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La Quincena Musical generó un impacto de 5,4 millones para San Sebastián

La edición de 2015 congregó 38.500 asistentes, con una ocupación media del 93%

El director de la Quincena, Patrick Alfaya, junto a Iñigo Arteche, responsable Evaluación y Consultoría de Ikertalde.

La 76 Quincena Musical de San Sebastián, celebrada durante el pasado verano, ha tenido un impacto económico de 5,4 millones de euros y ha generado un empleo indirecto de 47 puestos de trabajo, según el primer estudio realizado al respecto. El gasto total asociado a la celebración del certamen en 2015 ha ascendido a 3,5 millones, de los que 1,2 corresponden a la organización y 2,3 a gasto indirecto asociado al público e intérpretes a lo que se suman producciones intermedias.

En un desayuno informativo en San Sebastián, el director de la Quincena Musical donostiarra, Patrick Alfaya, acompañado del director de evaluación y consultoría de Ikertalde, la empresa que ha acometido este estudio con un coste de unos 14.000 euros y cientos de entrevistas realizadas, ha dado cuenta de los datos "positivos" que se desprenden del mismo.

En este sentido, ha destacado que la pasada edición de la Quincena registró 38.500 asistencias que propicieron ocho llenos absolutos en el Auditorio Kursaal, cuya programación aglutina en torno al 90% del presupuesto total del certamen que en el pasado año ha ascendido a 2.360.486 euros. En cuanto a la taquilla, la recaudación total ha ascendido a 1.044.448,91 euros brutos, lo que supone un 14,21% más que en 2014, "una de las mejores" cifras de la historia del certamen.

Según ha indicado Alfaya "no se registraban unos datos de taquilla tan positivos desde 2009, cuando el presupuesto del festival era un tercio superior al actual (3.433.951 euros) y el IVA era del 7%, a lo que ha añadido que la Quincena es el festival de España que "más recauda con mucho".

Arteche ha apuntado que la Quincena cuenta con un equipo de 17 personas, de las cuales once son personal anual y el resto refuerzo durante el verano, lo que genera un gasto directo de 1,2 millones de euros. Además, el pasado año pasaron por el festival 1.266 intérpretes, que revirtieron 300.000 euros generados a través de las estancias producidas durante agosto.

En cuanto al público, Alfaya ha apuntado que el festival cuenta con unas 1.300 personas 'Amigos de la Quincena', que realizan una pequeña aportación anual y pueden comprar entradas antes de la venta general, y otros nueve mil a los aficionados guipuzcoanos a la música clásica "fieles" al festival, entre los que se encuentran también los abonados. Se calcula que todos ellos han dejado más de dos millones de euros en hostelería, transporte y comercio de la capital guipuzcoana.

Asimismo, del estudio se desprende que el gasto total asociado a la celebración de la 76 edición de la Quincena se ha situado en 3,5 millones de euros, de los cuales 1,2 corresponden al gasto directo de la organización del certamen y otros 2,3 millones de gasto indirecto asociado al público y a los intérpretes.

Además, ese gasto total desencadena una serie de producciones intermedias de distintos sectores interrelacionados que suponen una producción total de 5,4 millones, así como la generación de un empleo directo de 47 puestos de trabajo.

Por otro lado Alfaya ha destacado que la contribución al erario público de la Quincena, vía imposición fiscal y seguridad social, suma 950.000 euros, "en la línea" con la aportación económica de 900.000 euros a cargo del Ayuntamiento donostiarra, la Diputación de Gipuzkoa y el Gobierno vasco.

"Devolvemos el dinero recibido de las instituciones públicas y el impacto económico supone que la provincia sala beneficiada de la actividad del festival", por lo que "económicamente es muy positivo para la ciudad y el territorio", ha subrayado.

En este sentido, Arteche también ha puesto en valor "el impacto cultural" de la Quincena, ya que los más de 70 conciertos que ofrece hacen a este festival "punto de encuentro para la familia de la música clásica en Gipuzkoa" y supone "una oportunidad" para el conjunto del ecosistema musical local, convirtiéndose en "símbolo de ciudad cultural".