Madrid estudia fijar las tasas universitarias por renta como Cataluña

La Comunidad sopesa también poner precios por número de alumnos

Aguirre dice que Educación y los rectores se reunirán para decidirlo

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Estudiantes preuniversitarios dando el último repaso a la Selectividad.

Avanza junio, la Selectividad ha pasado, las nuevas matrículas universitarias están a la vuelta de la esquina y los alumnos aún no saben cuánto van a pagar. El Ministerio de Educación abrió en mayo la caja de pandora con un incremento de la horquilla de precios equivalente a subir en un año tanto como en la última década. Las primeras matrículas pueden subir, según datos oficiales, hasta un 66% (unos 540 euros), pero cada comunidad autónoma está intentando hacerlo a su manera. Madrid sopesa ahora copiar el modelo de Cataluña y fijar los precios en función de las rentas de las familias.

Así lo ha señalado esta mañana la presidenta Esperanza Aguirre, que ha lanzado esa idea tras la reunión del Consejo de Gobierno. La presidenta ha anunciado que la consejera de Educación y Empleo, Lucía Figar, se reunirá con los rectores "para ver cual creen ellos que es la mejor manera" de fijar el precio de las tasas. En su opinión, la matrícula no puede costar lo mismo en "carreras con muchos matriculados que en otras con pocos" o "con un nivel de renta u otro", según declaraciones recogidas por la agencia Efe.

La Consejería de Educación, por su parte, no ha avanzado mucho más al respecto. Figar está en conversaciones con los rectores, según un portavoz, y todavía no han cerrado nada. Aguirre ha criticado de forma velada la reunión el miércoles entre el ministro de Educación, José Ignacio Wert y los diferentes consejeros de Educación en la conferencia sectorial del ramo. Ella esperaba "alguna indicación" que permitiera a las autonomías fijar un criterio global para el cobro de las tasas, pero ese acuerdo "parece que no se alcanzó".

"El ministerio ha dejado amplia flexibilidad”, según Wert, para que las autonomías fijen sus tasas. Esto significa que habrá Gobiernos autónomos que solo subirán el IPC, es decir, en torno al 2% (esto lo harán para las primeras matrículas, al menos cinco autonomías: Extremadura, Galicia, Andalucía, País Vasco y La Rioja), y otras que se irán al máximo de la horquilla. Madrid todavía no ha aclarado cómo va a hacerlo pero sus primeros cálculos la sitúan en la parte alta de este baremo.

En los nuevos presupuestos, presentados el pasado jueves, Madrid prevé ingresar 175 millones de euros más este año en tasas universitarias. Las seis universidades públicas recaudan ahora 220 millones, según estimaciones de la Conferencia de Rectores de las Universidades de Madrid (Cruma), por lo que el cálculo regional supondría hasta un 80% más de ingresos y, por lo tanto, de subidas, aunque no está claro cómo se repartirían entre primeras matrículas y asignaturas repetidas.

Los rectores señalaron a mediados de mayo en una reunión con Figar que querían que las tasas subieran “lo menos posible”. Y manifestaron su inquietud por las becas universitarias. El próximo curso el Ministerio prevé endurecer los criterios académicos para la concesión de becas, con notas que pasan de 5 a 5,5 en el caso de las generales y de 5,5 a 6 para las becas salario, además de incrementar el porcentaje de créditos aprobados. El presidente de la Cruma y rector de la Carlos III, Daniel Peña, calculó entonces que supone dejar fuera al 15% de los becarios generales (a los que se le cubre el precio de matrícula) y al 40% de los que perciben una beca salario en el caso de su centro de educación superior, con unos cálculos extrapolables al resto de campus.