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La Comunidad busca un poblado junto a la necrópolis visigoda que destruirá

Vicálvaro se moviliza para pedir un museo de los enterramientos ‘in situ’

La Ley de Patrimonio ya no exige informes arqueológicos preventivos

Tumbas del yacimiento visigodo de Vicálvaro. Ampliar foto
Tumbas del yacimiento visigodo de Vicálvaro.

No tiene aún nombre, pero está en búsqueda y captura. Es la ciudad de la que proceden los 1.500 cuerpos hallados en la necrópolis visigoda de Vicálvaro que la Comunidad de Madrid ha autorizado a destruir porque no tiene “relevancia”. Sobre ellos, el Ayuntamiento de Madrid tiene previsto construir 15.400 pisos en el barrio de Los Ahijones, un enorme secarral pegado a la autovía de Valencia. Antes de empezar a levantar las nuevas casas, el Gobierno regional ha dado permiso para buscar la huella de los viejos moradores.

Se busca la ciudad mientras se deteriora su cementerio. En el solar de tres hectáreas, situado frente al Cerro Almodóvar, la mayoría de las 824 tumbas están ya cubiertas de matojos y amapolas. Apenas media docena, las más alejadas de la carretera, conservan las cistas visogóticas, lajas de piedra que rodean su perímetro de alrededor de medio metro de anchura. Quedan restos de algunos huesos sobre el terreno, piedras de molinos y otras amontonadas junto a los enterramientos. Se abren paso en la extensión de terreno calcáreo que dio origen al topónimo de Vicálvaro, Vicus Albus (pueblo blanco).

Jorge Vega, responsable de las excavaciones que han permitido descubrir el yacimiento, fechado entre los siglos V y VIII, explicó ayer que el Gobierno regional ya ha dado el visto bueno para que los arqueólogos busquen el poblado del que proceden los cuerpos. “No estará muy lejos, apenas uno o dos kilómetros. Tenemos un área delimitada, pero hay que ponerse a ello. Y empezaremos en breve”, explica. Vega replica que el descubrimiento de Vicálvaro es “muy valioso” porque permite desentrañar cómo era la vida en la región hace siete siglos. “El estado general de la necrópolis no era muy bueno. Cuando abres la tumba, y a causa de las inclemencias, pronto se degradan. Son bastante difíciles de conservar, pero hay elementos que sí se podrían mantener”, explica.

La Comunidad ha desechado el enclave argumentando que hay otros 60 en toda la región de esa época, con mejores comunicaciones que el de Vicálvaro, que está sin urbanizar. Dos de ellos han sido adaptados como museos. Si las obras de Los Ahijones hubieran empezado ahora, puede que esta polémica ni siquiera existiera. La nueva Ley de Patrimonio Histórico, aprobada con los votos en solitario del PP el pasado jueves, elimina la obligatoriedad de los informes arqueológicos preventivos en proyectos de construcción, lo que permite construir sobre yacimientos de los que no haya constancia. La oposición en bloque, y los arqueólogos de la región, consideran que la nueva normativa se ha hecho a la medida del proyecto de Eurovegas.

Piedra de molino en el yacimiento. ampliar foto
Piedra de molino en el yacimiento.

El PSOE reclamó el lunes en la comisión municipal de Las Artes que se preserve el yacimiento de Vicálvaro. El Ayuntamiento se remite a la decisión regional, aunque el PP rechazó en febrero en la Junta Municipal del distrito pedir a la Comunidad que declare la zona Bien de Interés Cultural (BIC), como reclamó IU. El vocal de la formación en el distrito, José Gordo, defiende la construcción de un museo para “que puedan visitarlo todos los que lo deseen”. También se han movilizado asambleas ciudadanas y de jóvenes. “En las próximas fiestas organizarán juegos para los niños y charlas para concienciar sobre el yacimiento”, añade Gordo.

En la zona del hallazgo se han documentado también vestigios romanos, de la Alta Edad Media, restos islámicos y otros hasta el siglo XIV. “Los informes definitivos aún no están acabados y todavía resta hacer las pruebas de ADN, pero ya se puede avanzar que se trataba de la necrópolis de una población cercana de unos 500 individuos”, explica Jorge Vega. “No hemos encontrado, de momento, ningún guerrero, lo que significa que se trataría de una población dedicada a la agricultura”. Saúl Martín, uno de los arqueólogos que participó en la excavación vecina de Los Berrocales, confirma que hace seis siglos Vicálvaro ya era un distrito obrero. “Eran trabajadores, no se han encontrado edificios espectaculares ni ajuares fastuosos”, señala sobre el terreno en una visita con el vocal de IU. Junto a las tumbas vacías hay piedras de molinos de mano para hacer pan, pozos y dos bocaminas previsiblemente más modernas, según Martín.

“Se trataría de hispanos que adoptaron las costumbres visigodas. Étnicamente no era un pueblo germánico”, abunda Vega. El responsable de las excavaciones anuncia que algunos de los restos óseos serán analizados en una universidad danesa y otra española para extraer el ADN. También se estudiarán las dentaduras para detallar la alimentación que seguía este grupo. El poblado estaba formado por casas del tipo “rehundido”. Los muros estaban enterrados a media altura y luego un armazón de madera cubría la techumbre. El pueblo, posiblemente, incluía una iglesia que previsiblemente fue desmontada durante las invasiones árabes. “Es otro elemento interesante que queremos encontrar”, dice Vega.

Dentro de los sarcófagos, los arqueólogos hallaron ajuares formados por pendientes, anillos o broches que han sido trasladados al Museo Arqueológicos Regional, en Alcalá de Henares. Las tumbas se agrupaban según familias “formando pequeñas agrupaciones”, explica Vega. “Imaginamos que la idea es que todos descansasen juntos”. Los individuos eran enterrados en féretros de madera remachados con clavos de bronce. Todas las tumbas están excavadas en la misma dirección: de este a oeste, la salida y la puesta del sol.