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El día grande del jornalero del SAT

El sindicato cierra la semana con un desalojo, una concentración y un homenaje a Blas Infante

Continúan las detenciones tras el asalto al supermercado

Diego Cañamero y Juan Manuel Sánchez Gordillo, en Écija (Sevilla). Ampliar foto
Diego Cañamero y Juan Manuel Sánchez Gordillo, en Écija (Sevilla).

Jornada larga, sudada y cansina. El calor era imposible en Écija. Pero no importaba: este viernes ha sido un día redondo para Juan Manuel Sánchez Gordillo y los militantes del SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores). Han cerrado su exitosa semana de movilizaciones —que ha conseguido atraer gran atención mediática nacional e internacional pese a ser una organización jornalera minoritaria— tocando casi todos los palos reivindicativos en los que se han especializados en sus 35 años de historia.

El punto final al viernes lo han puesto con un vespertino homenaje en Sevilla a Blas Infante, el denominado padre de la patria andaluza. El cura Diamantino, referente ideológico de SAT, estaría orgulloso de los suyos.

La jornada ha comenzado temprano. Por la mañana, a las 6.30, la Guardia Civil ha ido a desalojarlos de la finca que tenían ocupada y donde medio centenar de personas pasó la noche. A mediodía, se han concentrado en los juzgados de Écija, donde estaban dos de los detenidos por el asalto simbólico del martes a un supermercado de esta localidad sevillana.

Diego Cañamero, secretario general del SAT, amenazaba a las 14.00 con entrar en el juzgado a por sus compañeros. Justo cuando arengaba a los 50 militantes concentrados allí a través de los altavoces que se habían traído en una furgoneta, José Caballero y Néstor Salvador han salido por la puerta entre abrazos y en libertad con cargos.

Hasta ahora, el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil han detenido a siete miembros del SAT, tres en la provincia de Jaén, otros tantos en la de Sevilla y uno en Málaga. Los cuatro que han sido puestos en libertad están acusados de robo con violencia y desórdenes públicos. Se les han impuesto órdenes de alejamiento que les impiden acercarse a menos de 300 metros al supermercado de Écija y a tres de sus empleadas, ha detallado Irene Lara, una de las abogadas del SAT. A Sánchez Gordillo no lo han detenido, ya que es parlamentario andaluz por Izquierda Unida. El Ministerio del Interior ha enviado un oficio para que acuda a declarar al Ayuntamiento de Marinaleda. Gordillo, alcalde de esta localidad de la Sierra Sur sevillana, ha dicho que no sabe todavía si irá o no.

Cuando los guardias civiles han llegado a la finca de Las Turquillas, ubicada en la carretera que une Osuna y Écija, los militantes del SAT ya estaban en pie. “Hemos hecho imaginarias para que no nos despertaran con pataditas”, ha explicado entre risas uno de los miembros de este sindicato. Gordillo y sus seguidores ya sabían que el desalojo se iba a producir. Una orden judicial les conminaba a abandonar esta finca militar antes de las 12.00 del miércoles.

Pero la Guardia Civil ha esperado hasta este viernes. Lo primero que han hecho los agentes ha sido cerrar el acceso a la finca. Y las cámaras no han entrado.

El SAT compensa lo reducido de su militancia y estructura con acciones impactantes que atraen la atención de los medios. Cañamero, cuando ha arengado a los suyos a las puertas del juzgado, se ha quejado: “el juez quiere esperar para soltarlos hasta las tres, para que los periodistas se vayan y no entremos en los telediarios”.

La repercusión que han alcanzado este agosto con el asalto a dos supermercados —solo en el de Écija se registraron incidentes con los empleados del Mercadona— es difícil de superar. Gordillo, que estos días pasea con el teléfono pegado a la oreja, encadena las entrevistas y las conexiones en directo. Su acción del martes ha conseguido atraer a otros movimientos. Un pequeño grupo de representantes del 15-M de Getafe (Madrid) se ha unido estos días a los militantes del SAT.

Uno de los detenidos, Néstor Salvador, ha dado alguna pista sobre los motivos de la enorme repercusión de su simbólico asalto. “Los compañeros de celda me decían que mucha gente va a hacer lo mismo que nosotros”, ha afirmado tras salir del juzgado en libertad con cargos. Mientras, Gordillo ya ve a su sindicato como un “referente”.

Los delitos a los que se enfrentan los detenidos por el asalto al supermercado acarrean penas de entre dos y cinco años. Sin embargo, Francisco Molero, uno de los sindicalistas que ya ha sido puesto en libertad tras desfilar ante el juez, espera que “se quede en una multa”. Ninguno de los cuatro militantes del SAT que han pasado a disposición judicial ha querido declarar.

Al medio centenar de personas desalojadas de la finca de Las Turquillas, los agentes le han entregado este viernes una notificación en la que se les indica que han incurrido en un delito de “desobediencia grave” y que deberán acudir a declarar cuando lo solicite la policía o un juez. Gordillo ha anunciado su intención de hacer ocupaciones similares en bancos. También, dice, planean acudir a otras fincas. Y, cómo no, entre las que tienen en su punto de mira están las de la Duquesa de Alba, archienemiga en el imaginario de este movimiento jornalero.