Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La fiscalía investiga el fichaje de profesores anglófonos a dedo

El sindicato UGT se persona como acusación popular tras una denuncia contra la consejera de Educación

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha pedido a la Consejería de Educación datos sobre la contratación de 28 profesores extranjeros anglohablantes en institutos bilingües a principios de curso. La fiscalía investiga esta contratación tras una denuncia de UGT por supuesta prevaricación contra la consejera de Educación, Lucía Figar, y la expresidenta Esperanza Aguirre.

Madrid contrató a docentes de Gran Bretaña e Irlanda en septiembre para dar clases de gimnasia, tecnología y plástica. Todos fueron fichados a dedo, sin un proceso de oposiciones, pese a tener interinos españoles en lista de espera. Se incorporaron además a los centros con nociones mínimas (o sin ellas) de español.

Educación apeló a un convenio interno “con universidades inglesas” del que no facilitó datos. Cuando ya estaban en los centros, impulsó un cambio normativo en diciembre para incluir en su legislación esta posibilidad. El borrador de la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), del Ministerio de Educación, también prevé este tipo de contratos en el futuro.

UGT denunció la contratación de extranjeros en noviembre al entender que incumplía los principios constitucionales de “igualdad, mérito, capacidad y publicidad”. Tras la actuación de la fiscalía, el sindicato se ha personado como acusación popular penal “para intentar probar” que Aguirre y Figar “han actuado fuera de la ley”, según UGT.

Por otra parte, cinco sindicatos (CC OO, ANPE, UGT, CSIF y STEM) han convocado una concentración hoy frente a Educación para protestar por el cambio de baremo en el orden de la lista de interinos. Los aspirantes deben aprobar un examen para poder permanecer en la lista, en la que pesa menos la experiencia. Las centrales consideran que es una forma de vaciar las listas “de contratar más profesores a dedo”.