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La Policía Municipal y el Consorcio de Transportes ignoraban los cortes en Galileo

La Mesa de Movilidad desconocía los cambios en Chamberí pese a afectar a zonas importantes del distrito

La Mesa de Movilidad, el órgano municipal que coordina la circulación y los aparcamientos de la ciudad, no recibió ninguna información previa al corte de la calle de Galileo (Chamberí) iniciado a principios de esta semana, según confirmaron fuentes municipales. La mesa tampoco tiene conocimiento oficial hasta el momento de las futuras interrupciones en otras ocho manzanas del distrito, que afectarán a zonas muy transitadas y con alta concentración de vehículos, con los consiguientes problemas para estas áreas.

Varios empleados pintaban las nuevas señales en la calle de Galileo. Ampliar foto
Varios empleados pintaban las nuevas señales en la calle de Galileo.

La Mesa de Movilidad se reúne todos los meses para estudiar los cambios y los problemas de circulación en la capital. Está formada por el Consorcio Regional de Transportes, la Dirección General de Movilidad, la Subdirección del Taxi, los agentes de Movilidad, el Departamento de Multas, la Dirección de Ordenación y Regulación del Tráfico, la Policía Municipal, el Área de Sostenibilidad de la Concejalía de Medio Ambiente, el Departamento de Señalización y la Empresa Municipal de Transportes (EMT), entre otros organismos.

La última reunión se produjo hace unos diez días y, pese a la inminencia de los cambios en pleno centro de Chamberí, ningún representante de estas instituciones fue informado de los mismos. “Es muy lamentable que se trate de un cambio que afecta a tantas zonas [en referencia al corte en ocho manzanas] y que nadie nos avise de nada”, explicó uno de los asistentes a la última reunión.
La mesa no se volverá a reunir hasta mediados del mes de julio, por lo que ya solo podrá estudiar el impacto que ha tenido la medida en la circulación de la calle de Galileo y ver si se toman medidas para paliar futuros cambios.

Fuentes de la Policía Municipal explicaron que este departamento tampoco había recibido ninguna información previa de los cambios, por lo que ni la Unidad Integral del Distrito (UID, la comisaría de la Policía Municipal) estaba al tanto de los cambios. Algunos vecinos corroboraron ayer esta versión, ya que los agentes que acudieron a las llamadas de protesta de los residentes no tenían datos al respecto.

Cambio de sentido

Varios operarios pintaron ayer unas bandas amarillas en la calzada para delimitar la zona en la que se pueden instalar las terrazas de los bares del tramo peatonal: eso sí, ante las quejas de algunos comerciantes y de los vecinos. Los que más protestaban eran los de la calle de Fernando Garrido, que se consideran los más afectados por el cambio. La circulación de vehículos desembocaba en Galileo, lo que la hacía poco atractiva a los coches procedentes desde Vallehermoso. Ahora es al contrario y todo el tráfico que antes bajaba por Galileo pasa por delante de ellos, lo que incluye muchos camiones de reparto.

Para agravar aún más el problema, estos vehículos salen a Vallehermoso, que recientemente ha pasado de tener dos carriles a uno. “Los coches tienen que esperar mucho a que se ponga el semáforo en verde y no ceden el paso a los que vienen por Fernando Garrido, por lo que se forman unos atascos impresionantes. A partir de cierta hora, esto parece un concierto de bocinas”, explica el dueño de una cafetería. Si se quiere evitar esa zona, hay que bajar hasta Guzmán el Bueno, otra vía con gran densidad circulatoria. Algunas motos, como comprobó ayer este periódico, optan por pasar por la acera obviando todas las prohibiciones, ante el enfado de los peatones.