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El Ayuntamiento de Madrid prepara el derribo de un aparcamiento en La Florida tras 17 años de litigio

La disputa impulsada por una empresa familiar llegó a poner en peligro la investidura de Cifuentes

El forjado del techo del garaje que deberá ser demolido.
El forjado del techo del garaje que deberá ser demolido.

El Ayuntamiento de Madrid está preparando el informe de derribo del aparcamiento privado de un edificio de oficinas en la calle de Basauri, junto a la urbanización de La Florida. Este es el resultado de un buen puñado de sentencias (la última, del pasado marzo), recursos y resoluciones municipales que se han sucedido durante 17 años. Un conflicto que llegó a poner en peligro, de rebote, el acuerdo entre el PP y Ciudadanos para convertir a Cristina Cifuentes en presidenta de la región por la imputación de uno de sus colaboradores más próximos, Álvaro Ballarín, envuelto en el conflicto cuando era concejal de Madrid.

La querella contra Ballarín se retiró en el último momento y Cifuentes (que había prometido no llevar imputados en sus listas) fue presidenta en verano de 2015. Pero el contencioso por el aparcamiento de la calle de Basauri, en el distrito de Moncloa-Aravaca, siguió su camino. Un camino que se remonta al año 2000, cuando se construyó el parking, según una sentencia de 2007 del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), excediendo “los parámetros de la licencia concedida al levantarse sobre rasante en espacio libre de parcela sin estar licenciado y sin guardar las distancias del retranqueo”. Esto es, sin respetar la separación mínima entre el edificio y la parcela contigua, que en este caso es un terreno de 400 metros cuadrados propiedad de la empresa familiar Ciasa, la misma que lleva desde entonces litigando, entre otras cosas, porque el garaje deprecia su terreno.

El dueño desde 2001 del edificio de oficinas, Corporación Financiera Alba (de Banca March), consideró cumplida aquella sentencia del TSJM tras unas obras hechas en 2012 en las que tiró parte del forjado, varios pilares metálicos y escaleras, y el acceso de peatones al sótano. De hecho, un informe municipal aseguró en 2014 que esos cambios restauraban la “legalidad urbanística”.

Pero Ciasa no estaba de acuerdo; había que tirar todo el forjado del techo del garaje subterráneo, que asoma por encima del suelo, decía. Así que siguió peleando (lo que incluyó una querella contra los firmantes del informe municipal, entre ellos Ballarín) hasta que los jueces le han vuelto a dar la razón. Primero, en febrero de 2016 y, en sentencia firme tras el recurso del Ayuntamiento de Madrid, en marzo pasado.

Tras esta última, el Consistorio ha asumido ya el derribo. Un portavoz del distrito de Moncloa Aravaca explica que están redactando un informe sobre qué debe demolerse exactamente para que se cumpla el fallo y que lo mandarán al juzgado para que dé el visto bueno. Después se lo enviarán a los dueños del inmueble. Un portavoz de Corporación Alba asegura que su intención es, “obviamente, dar cumplimiento a la sentencia”. Y añade: “Estamos a la espera de que el Ayuntamiento nos comunique la orden procedente”.

 

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