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Eurovegas planta a Madrid por Asia

El Gobierno rechaza las reclamaciones de Adelson para instalar sus casinos en Alcorcón solo si se aseguraba su inversión ante cualquier cambio legislativo

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Sheldon Adelson, durante una visita a Madrid en 2012

Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid, recibió este viernes un duro golpe en su carrera para intentar ser el candidato del PP en la región en las próximas elecciones autonómicas: Eurovegas, el gran proyecto de casinos que su antecesora, Esperanza Aguirre, había prometido para Madrid, no se hará finalmente realidad. El Gobierno de Mariano Rajoy lo ha vetado. No está dispuesto a ceder a las pretensiones del promotor, el norteamericano Sheldon Adelson. Unas reclamaciones que iban desde reducir la tributación al juego del 45% al 1% a impedir que en Madrid hubiera juego online. González se enteró de la decisión del Ejecutivo central este viernes, al tiempo que el resto de ciudadanos.

Eurovegas y sus cifras grandilocuentes, con una inversión de 17.000 millones y 250.000 empleos, no pasó de ser un castillo más en el aire. La primera piedra del megacomplejo de casinos, prevista inicialmente para este diciembre, y que conforme se sucedían los meses se iba postergando para comienzos de 2014, nunca se pondrá. Por más que Ignacio González asegurase recientemente que las conversaciones entre La Moncloa y Las Vegas Sands “avanzaban en muy buena dirección”. Se cumplió el augurio que el secretario general de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, pronunció el pasado julio: “¿Se ha caído el proyecto de Eurovegas? Nosotros tenemos la información de que así ha sido”.

Los cambios normativos que preocupaban a los promotores afectaban a tributación y las exenciones fiscales

Aunque la incertidumbre que rodeaba al proyecto se había incrementado por los sucesivos retrasos en los plazos, enfrentando incluso al Gobierno de González con el de Rajoy —y por extensión al PP de Madrid con la dirección nacional de Génova— para que se pudiera fumar en Eurovegas, la contundencia con que se abandonó definitivamente el proyecto sorprendió en todos los estamentos del PP. “Desde noviembre tenía muy mala pinta, sobre todo porque a final de año Las Vegas Sands tenía que pronunciarse por las zonas del mundo que más le interesaban... Se veía venir”, se lamentaban este viernes altos cargos del PP regional.

Sin terminar de resolver cómo habilitar determinados espacios para fumar en los casinos de Adelson sin modificar la ley antitabaco, las nuevas peticiones con que Las Vegas Sands sorprendió al Ejecutivo estatal y madrileño se antojaron “inasumibles” para las dos Administraciones. El Gobierno de Mariano Rajoy, que llegó a recibir en tres ocasiones en La Moncloa a Adelson, dándole un tratamiento digno de un jefe de Estado, rechazó definitivamente las exigencias de Las Vegas Sands para instalar en Alcorcón el macrocomplejo de ocio y juego. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, enumeró condiciones “fiscales, crediticias, de restricción de entrada a nuevos operadores en el mercado y de blindaje jurídico contrarias a la normativa vigente”.

Además del blindaje que Adelson reclamaba para sus inversiones, por el que el Ejecutivo se tenía que comprometer a “revertir toda la inversión que se realizara, más las pérdidas que se podrían generar ante un posible cambio normativo y una indemnización”, Las Vegas Sands también exigía bajar aún más el tributo por juego regional, al 1%. E Insistía en prohibir el juego online. Una petición que causó especial revuelo en el Ejecutivo madrileño, que precisamente ya había bajado el tributo del 45% al 10%. “Las Vegas Sands ha pedido de repente, hace 15 días, unas garantías adicionales, y al ver que no eran posibles en Europa, ha optado por Asia”, dijo González, visiblemente abatido. “Hemos llegado hasta donde el marco legal era posible. Más allá, con estas nuevas condiciones, no era posible. Se nos ha pedido un imposible”, apostilló el dirigente, que este marzo llegó a aseverar que Eurovegas y la candidatura olímpica eran “el mejor ejemplo del gran futuro” de Madrid.

La empresa norteamericana confirmó mediante un comunicado que abandonaba la idea de instalarse en España y que sus planes de futuro pasan por expandirse en Japón y Corea del Sur. El interés de Adelson de acceder al mercado nipón, donde el primer ministro, Shinzo Abe, planea legalizar los casinos y el juego —el deporte nacional es el pachinko, que consiste en acumular bolitas de metal por las que se premia con comida o peluches, pero nunca con dinero—, es claro, pues Eurovegas, ya está instalada en Macao (China) y Singapur. La elección de Tokio para albergar los Juegos Olímpicos de 2020 ha incrementado aun más el interés de la compañía oriunda de Las Vegas.

