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El descontrol de Adif provocó el martes una nueva jornada de caos en Rodalies

Un fuego provocó incidencias que afectaron a 210 trenes y 100.000 viajeros

El presidente de Renfe admite que no se ha "destinado tiempo" a indagar sus causas

Más de 100.000 usuarios de Renfe padecieron ayer una nueva jornada de caos en la red de Rodalies. Fueron víctimas del humo que, desde la una de la madrugada, se empezó a extender por la tupida red de túneles que permite a los trenes cruzar el subsuelo de Barcelona. El humo surgió de un incendio que prendió en una antigua estación de Adif nunca utilizada —Vilanova Bifurcació— cerca de la zona de vías, donde había basura, colchones y muebles viejos. La empresa pública sabía que había personas que accedían a esa zona —lo denunció—, pero no controló la acumulación de objetos que alimentaron el fuego.

Aglomeraciones en Sant Andreu Arenal por el incidente en los Rodalies. Albert Garcia / Vídeo: Clara Blanchart

Aunque Adif detectó el humo de madrugada, no fue hasta muchas horas después que no se pudo apagar el incendio y ventilar los túneles. A las cinco de la mañana ya se sabía que los trenes no podrían circular, pero el volumen de usuarios hizo imposible habilitar servicios alternativos, por lo que se decidió que ningún convoy accediera a la almendra de red ferroviaria de Barcelona, por donde pasan cada día unos 400.000 pasajeros. A las ocho de la mañana empezaron a circular convoyes vacíos para generar corrientes de aire que aceleraran la evacuación del humo. Después de mediodía algunos trenes con pasaje empezaron a ponerse en marcha, pero no fue hasta las cinco de la tarde que se restableció la normalidad.

Hasta mediodía el servicio dejó fuera de circulación 270 trenes. El presidente de Renfe, Pablo Vázquez, pidió disculpas a los usuarios a la par que admitió que no se había “destinado tiempo” a indagar acerca de las causas de la incidencia, tan solo a resolverla. De hecho, anoche todavía se desconocía cómo se originó del incendio. Gonzalo Ferre, presidente de Adif —titular de la infraestructura—, dudaba de que en la estación hubiera suficiente material para provocar tal fuego. “La sensación es que allí no está viviendo nadie, no creo que ningún indigente lo utilice, pero sí que hay cosas que indican que hay personas que entran por allí”, aseguró Ferre, quien admitió que conocían que pasaba gente a la instalación ferroviaria. Así lo denunciaron ante los Mossos d’Esquadra en varias ocasiones, la última en octubre.

Ferre volvió a responsabilizar a los Mossos d’Esquadra del problema y recordó que en Cataluña se producen nueve veces más robos de cable de cobre que en el resto de España. El director general de Mossos d’Esquadra, Albert Batlle, exigió ayer a Adif que se disculpara ante la policía autonómica y que rectificara sus acusaciones: “Estamos acostumbrados a que Adif rehúya de sus responsabilidades”. El consejero de Interior, Jordi Jané, culpó a Adif de cargar a los mossos con argumentos que solo son de la operadora: el control de sus instalaciones.

La Generalitat cargó contra Adif —el consejero de Territorio, Josep Rull, tildó de “excusas” sus explicaciones— y volvió a reiterar su mensaje: para resolver las incidencias el Gobierno catalán debe asumir la gestión total de la red de Cercanías y Media Distancia. Las posiciones están tan enconadas que Ferre y Rull no hablaron entre ellos. Renfe fue la única interlocutora de ambos.

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