Selecciona Edición
Iniciar sesión
EL ENCAJE DE CATALUÑA EN ESPAÑA

El soberanismo refuerza el pulso de Mas

Cientos de miles de personas marchan en Barcelona a favor de la independencia

El presidente catalán pide a Mariano Rajoy que reaccione y se siente a negociar

 VÍDEO: El País-LIVE! / AFP / FOTO: A. GARCÍA

El proceso soberanista catalán recibió este jueves un importante impulso con la masiva manifestación que ocupó 11 kilómetros de las principales arterias de Barcelona en defensa de la consulta del 9 de noviembre y de la independencia. La Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural, las entidades que han actuado como avanzadilla del plan soberanista, congregaron a cientos de miles de personas en las calles de la capital catalana con un mensaje doble. Al Gobierno le advirtieron de que la consulta es imparable, mientras que al presidente catalán, Artur Mas, le exigieron que no se arrugue y mantenga la unidad de los soberanistas. “El 9 de noviembre votaremos y ganaremos la independencia”, concluyó la presidenta de la ANC, Carme Forcadell, tras un mensaje muy claro a Mas: “Presidente, ponga las urnas”.

Las entidades soberanistas lograron mantener viva en la Diada del 11 de septiembre la llama reivindicativa de los últimos dos años tras los problemas que tuvieron semanas atrás para animar las inscripciones a la concentración en pleno caso Pujol. Según la Guardia Urbana de Barcelona 1,8 millones de personas se congregaron en Barcelona, una cifra que la Delegación del Gobierno redujo a una horquilla de entre 470.000 y 520.000 personas. En cualquier caso, la imagen que proyectó la manifestación desde el aire, formando una V gigantesca, permitió a los organizadores asegurar que el movimiento soberanista goza de plena forma en vísperas de la convocatoria de la consulta soberanista que Mas mantiene intacta y que el Gobierno central ha prometido impugnar.

ampliar foto
Viñeta de Peridis del 12 de septiembre de 2014

La pancarta de la manifestación apelaba al derecho a decidir con el mensaje de: “9-N votaremos, ganaremos”. Sin embargo, la inmensa mayoría de manifestantes acudieron a defender, directamente, la independencia.

Mas aprovechó el impulso que le llegó desde las calles de Barcelona para lanzar una nueva petición al Gobierno central para que no impugne esta consulta. “No se puede impedir votar a un pueblo que quiere hacerlo”, dijo después de la manifestación y tras recibir a los organizadores en el Palau de la Generalitat. En una comparecencia sin preguntas aseguró que “la gran movilización de hoy es un mensaje de gran calibre que Madrid debería escuchar. Es el momento de que el Gobierno se siente en la mesa a negociar los términos en los que el pueblo catalán pueda expresarse en las urnas”.

Horas antes, en una declaración previa a la manifestación, Mas garantizó que lo tiene “todo a punto” para convocar la consulta del 9 de noviembre. Si no hay cambios de última hora, lo hará el próximo viernes o, a más tardar, el 22 o 23 de septiembre.

El Gobierno catalán, así como los medios de comunicación soberanistas, han acompañado en todo momento los preparativos de la manifestación. Aunque Mas no asistió a la misma, casi todos los consejeros sí lo hicieron, incluido Josep Maria Pelegrí, de Unió Democràtica. Representantes de CiU, ERC, ICV, la CUP y los principales sindicatos también participaron, lo que permitió a los organizadores articular un discurso en el que vincularon independencia a mejoras sociales y democráticas.

El PSC no secundó la marcha ni tampoco la convocatoria antiindependentista de Sociedad Civil Catalana en Tarragona, pero dio libertad a sus dirigentes y militantes para que acudieran a cualquiera de esas marchas. La diputada del PSC en el Parlamento catalán y exconsejera de Sanidad, Marina Geli, fue la cara más visible del partido en la marcha independentista y se colocó en la cabecera. Otros exdirigentes del partido o exconsejeros que se han mostrado muy críticos con la actual dirección también acudieron, como Ernest Maragall, Antoni Castells, Montserrat Tura o el aún diputado Joan Ignasi Elena, que se ha ido formalmente del PSC. El líder de Unió, Josep Antoni Duran Lleida, tampoco acudió a la manifestación a causa de una indisposición.

Frente a la gran manifestación, no hubo ninguna respuesta oficial del Gobierno central. Horas antes, el presidente Mariano Rajoy envió un mensaje a los catalanes utilizando el sistema nacional de trasplantes, que puso como ejemplo de “solidaridad” y “unidad” de España. “Un andaluz puede vivir con el corazón de un catalán gracias al sistema nacional de trasplantes”, enfatizó Rajoy durante su visita a las instalaciones de la Organización Nacional de Trasplantes.

Por su parte, la vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaria, declaró desde el Museo Albertina de Viena: “Miró es español, es catalán, es patrimonio de todos, porque su obra nos pertenece a todos. Pieza clave de la genialidad de Cataluña en la historia de España”.

El PP se volcó este jueves en el acto que la entidad contraria a la independencia, Societat Civil Catalana, organizó en Tarragona. La concentración, que era una reivindicación de la unidad de España y de la senyera en detrimento de la bandera estelada independentista también reunió a dirigentes de Ciutadans y a la dirigente socialista Carme Chacón. En Tarragona se concentraron 3.500 personas según los Mossos d'Esquadra y 7.000 según la Guardia Urbana.

Más información