Sanidad licita las ambulancias por una cantidad que no cubre ni los salarios

La empresa ALERTA S. L. realizó la mejor oferta con 72 millones de euros, diez menos del presupuesto de salida

El pasado 12 de enero, Alerta S. L. presentaba la mejor oferta para que le fuese adjudicado, durante los próximos cuatro años, el servicio de transporte a pacientes con origen o destino a las urgencias hospitalarias. La empresa había ofertado 72 millones de euros, 10 menos del importe de licitación, que era de 82 millones. La oferta está en fase de valoración y pendiente de ser publicada en el Boletín Oficial de la Comunidad (Bocam) para que se convierta en oficial. Comisiones Obreras (CC OO) sostiene que la cuantía licitada no cubre siquiera el salario de los 442 trabajadores, que deben ser subrogados por la nueva adjudicataria, ya que con sus cálculos sus sueldos ascenderían a 76 millones. La consejería de Sanidad afirma que ha pedido información complementaria a la empresa a la que se va a adjudicar el contrato de ambulancias.

“O gasas o personal”, protesta Alejandra Sobrino, responsable de Transporte sanitario en CC OO. Ella conduce una de las ambulancias del servicio que saca a subasta la Comunidad. La sindicalista asegura que el dinero por el que sale a licitación el servicio no cubre las necesidades. “Solo en sueldos, el gasto en este servicio supera los 76 millones. El presupuesto es insuficiente”. Lo es porque con esos 72 millones hay que pagar técnicos, material fungible, equipos técnicos, seguro, combustible y mantener los 96 vehículos que la Comunidad exige que operen en este servicio.

Días después de que se abrieran los sobres con las cinco ofertas, y según CC OO, la Asociación Madrileña de Empresarios de Transporte en Ambulancia (AMETRA) y la Federación Nacional de Empresarios de Ambulancias, interpusieron una impugnación ante el Tribunal de Contrataciones Públicas de la Comunidad de Madrid porque consideraban inviables las condiciones que proponía el concurso, aunque este periódico no ha podido contactar con ninguno de los dos organismos.

En opinión de Sobrino, la segunda empresa que mejor oferta económica hizo en el concurso, 77 millones por los cuatro años, tampoco es solución. “La inviabilidad no es quien se lo queda, sino por cuánto dinero sale”. Esa oferta la realizó la misma empresa que actualmente da el servicio, Ferroser, que forma parte del Grupo Ferrovial. En 2010, la Comunidad le dio la adjudicación por cuatro años y 74 millones de euros, una cantidad también insuficiente para cubrir salarios según los cálculos de CC OO. Su asistencia terminó en 2014, pero como aún ninguna empresa se ha hecho con el servicio, la consejería lo ha ido prorrogando, según CC OO. "Los servicios de primera necesidad no se pueden quedar al descubierto. Por eso esta prórroga, en la que se prorratea la parte económica proporcionalmente”, expone Sobrino, para quien los mismos problemas que aparecen ahora ya eran latentes en 2010.

"Un servicio de taxi"

De las 96 ambulancias que requiere el transporte de servicios sanitarios, 27 deberán estar operativas las 24 horas de los 365 días del año. Se trata de vehículos asistenciales (tipo b) en los que van dos técnicos de emergencias cualificados y personal médico (un galeno y un enfermero). Son furgonetas altas en las que queda suficiente espacio en la parte de atrás para atender al paciente si fuese necesario. Otras 43, convencionales no asistenciales, llevan un solo técnico, que hace de conductor, aunque podría llevar dos. El espacio en la parte trasera del vehículo es insuficiente para atender a los pacientes. Lo mismo que en las otras 26 ambulancias que llevan dos técnicos pero que no dejan de ser convencionales. “En esos coches solo se pueden hacer labores de vigilancia; es un servicio de cortesía”, subraya Sobrino.

La sindicalista se queja de que el servicio de ambulancias, tal y como está diseñado, no es efectivo. “En ocasiones, hacemos un servicio de taxi”. Explica, además, que cuando a una persona le dan un alta hospitalaria y no tiene como volver a casa, es un vehículo del servicio de transporte a pacientes con origen o destino a las urgencias el que la lleva a casa y que eso lo puede hacer un taxi. “El conflicto surge porque mientras hago ese servicio no se dispone de esa ambulancia para una urgencia. Si hay una necesidad en la calle y la encuentro, puedo atenderla, pero no bajar al usuario y subir la urgencia, tengo que esperar a que venga otro coche”, insiste.

Los sindicatos realizarán movilizaciones porque consideran que el servicio que pretende ofrecer la Comunidad es deficitario. Esperan que la consejería anule los pliegos e inicie una nueva licitación. Sobrino es tajante: “Este texto no refleja la realidad del servicio que se necesita”.