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El fiscal antidroga avisa que Valencia es un punto neurálgico para el ‘narco’

Noreña advierte contra las asociaciones canábicas: “Actuaremos contra ellas”

El responsable de la fiscalía española, contrario a seguir los pasos de Colorado y Uruguay

El fiscal jefe Antidroga español, José Ramón Noreña,
El fiscal jefe Antidroga español, José Ramón Noreña,

“Valencia es un punto neurálgico, me preocupa mucho. Tiene dos puertos importantes: el de Valencia y el de Sagunto. Tiene un aeropuerto. Es zona de paso de mercancías de Marruecos hacia Europa. Y por tanto es una zona de una importancia estratégica muy grande para la lucha antidroga. De las más grandes de toda España”, afirmó este viernes José Ramón Noreña, el máximo responsable de la Fiscalía Antidroga española.

Noreña confirmó, en una poco habitual rueda de prensa después de haberse reunido en Valencia con una treintena de fiscales especializados en la lucha contra el tráfico de drogas, que Valencia está considerado como uno de los “principales puertos de entrada de cocaína por contenedor” en Europa. “Pero solo de cocaína”. La heroína, dado que España no es una pieza en la distribución global sino un país “de destino final”, atraviesa las fronteras del país en cantidades más pequeñas. “Estamos hablando, como máximo, de incautaciones de 50 kilogramos. En cocaína hablamos de centenares de kilos”.

La cocaína sale “fundamentalmente” de Colombia, Perú y Bolivia. En su tránsito hacia Valencia y otros puertos sensibles de la larga costa española pasa alternativamente por Paraguay, Ecuador, Panamá y Santo Domingo (en la República Dominicana), “que es un punto importante de traslado a Europa”, explicó el fiscal.

El puerto no es utilizado por aficionados o por pequeñas redes de venta de droga, sino por los “traficantes más profesionalizados, que son los que pueden aprovecharse de la exportación e importación de mercancías”. Hasta hace cinco años no era infrecuente la captura de cargamentos de una tonelada de cocaína. Ahora los narcos optan por diversificar el riesgo y lo normal es encontrar alijos de más bien 250 kilos. “No tenemos que pensar que el traficante es un señor con cuernos y rabo, sino una persona que actúa con cierta mentalidad empresarial. Quiere el máximo beneficio con el mínimo riesgo”, razonó Noreña.

El fiscal advirtió contra las llamadas asociaciones canábicas. “No existe ningún vacío legal en esta materia”. La única distinción que cabe, afirmó, es entre las asociaciones “inactivas” y aquellas que realizan “una actividad de distribución de cannabis, contra las que actuamos y actuaremos” por exceder la figura del autoconsumo. Noreña afirmó que Cataluña (400) y País Vasco (200) concentran el fenómeno. Y calculó que en la Comunidad Valenciana hay en torno a una veintena, que estarían abriendo a modo de “sucursales” de otras entidades, sobre todo catalanas.

Noreña se mostró contrario a que España siga los pasos de Uruguay y EE UU en la despenalización de la marihuana. Un camino, dijo, con inconvenientes que en todo caso debería partir de un pacto internacional.

Como “opinión particular” el fiscal consideró “imposible” que la guerra contra la droga acabe con una victoria que suponga su desaparición. “La meta creíble es conseguir que el nivel de consumo y de tráfico de drogas sea el que pueda asumir una sociedad. Y no sé hasta dónde sería asumible lo que hay ahora”.