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El PNV pide a los presos de ETA que reconozcan el daño causado

Su presidente, Andoni Ortuzar, ha recibido 90 cartas de los presos y el lehendakari 60 pidiendo el acercamiento

Cartel reclamando la amnistía en Romo, Las Arenas.
Cartel reclamando la amnistía en Romo, Las Arenas.

El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, ha respondido en una carta a 90 misivas que le han enviado reclusos de ETA desde el pasado 22 de mayo en las que le reclaman implicación para que se produzca un acercamiento a cárceles vascas. Ortuzar ha respondido a los reclusos de la banda terrorista con una misiva firmada en la que asegura que el PNV "lleva reclamando mucho tiempo e insistentemente" un cambio en la política penitenciaria, y recalca que ha "formulado" esta petición "en todas las instituciones en las que está representado".

En este sentido, subraya que su "compromiso es claro con la necesidad de acabar con el alejamiento y con la resolución, lo más humanitaria posible, de la situación de los presos enfermos". El dirigente del PNV pide también a los reclusos de ETA que realicen un "análisis autocrítico sobre las negativas consecuencias que la violencia ha traído" al País Vasco y "del injusto daño causado a tantas y tantas víctimas".

El presidente del EBB puntualiza que "no es verdad" que el PNV "apoyó y asesoró en la política de dispersión implantada por el PSOE hace treinta años", aunque "sí se hizo eco de la postura de muchos reclusos de entonces" que pidieron "ser sacados del autodenominado colectivo de presos para poder decidir sin presiones". La "inmensa mayoría de la sociedad vasca" y "desde luego el PNV, sabría reconocer ese gesto a la hora de valorar también vuestras comprensibles reivindicaciones", concluye la carta firmada por Ortuzar.

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha recibido otras 60 cartas. Urkullu todavía no ha decidido qué postura adoptará. En todo caso, es público el compromiso de Iñigo Urkullu para que se proceda al acercamiento de los presos de la banda a cárceles que no superen los 250 kilómetros de distancia de Euskadi. Esta medida, que se materializaría de acuerdo con la legalidad vigente, consta en un plan elaborado por su Ejecutivo que transmitió al Gobierno central. Además, en las reuniones que Urkullu ha mantenido con Mariano Rajoy siempre le ha comunicado, entre otras cuestiones, la necesidad de flexibilizar la política penitenciaria.

Los presos del EPPK --colectivo de presos de ETA-- comenzaron a finales del pasado mes de mayo a enviar cartas, de manera individualizada, a Urkullu, a Barkos y a Ortuzar, en las que les pedían que, "en la medida de su responsabilidad", hagan "lo necesario" para que termine su "situación de sufrimiento". En cada misiva, los presos cuentan en qué cárcel están "deportados", los kilómetros que recorren sus familias para verles y el coste que ello supone.

Además, señalan que la "política de deportación y dispersión que dura casi tres décadas, fue puesta en marcha por el Gobierno del PSOE de entonces, con el apoyo total y la asesoría precisa del PNV". También destacan que, "hoy en día, el Gobierno del PP aún se niega a traer a los presos vascos a Euskal Herria, y no quiere dar por finalizada esa política asesina que castiga a familiares -más de 400 accidentes, 16 familiares y amigos muertos y decenas de heridos-".

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