y bajo ningún concepto" la incorporación de Arenas en el grupo municipal. Rubio, además, explica que las razones para su no admisión "no tienen nada que ver con su condición de no afiliada", según los documentos a los que ha tenido acceso EL PAÍS.

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Patricia Arenas en el momento que toma posesión de su acta de concejal en Las Rozas.

El portavoz municipal, Alberto Hernández, registró otro texto el mismo 28 de enero en el que exponía el caso de Arenas y hacía mención a los preceptos legales para que esta no formara parte del grupo municipal de Ciudadanos. Hernández se ampara en el artículo 73.3 de la Ley Reguladora de Bases del Régimen Local, de 1985, que establece que un concejal actuará como no adscrito si es expulsado o abandona el partido (Arenas se dio de baja de la formación naranja el 3 de junio de 2015, seis meses después de afiliarse). La solicitud también cita la Ley de Administración Local de la Comunidad, de 2003, que en su artículo 32 hace referencia a la organización de los concejales. El documento solicita la no adscripción de Arenas y está firmado por los cuatro ediles que tenía Ciudadanos en esa fecha.

El 12 de febrero, el Ayuntamiento de Las Rozas recibió un texto firmado por José Manuel Villegas, vicesecretario general de Ciudadanos. El número dos de la formación en España solicitaba que Arenas pasara a la condición de concejal no adscrita. El alcalde de la localidad, José de la Uz (PP), encargó un informe jurídico, que consta de 11 páginas y se terminó el día 18. El estudio concluye que Arenas no podía integrarse en el grupo municipal del partido con el que concurrió a las elecciones.