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El largo verano de los niños de la llave

ONG y expertos alertan de que faltan recursos y soporte institucional para atender a los miles de menores que pasan sus vacaciones escolares solos en casa

Niños de primaria llegan a su casa tras salir del colegio.
Niños de primaria llegan a su casa tras salir del colegio.
Barcelona / Madrid

El verano agrava la situación de los de los llamados niños de la llave, aquellos menores que no tienen quien los recoja a la salida de la escuela y que se pasan la tarde solos en casa mientras sus padres trabajan. Sobre todo la situación de los que están en riesgo de exclusión. El colchón de atención que estos niños tienen en los colegios se desinfla a fin de curso, cuando cierran los comedores escolares y terminan las actividades complementarias. Un informe de la ONG Educo advierte de que en 2016, 580.000 menores pasaron el verano solos en casa (un 66% más que en 2009).

Son hijos de trabajadores sin recursos, vástagos de familias monoparentales o de parejas que, aun trabajando los dos adultos, no llegan a fin de mes. “No son padres negligentes. Son familias a las que les preocupa mucho que sus hijos se queden solos en casa. Eso les genera angustia, pero no les queda más remedio”, explica Pepa Domingo, responsable de las becas comedor de Educo.

La precariedad laboral y la falta de conciliación alimentan este fenómeno, que se agudiza cuando el colegio cierra sus puertas. Las entidades sociales, que ya completan la oferta de actividades durante el curso, toman el mando. Con ayudas para campamentos, centros de día con comedor, las entidades intentan paliar las carencias de estos niños en verano.

“El tiempo libre puede convertirse en un espacio de exclusión. Empezamos ayudando a familias en paro pero cada vez más atendemos casos donde los dos padres trabajan pero no se pueden permitir pagar unos campamentos”, señala Núria Valls, de Fundesplai, una de las organizaciones de tiempo libre más grandes de Cataluña. La entidad repartirá unas 5.700 becas para colonias y campamentos urbanos este verano, 4.700 más que en 2011.

Becas para colonias


Save The Children también da ayudas para campamentos. “Las familias que más sufren esta situación son las mujeres solas con hijos a su cargo porque ellas tienen poca red de apoyo”, señala Susana Hidalgo, responsable de comunicación de la ONG, que atiende a más de 7.000 menores en España. En esa misma línea, Cruz Roja dispone de campamentos con pernoctación y también campamentos urbanos y programas de refuerzo escolar. Además, señala un portavoz, “tanto el proyecto de intervención familiar con infancia en riesgo como los centros de día, abordan ese tipo de situaciones”. “Desarrollamos iniciativas orientadas a apoyar a las familias en la crianza y que hagan compatible la vida familiar con la inserción sociolaboral”, agrega.

El Gobierno reivindica haber invertido 7,7 millones

Pese a las quejas de los expertos por la falta de apoyo institucional, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad asegura que en 2016 destinó 7,7 millones de euros a desarrollar proyectos de apoyo y refuerzo escolar, centros de día, ludotecas, actividades culturales, talleres, colonias y campamentos. “La finalidad es contribuir al completo desarrollo de los menores reforzando, mediante la educación no formal y extraescolar, su educación y favorecer la viabilidad de la conciliación laboral de las familias en los momentos en que estas, por diferentes motivos, no pueden hacerse cargo de sus hijos e hijas”, apunta un portavoz.

A través de sus respectivas diócesis, Cáritas también pone en marcha diversos programas. En Valencia, por ejemplo, abrirán este año ocho de sus colegios diocesanos durante el verano con actividades lúdicas y comedor para que puedan ir los niños de la zona. En Madrid, han puesto en marcha 15 colonias urbanas donde participarán más de 500 menores.

La Fundación Pere Tarrés, una de las organizaciones de tiempo libre más grandes de España, aumentó un 345% los niños becados entre 2010 y 2016. El año pasado dio 9.946 ayudas y este año las subirá un 12%. “Es importante para los niños que están en estas situaciones socioeconómicas tan duras participar en colonias y casales porque les aportan crecimiento personal y emocional, aumenta su autoestima, su relación con los otros niños, tienen adultos referentes que les ponen límites, etc. Y también aseguran una alimentación saludable”, señalan. Educo también da apoyo a otras entidades sociales desde 2014 con becas comedor para colonias y centros de día. El verano pasado atendió a más de 5.000 menores.

Entidades y expertos señalan que el grueso de los recursos disponibles los ponen las ONG. La Administración ni está ni se la espera. “En la medida en que el Gobierno pone esta responsabilidad en manos de las ONG, está haciendo una dejación de funciones. Las ONG no tienen que ser las que pongan más recursos. Esa obligación es del Gobierno”, lamenta Ana Isabel Lima, presidenta del Consejo General de Trabajo Social. Coincide José Luis Pazos, presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA), que critica la falta de voluntad política. “La solución pasa por la apertura de los centros educativos públicos que tengan un horario más largo que el lectivo”, dice.

Los expertos avisan de los riesgos psicosociales que corren estos niños. “Les puede generar ansiedad, estrés y cierto de sentimiento de abandono. Estarán más sobresaltados y anticiparán miedos”, avisa Abel Domínguez, psicólogo infantil.

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