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La Generalitat deniega las licencias de ‘fracking’ que tenía pendientes de resolver

El Gobierno central debe decidir ahora sobre cuatro solicitudes que afectan a Cataluña y Aragón

Cataluña será una comunidad libre de fracking. Al menos, de momento. La Generalitat anunció ayer que está a punto de denegar las dos solicitudes presentadas por la compañía Montero Energy Corporation para explorar los subsuelos de las comarcas de Osona y Segarra en busca de hidrocarburos. De encontrarlos, la compañía tenía intención de hacer la extracción a través del agresivo sistema de fractura hidráulica, consistente en la destrucción de la roca utilizando agua y productos químicos para rescatar el gas existente.

La negativa expresada por el Departamento de Empresa y Empleo a las dos solicitudes no responde a argumentos ideológicos. Fuentes de la consejería aseguraron que se trata solo de “cuestiones procedimentales”, ya que la decisión de la Generalitat se basa “en la insuficiencia de los proyectos presentados por el solicitante”. Montero tiene hasta hoy sábado para presentar alegaciones.

Montero Energy Corporation presentó sus dos solicitudes el pasado mes de septiembre. Una para explorar 89.683 hectáreas en la Segarra, el proyecto denominado Darwin, y otra para buscar en 76.641 hectáreas localizadas sobre todo en la comarca de Osona, exploración que recibe el nombre de Leonardo. Ahora, el Gobierno autónomo está a punto de dar carpetazo al expediente, solo unas semanas después de que también diera por anulada una licencia para buscar petróleo en la Garrotxa, el Ripollès y Osona. En esa ocasión porque la compañía que lo solicitó, Teredo Oils Limited, no había presentado su plan de trabajo durante el primer año de permiso.

Con esta última decisión, la Generalitat se libra de tomar decisiones que amenazaban con enfrentarle con las plataformas antifracking y, sobre todo, los municipios afectados. Pero que la Administración autónoma no tenga que decidir sobre nuevos expedientes no quiere decir que todas las comarcas catalanas se hayan librado de la amenaza de la extracción por fractura hidráulica.

Siguen vivos cuatro expedientes con solicitudes que afectan a un perímetro de exploración a caballo de Cataluña y Aragón. En ese caso, la decisión definitiva corre a cargo del Ministerio de Industria y la Generalitat no podrá decir nada si el Gobierno central decide dar el visto bueno a la exploración.