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Las irregularidades de la planta de basura de Alicante llegan a Bruselas

IU denuncia que la licitación no se publicó en la UE y el único aspirante es una empresa de Ortiz Meyer insta a la Comisión Europea a tomar medidas para garantizar la recogida selectiva

Alicante -

La gestión de la planta de residuos sólidos de Alicante, que explota la empresa Inusa, participada por el empresario Enrique Ortiz, imputado en el caso Brugal, sigue generando polémica. A las múltiples denuncias sobre la ausencia total de recogida selectiva de basuras, el eurodiputado de Izquierda Unida Willy Meyer ha instado a la Comisión Europea a tomar medidas para garantizar en Alicante la publicación de las licitaciones de gestión de residuos en el Diario Oficial de la UE.

En una pregunta dirigida al Ejecutivo Comunitario, Meyer denuncia que el Ayuntamiento de Alicante ha incumplido la ley europea al no publicar  en el Diario Oficial de la UE el anuncio de la última licitación de la gestión del servicio público de limpieza viaria y de tratamiento de recursos domésticos de la ciudad.

Esta licitación incluye un contrato de doce años de duración y tiene un valor estimado de 435 millones de euros, según consta en la pregunta remitida al Parlamento Europeo. Este anuncio únicamente se ha publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de Alicante con fecha de 19 de febrero de 2013 y de dicho proceso sólo se ha recibido una oferta por parte de la empresa que actualmente gestiona dicho servicio, INUSA (Ingeniería Urbana S.A.).

El eurodiputado advierte que esta empresa no ha implantado en Alicante la recogida selectiva y es poco eficiente a la hora de reciclar y recuperar residuos, pese a lo dispuesto en la normativa comunitaria. Destaca que en el año 2011 trataron 135.000 toneladas de basura, de las que 105.000 se destinaron a un vertedero (78%) y sólo 1.507 (1,1%) se recuperaron.

El mal funcionamiento de la planta ha sido denunciado en los últimos años por diversos colectivos sociales y grupos ecologistas. El pasado mes de diciembre se registraron ante la Comisión de Peticiones del PE unas 1.500 quejas en las que se denunciaba la pésima gestión de unos residuos que son masivamente enterrados, generando malos olores y vertidos de lixiviados.

La contrata incluye la gestión del centro de tratamientos de residuos urbanos de Alicante, situado en la partida rural de Fontcalent, que contó para su construcción con una ayuda de los Fondos de Cohesión europeos de un 80% de los 17 millones de euros de su coste total.

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