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El descubrimiento del Pacífico, primer paso hacia la globalización

Una muestra recrea en el Archivo de Indias la hazaña de Núñez de Balboa

Un aspecto de la muestra sobre el descubrimiento del Pacífico. Ampliar foto
Un aspecto de la muestra sobre el descubrimiento del Pacífico.

En 1513, el extremeño Vasco Núñez de Balboa fue el primer europeo en divisar el océano Pacífico, hazaña con la que el mundo dio el primer paso hacia la globalización. Cinco siglos después la muestra Pacífico. España y la aventura de la Mar del Sur rememora la peripecia de este navegante para rescatar “una parte de la historia ensombrecida por otro gran acontecimiento como fue el Descubrimiento de América”, apuntó ayer en Sevilla Antonio Sánchez de Mora, comisario de la exposición junto a Antonio Fernández Torres.

El Archivo General de Indias, “la joya de la corona de los archivos españoles” como lo llama su director Manuel Ravina, acoge este apasionante viaje a través de 163 piezas originales entre las que se encuentra el Tratado de Tordesillas, el Libro Cedulario del Consejo de Indias —documento que recoge por primera vez el descubrimiento del Mar del Sur— o el primer mapa de China que llegó a la corte de Castilla en el siglo XVI. También puede contemplarse, en penumbra para no dañar los documentos y emular la incertidumbre y la oscuridad que rodeaba a los navegantes que se embarcaron esas grandes aventuras, la única carta manuscrita que se conserva de Núñez de Balboa. El conquistador, nacido en Jerez de los Caballeros (Badajoz) en 1475, posibilitó la apertura de la primera ruta comercial que unió al mundo desde Manila a Acapulco y que permitió la conexión entre Asia, América y Europa al enlazar con la carrera de Indias que comenzaba en Veracruz (México) y llegaba hasta Sevilla.

La exposición conmemora el V centenario de la peripecia española

“Nuestra intención es que el visitante pueda imaginar cómo se sintieron esos hombres que se adentraron en una inmensidad oceánica desconocida y fueron los protagonistas de un choque de culturas. El Pacífico pasó a ser el lago español y un puente entre continentes”, apuntó Sánchez de Mora, americanista y archivero quien, junto al también americanista Fernández Torres, ha trabajado dos años en la preparación de la muestra. Pacífico. España y la aventura de la Mar del Sur, que se inauguró ayer y podrá visitarse hasta el 9 de febrero, es una iniciativa del Ministerio de Educación y Cultura, de la Junta de Extremadura y de Acción Cultural Española (AC/E). Con un presupuesto que ronda los 300.000 euros, la muestra cuenta con dos versiones más reducidas y con copias de los originales que viajarán por el mundo durante dos años. El Archivo General de Indias es el único espacio en el que podrán verse las piezas originales, documentos, mapas, libros, objetos y esculturas que proceden de una veintena de prestadores. Además de la institución sevillana que alberga la muestra, que aporta piezas clave como el Tratado de Tordesillas con el que España y Portugal se repartieron América, la exposición cuenta con piezas del Archivo de Simancas, los museos de América y Naval de Madrid o el de Artes y Costumbres Populares de Sevilla.

“El descubrimiento del Pacífico es un acontecimiento casi desconocido por el gran público, pero es una parte de la historia apasionante que hemos contado de una forma rigurosa, científica, sin olvidarnos de las pequeñas historias, de las cosas que emocionan, con las que nos acercamos a los ciudadanos”, apuntó Antonio Fernández Torres, autor también del montaje en el que se incluyen vídeos de los lugares que vieron esos navegantes por primera vez hace ahora 500 años.

A través de siete secciones, la muestra cuenta además los viajes de otros grandes navegantes que precedieron y sucedieron a Núñez de Balboa y no se olvida de los que perecieron en el intento —cuyos datos aparecen pegados a la solería de las majestuosas naves del Archivo de Indias, obra del arquitecto Juan de Herrera, autor también del monasterio del Escorial.

La azarosa vida de Núñez de Balboa, quien acuciado por las deudas se cuela de polizón en un barco en Santo Domingo y después de conocer la gloria es acusado de quedarse con más oro del que le correspondía y ajusticiado por el gobernador Pedrarias Dávila, quien además era su suegro; puede rastrearse a través de crónicas y documentos que conviven con rarezas como el registro de 1580 de una perla de 54 quilates hallada en el Mar del Sur y que algunos tienen por la Perla Peregrina que acabó colgada al cuello de Liz Taylor.