Las “innegociables” y durísimas exigencias presentadas a última hora por Adelson, que no dejaban otra opción al Gobierno que el rechazo, se interpretaron como una excusa de Las Vegas Sands para tapar los problemas de financiación que se le atribuyen. Eso, unido a las dudas sobre la rentabilidad de la inversión, habría llevado a la empresa a buscar una fórmula para cargar la responsabilidad por el proyecto fallido al Gobierno de Rajoy. La presentación de la documentación del complejo en julio alimentó la confianza del Gobierno regional en que seguía adelante, pese a la demora de tres meses.

La inversión inicial ascendía a 6.750 millones de euros, de los que la empresa aportaría 2.700

Sin embargo, el sector financiero receló siempre de los planes de Las Vegas Sands. Deutsche Bank afirmaba en una circular a sus inversores en verano que el proyecto estaba “potencialmente en las últimas”, partiendo de la base de que la firma de Adelson no tenía cubierto el 65% de los 17.000 millones presupuestados. “Las concesiones” que reclamaba la empresa eran “demasiado significativas”, apuntaban los analistas del banco alemán, aludiendo sin concretar a la legislación comunitaria y española. En septiembre, JP Morgan advertía de que Eurovegas “podía ser archivado”. Para llegar a ese punto, la consultora concluía que era “difícil” que Adelson lograse “más concesiones de Madrid”, lo que obligaría a la empresa a reformar “sus previsiones”. Y Fitch urgía este mes a Adelson a “rebajar los riesgos asociados” a España y centrarse en Asia. En concreto, en Japón. Así ha sido.

Los cambios legislativos no fueron suficientes

Las faraónicas cifras de Eurovegas preveían 12 hoteles con 36.000 habitaciones en 750 hectáreas en Alcorcón, con una inversión de 17.000 millones. La primera fase de las tres que figuraban en el proyecto original se pretendía que estuviese completada en 2017. La segunda se iniciaría año y medio después. El complejo entero estaría en menos de 20 años.

Para atraer a Las Vegas Sands, a la que también cortejó Barcelona, la Comunidad de Madrid diseñó y aprobó a finales del año pasado una Ley de Medidas Fiscales y Administrativas que la oposición tildó como “un traje a medida fiscal”. El presidente regional, Ignacio González, nunca escondió que, a falta de las competencias estatales, él había cumplido con los requerimientos de Las Vegas Sands para atraer el negocio a Madrid. La también conocida como Ley de Acompañamiento contemplaba de entrada una nueva figura, la de los Centros Integrados de Desarrollo, que engloba actividades tan dispares como ferias, turismo, juegos y espectáculos... Y que además de contar con incentivos para el empleo, tenía una bonificación del 95% en el impuesto de transmisiones patrimoniales y de actos jurídicos documentados, medida que ya se aplicó en proyectos de interés general como la Expo 92 de Sevilla. También tendrían una bonificación anual del 9% en las inversiones para la compra de material. Los rascacielos del complejo no tendrían límites de altura.

Dentro de la batería de rebajas y exenciones fiscales, Madrid también bajó el impuesto sobre los ingresos procedentes del juego del tipo máximo del 45% a un tipo tributario único del 10%, justo al nivel del establecido en Las Vegas. La medida, que entraría en vigor en el momento en que Eurovegas abriese sus puertas, se extendería entonces a los casinos madrileños ya existentes: los de Torrelodones y Aranjuez, que abrirán próximamente unas “salas apéndice” en el centro de Madrid. Para sorpresa de González, Adelson tensó aun más la cuerda estos últimos días reclamando una nueva rebaja hasta el 1%.

Cumpliendo con otros requisitos del empresario del juego, los casinos de Eurovegas podrían abrir las 24 horas del día. Y solo se pediría el DNI a los jugadores que quisieran cambiar fichas por valor de más de 2.000 euros. Y, como pasa en Macao o Singapur, se les podría conceder crédito.

La normativa aprobada en la Ley de Acompañamiento no era la única que favorecía a Adelson. La Ley de Patrimonio Histórico, aprobada en junio de este año, libraba al magnate de la competencia de otros casinos durante al menos diez años. Y también suprimía los trabajos de arqueología preventiva antes de iniciar unas obras, lo que a pesar de la oposición y arqueólogos, beneficiaba expresamente a Eurovegas, ya que no era obligatorio hacer esos trabajos previos en los lugares donde no hubiera constancia de la existencia de restos de épocas anteriores.

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