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Rechazo unitario a la LOMCE de padres, profesores y estudiantes

Varios sindicatos universitarios hacen huelga conjunta por primera vez

Estudiantes participantes en la manifestación celebrada en Valencia. Ampliar foto
Estudiantes participantes en la manifestación celebrada en Valencia.

Se confundían las camisetas de Defensem l’educació pública con las de los grupos de rock Marea o Extromoduro. Una marea estudiantil ocupaba a mediodía de ayer tres cuartas partes de la céntrica plaza de la Virgen de Valencia al acabar la manifestación que arrancó a mediodía del campus de Blasco Ibáñez en el tercer día de huelga estudiantil.

 Ocho horas más tarde, otra marcha llenaba prácticamente la misma plaza con decenas de entidades y colectivos que, por un lado, apoyaban el paro convocado por el Sindicato de Estudiantes, en los institutos de secundaria a escala estatal, y cuatro sindicatos universitarios, en los campus valencianos. Por otro, reiteraban su rechazo a la LOMCE y a los recortes educativos, a la vez que pedían la dimisión del ministro José Ignacio Wert y la consejera María José Català, como proclamó desde la megafonía Eva Grimaltos, presidenta de la federación de asociaciones de padres de alumnos, FAPA-Valencia.

A la misma hora se estaban celebrando manifestaciones en Alicante y Castellón. Entre unas y otras reunieron a lo largo del día más 15.000 personas en las calles de las capitales, a tenor de las cifras que manejaban las organizaciones convocantes.

Convocaban la mayoría de las entidades que conforman la Plataforma en Defensa de la Enseñanza Pública, además de los partidos de izquierda y otros colectivos. Era por ello una convocatoria casi unitaria -faltaba FETE-UGT y algún colectivo más, aunque se habían sumado otros- que había costado esfuerzo hilvanar, reconocía alguno de los organizadores. Decenas de pancartas identificaban a todas y cada una de las entidades en el recorrido, a las que se habían sumado diversos centros de enseñanza. Destacaba en medio de ellos el Ciutat de Cremona, con sus camisetas naranjas y ocho años en barracones entre sus señas de identidad.

La jornada de huelga convocada en la Universitat de València había tenido un seguimiento mayoritario en los campus de Tarongers y Blasco Ibáñez, y superior al 50% en Burjassot, aseguraba Àlex Aguilar, coordinador de Acontracorrent, uno de los cuatro sindicatos implicados en la movilización: Con el mayoritario BEA, además del SEPC y FEU. “Es la primera vez que convocamos una huelga conjunta”, afirmaba satisfecho Aguilar, “y con ello queremos concienciar al estudiantado acerca de la reforma educativa que viene”, en referencia al proyecto de grados de tres años. La jornada había transcurrido sin incidentes, salvo una decena de identificaciones por parte de la policía en el campus de Blasco Ibáñez.

En la Universidad de Alicante, el seguimiento del paro fue alto entre el alumnado y escaso entre el profesorado, según se informó desde el rectorado.

No a la LOMQUE. L'escola pública, cosa de tots i totes”, se leía en la pancarta de cabeza de Valencia, en la que estaban representados los principales partidos de izquierdas: Enric Morera, por Compromís; Marga Sanz, por Esquerra Unida, y Miguel Soler por el PSPV-PSOE. “Un año después, sigue siendo necesaria la movilización; hemos comprobado que la LOMCE era incluso más retrógrada de lo que temíamos”, afirmaba Miguel Ángel Vera, de CC OO-PV. “Si no hubiéramos protestado continuamente en la calle, los recortes hubieran ido a más”.