Pujol cede a la presión de su partido y explicará el fraude en el Parlament

Convergència logra así evitar que se abra una comisión de investigación

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Pujol pasea el pasado miércoles con su esposa, Marta Ferrusola, por Queralbs (Girona).

Jordi Pujol dará al final la cara. Tras meditar varias semanas sobre una exigencia que se hacía cada vez más abrumadora, incluso en las filas de su propio partido, Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), el expresidente de la Generalitat ha tomado una decisión: comparecerá en el Parlamento catalán para dar explicaciones por haber mantenido, durante 34 años, una fortuna en el extranjero oculta al fisco, según precisaron ayer a EL PAÍS fuentes cercanas al exmandatario. Pujol, quien desde varios días después de su confesión del pasado 25 de julio reside en el pequeño pueblo de Queralbs (Girona) y ha renunciado a todos sus privilegios, ha llegado a “la convicción personal” de que debe rendir cuentas, de forma extensa, ante la sociedad catalana.

La decisión no es ajena a las presiones que los grupos de la Cámara autónoma han ejercido para que comparezca allí, en especial, las de CDC, que en los últimos días había redoblado los esfuerzos para conseguir un gesto de transparencia de quien fue su fundador y líder. El pasado martes, el expresidente recibió la visita de un dirigente de la formación nacionalista que le instó a acudir al Parlament por el bien de su imagen pública y, también, por el bien del partido.

El ‘expresident’

llega a la “convicción

personal” de que

debe rendir cuentas

Pujol está dispuesto, según las mismas fuentes, a dar una “respuesta de fondo” a los diputados tras su confesión de julio, que dejó muchas preguntas en el aire, provocó un terremoto político en Cataluña y empañó, quizás para siempre, su trayectoria como líder del nacionalismo catalán y máximo responsable de la Generalitat durante 23 años (1980-2003). Su defensa de las instituciones de autogobierno ha influido en su “convicción” de acudir al Legislativo autónomo, añaden dichos medios.

En su comunicado, Pujol se limitó a admitir que su familia había mantenido en el extranjero, sin regularizar, dinero procedente de una herencia familiar. No especificó ni la cantidad ni el país donde se ingresaron esas cantidades. Según el texto, Florenci, padre de Pujol, legó a su nuera, Marta Ferrusola, y sus siete nietos un legado millonario que permaneció oculto al fisco. Florenci Pujol, fallecido en 1980, ingresó el dinero en una cuenta en Suiza y allí permaneció hasta que los nietos alcanzaron la mayoría de edad y el patrimonio —unos cuatro millones de euros, según distintas fuentes— se traspasó a una entidad andorrana.

El pasado 7 de julio, el diario El Mundo reveló que el matrimonio Pujol-Ferrusola y cuatro de sus hijos (Marta, Mireia, Pere y Oleguer) realizaron ingresos en una cuenta de Andorra por 3,4 millones en las Navidades de 2010. La difusión de esos datos hizo comprender al expresident que la justicia había acorralado a su familia, lo que en parte le llevó a reconocer su fraude. Pujol lamentó su “error” y sostuvo que sus hijos ya habían regularizado el patrimonio ante la Agencia Tributaria. Pero el daño ya estaba hecho. No solo a sí mismo, sino también a Convergència, que entró en un estado de profunda depresión. Los nacionalistas aguardaban ansiosamente el sí de su exjefe de filas mientras ambos, la persona y el partido, se iban distanciando irremediablemente. Convergència temía que, si Pujol no acudía a la Cámara, Esquerra Republicana, el partido que le da estabilidad parlamentaria, podía contraatacar pidiendo una comisión de investigación, algo mucho más costoso en términos políticos y de imagen.

La Cámara autónoma

aprobará la comparecencia

el 2 de septiembre

Las relaciones entre Convergència y el clan Pujol se han deteriorado gravemente en las últimas semanas debido, en parte, a la estrategia de defensa familiar. Los Pujol pretenden evitar, a toda costa, que la información sobre sus fondos en el extranjero llegue a manos de los jueces españoles. Hace unos días, presentaron en Andorra un escrito para pedir a las autoridades de ese país que no envíen datos sobre sus cuentas bancarias o productos financieros que ha solicitado la juez de Barcelona que investiga a la familia tras la querella presentada por Manos Limpias. El argumento es que el desencadenante de la investigación fue, en última instancia, la filtración ilegal de unas transacciones bancarias. La estrategia jurídica puede beneficiar a la familia, pero no así a Convergència, que ya encajó indignada la noticia del fraude y ha apostado desde el primer día por exigir explicaciones.

Además de las investigaciones del juzgado de Barcelona y de la Audiencia Nacional, que mantiene imputado al primogénito, Jordi Pujol Ferrusola, por blanqueo de capitales, el expresident debe encarar ahora una comparecencia que se antoja compleja, con su figura recién caída del pedestal. Los parlamentarios le pedirán que aclare las informaciones que apuntan a comisiones ilegales que podrían haber cobrado algunos de sus hijos. Pujol trabaja ya para preparar su intervención en el Parlament, en la que intentará satisfacer las demandas de los grupos sin que sus manifestaciones puedan interferir en los procesos judiciales en que está inmersa la familia.

La Comisión de Asuntos Institucionales del Parlament aprobará la comparecencia el próximo 2 de septiembre. Algunas fuentes ven posible que ese mismo día Pujol dé las explicaciones.

 

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