Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Ciutat Vella abrirá el grifo hotelero y de restauración en zonas especiales

Los vecinos critican su exclusión en el debate de la reforma del plan de usos, pactado por Ciu y PP

Ampliar foto
Una de las fincas de la calle Les Magdalenes que podría albergar un hotel.

Densidad y repesca de camas. Dos conceptos que darán mucho que hablar estos días, a raíz de inminente modificación del plan de usos de Ciutat Vella que preparan CiU y PP. La red vecinal del distrito denunció ayer sus descontento con la reforma y aseguró que ya tiene fecha: en la Comisión de Gobierno del próximo miércoles, dicen, se aprobará inicialmente. La asociación también desgranó los detalles del nuevo plan —hijo de “la voracidad turística”, dicen —y alertó sobre la apertura del grifo hotelero y restaurador. El Ayuntamiento declinó confirmar esas informaciones.

“El plan de 2010 no hay que revisarlo sino controlarlo”, aseguró Maria Mas, de la asociación de vecinos del Casc Antic. Mas, acompaña por representantes de las entidades del Barri Gótic, de la Barcelona y la FAVB, explicó que el pasado martes el Ayuntamiento los convocó para informales verbalmente de la reforma, pero no les facilitó ningún tipo de documento para su estudio. El Consistorio no confirmó este extremo. “Cualquier modificación no se puede producir sin un proceso participativo que vaya más allá de las alegaciones a una propuesta”, dijo Mas.

Novedades en el plan de usos

Más hoteles.Podrán construirse nuevos hoteles, sin necesidad de rescatar camas, en las calles del perímetro del distrito: el Frente Marítimo, el paseo Picasso, la calle de Trafalgar, la Ronda Sant Antoni y el Paralelo, por ejemplo.

Hoteles en fincas patrimoniales. Las fincas catalogadas como B podrán crear nuevas camas en todo el distrito. El resto de hoteles (nuevos o que quieran ampliar) tendrán que repescarlas de pensiones u otros hoteles. Se acaba el concepto de densidad (hoteles por metro cuadrado).

Más hostelería. Se crean las áreas de tratamiento específico, donde se busca dar licencias específicas para potenciar ciertas actividades. Siguen supeditadas al criterio de densidad (número de locales por metro cuadrado).

Los vecinos aseguraron que los técnicos del distrito les hablaron de la instalación de más hoteles en edificios calificados de patrimoniales y en las zonas perimetrales. También, dijo Mas, les explicaron una serie de planes específicos para zonas como el Forat de la Vergonya o la plaza de George Orwell y que permitirían más locales de restauración. “Ellos hablan de modificación, pero para nosotros se trata de un nuevo plan”, remachó la líder.

El Ayuntamiento sigue hablando de “un texto propuesta” y afirman que el plan persigue garantizar la mixticidad de uso residencial, comercial y turístico de Ciutat Vella.

Densidad y repesca de licencias. Estas eran las herramientas con que el plan de usos vigente —en el que CiU se abstuvo y el PP votó en contra— intentó modular la tensión turística en el distrito. La entonces regidora socialista Itziar González limitó el número de camas y licencias de hostelería e impuso límites al número de hoteles y otras actividades por cada calle o zona. Así cuando alguien quería abrir un hotel o un bar, por ejemplo, debía tener en cuenta ambas variables.

La reforma que plantean CiU y PP implica suprimir el concepto de densidad respecto a los hoteles, explican los vecinos. En el perímetro que dibujan las calles límites del distrito —el Front Marítim, Ronda Universitat o el Paralelo, por ejemplo, como lo adelantó El Periódico— se podrán abrir nuevos hoteles, con nuevas plazas de cama. En el interior de este perímetro se podrán crear nuevos establecimientos (o ampliar existentes) si el empresario logra repescar las camas de otro hotel o pensión, así que en principio no se crearían más plazas. Y al caer el concepto de densidad, podrían hacerse uno al lado del otro. En Ciutat Vella hay ocho hoteles de cinco estrellas, 29 de cuatro y unas 100 pensiones, entre otros. El Ayuntamiento tendría que buscar un mecanismo para intervenir el mercado de licencias.

De otro lado, se podrán crear nuevas camas dentro del perímetro si se crean hoteles en fincas catalogadas para así lograr su recuperación. Se calcula que hay unas 300 posibles candidatas. Este número se decantará, aseguran fuentes del distrito, pues no todas cumplen con los requisitos para ser hoteles. La idea es que sean hoteles de cinco estrellas.

Finalmente, se crearán las Áreas de tratamiento específico. Allí, a través de la administración de las licencias, se potenciarán actividades específicas, aunque se mantendrá el concepto de densidad. En el Forat de la Vergonya, por ejemplo, se ubicarán restaurantes. Alrededor de la plaza de los Payeses, se quiere agrupar locales de degustación.

El Ayuntamiento sí quiso referirse a su cruzada contra una lista de 150 pisos turísticos ilegales que denunciaron los vecinos de Ciutat Vella. Ha cerrado 57.