Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Intimidad en la Zarzuela

El barítono Luca Pisaroni, experimentado en el repertorio mozartiano, llega al Teatro de la Zarzuela

El barítono Luca Pisaroni. Ampliar foto
El barítono Luca Pisaroni.

Igual que en verano eliminamos lo prescindible y accesorio para poder soportar mejor el calor, la música en esta época del año también busca desvestirse de ornato y presentarse más cristalina que nunca. Es lo que pasa con el ciclo de Contrapunto de Verano en el Auditorio Nacional y también lo que sucederá este martes en el Teatro de la Zarzuela. Dentro de su siempre interesante Ciclo de Lied, esta vez es la voz masculina de Luca Pisaroni la que tendrá el reto de llenar de música cada voluta de los palcos.

Luca Pisaroni no es ni mucho menos un desconocido para la ciudad de Madrid. Curtido y experimentado en el repertorio mozartiano, el barítono llega a la sala de la calle Jovellanos después de haber visitado la capital para dar muestra de su talento. En el Teatro Real hemos podido verlo en varias ocasiones con anterioridad, interpretando incluso dos papeles principales de la ópera ‘Las bodas de Fígaro’ del genio de Salzburgo. No solo encarnó al huidizo barbero, sino también al conde que le da la réplica en la obra.

Tiene su escudero en esta cita en el Teatro de la Zarzuela en la persona de Maciej Pikulski, pianista que sabe adaptarse con talento y disciplina a las maneras del cantante. La selección de obras para este recital en el que el italiano buscará demostrar su valía y gusto es un reto que exige una voz flexible pero también contundente. El padre de los ‘lieder’, Franz Schubert, abre el programa de esta velada para dar paso a un Beethoven que trata la canción como una sinfonía. En el programa, las obras del maestro de Bonn estarán encabezadas por su bellísima ‘Adelaide’, una delicia para los oídos. Para continuar la noche, el recital girará hacia la genuina personalidad de Mendelssohn, delicada y emotiva. Para cerrar de nuevo con Schubert, en un viaje por la Europa alemana del Romanticismo.