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El mosquito tigre coloniza ya más del 30% de los municipios catalanes

Salud pide colaboración ciudadana e institucional para evitar la expansión del zika

En poco más de una década, el mosquito tigre (Aedes albopictus) ha colonizado gran parte de la costa mediterránea. En un viaje de cientos de kilómetros paralelo a la autopista AP-7, desde Girona hasta Málaga, la especie exótica originaria de sudeste asiático ha encontrado acomodo en 470 municipios de España. Pero es Cataluña, con más de una tercera parte de los 948 municipios de la comunidad, según el proyecto Atrapa al tigre, la que más sufre los estragos de este insecto, vector de enfermedades como el dengue, el chikungunya y el zika. Hasta la fecha, el virus está en Latinoamérica, por lo que para que un mosquito tigre de aquí transmitiera la enfermedad, tendría que picar a una persona que se hubiera infectado allí.

Las primeras picaduras del mosquito tigre las sufrieron en 2004 los vecinos de Sant Cugat del Vallès. Tanto la llegada como la expansión del insecto no está clara. Todo indica a que va ligada al transporte de mercancías y de personas, y se cree que los ejemplares que llegaron a Cataluña lo hicieron desde el sur de Francia, donde años antes habían sido vistos en un almacén de neumáticos usados.

Desde Sant Cugat, el insecto ha colonizado buena parte Cataluña y del litoral Mediterráneo. Incluso más de lo previsto: se han encontrado ejemplares en Berga y Castellterçoll, a más de 700 metros de altura[/TEX]. Pero aún podría ser peor. Según un estudio dirigido por Francisco Collantes, de la Universidad de Murcia, “no hay un programa de seguimiento a nivel nacional” que permita conocer su avance geográfico.

La presencia del insecto en Cataluña está vigilada por los equipos de la Agencia de Salud Pública de Cataluña (ASPCAT), especialmente porque es el transmisor aquí de los virus que provocan enfermedades tropicales. En América Latina, donde estas dolencias son endémicas, el mosquito vector es el Aedes aegipty, un pariente del mosquito tigre.

La avispa asiática también se expande

En 2015 se detectaron 131 nidos de avispa asiática en Cataluña y la previsión es que este año se multipliquen por cuatro. La expansión de esta especie, una de las 258 invasoras que hay en territorio catalán y que es depredadora de la autóctona, es imparable. Los expertos prevén que este año los nidos se contarán por centenares.

Los Agentes Rurales se están reuniendo con todos los alcaldes para exponerles la situación y para que tomen medidas, como única posibilidad de minimizar su presencia: que se doten de sus propios métodos de destrucción. Ya sea preparando a personal propio o contratando a empresas especializadas.

Más de la mitad de los nidos encontrados estaban en las comarcas de la Garrotxa, una veintena en el Ripollès y el Alt Empordà. La única comarca de Girona en la que no se ha detectado su presencia es la Cerdanya. También se ha localizado un nido en la provincia de Lleida (la Noguera), dos en Barcelona (Catalunya central) y otros tres en la Vall d’Aran. La mayoría de nidos estaban en árboles. Más de la mitad se han tenido que destruir disparando perdigones porque estaban a más de 14 metros de altura.

Aunque, a priori, estas dolencias no son mortales —se manifiestan con la sintomatología propia de una gripe, fuertes dolores articulares y erupciones cutáneas—, las autoridades sanitarias de medio mundo han dado la voz de alarma tras la brutal expansión del zika en América Latina. Los expertos sospechan que la picadura del Aedes aegipty a mujeres embarazadas está multiplicando los casos de fetos con microcefalia (una grave afectación neurológica). En Cataluña ya hay seis casos importados de zika, entre ellos una mujer embarazada, aunque todos se encuentran en perfecto estado.

La alta población del mosquito transmisor en territorio catalán y el alto tráfico de viajeros entre Cataluña y las zonas endémicas multiplican las posibilidades de que estas enfermedades, hasta ahora consideradas tropicales, se extiendan por Occidente. Como el zika no es una enfermedad de declaración obligatoria, Salud no dispone de datos sobre los casos detectados. El Departamento sí monitoriza ya otras dos dolencias vinculadas a los virus que transmite el mosquito tigre: el chikungunya y el dengue.

La ASPCAT confirmó 117 enfermos de chikungunya y 94 de dengue en los últimos dos años. Todos casos importados que responden a infecciones registradas en el período de mayor actividad del mosquito tigre (de mayo a noviembre). Aunque Salud insiste en que no hay riesgo para la salud pública porque su actividad es ahora muy baja y no hay ningún caso autóctono, la Generalitat creó una comisión interinstitucional para combatir el mosquito en la que participan los ayuntamientos, las diputaciones, los consejos comarcales y el departamento de Territorio.

“Cuando hay mosquitos adultos y vienen personas en fase vírica, que se activan más medidas de control, como contactar con los ayuntamientos afectados para que revisen el protocolo. Hacemos una encuesta entomológica y recogemos muestras de mosquitos adultos para analizar la presencia del virus en los ejemplares del área donde vive o trabaja el enfermo”, explica Irene Corbella, jefa del Área de Salud Ambiental de la ASPCAT.

Los expertos de Salud no se atreven a augurar cómo se desarrollará la expansión del virus del zika pero piden la colaboración ciudadana para evitar que siga creciendo. “Es difícil de predecir qué ocurrirá porque dependerá de los países donde hay virus. En las épocas de calor hay más mosquitos pero el tigre necesita agua para reproducirse, por eso pedimos que, para evitar la presencia de mosquito, la gente intente no tener puntos de cría como recipientes en el jardín”, señala Corbella.